A menudo, los padres utilizan frases para comunicarse con sus hijos, con la intención de corregir, guiar o disciplinar. Sin embargo, algunas de estas frases tienen una carga negativa, que se ha encontrado que en vez de motivar a los niños a mejorar y a cambiar conductas, crean en ellos inseguridad y frustración.
A corto y largo plazo no modifican conducta, por el contrario, continúan o empeoran las mismas. También, si se dicen continuamente, pueden afectar su autoestima. Aquí varios ejemplos de frases negativas que se utilizan y alternativas positivas que pueden ayudar a que los niños se motiven a mejorar. También, ejemplo de frases que se pueden modificar para llevar un mejor mensaje.
- No llores – ¿Cómo te sientes? Enséñales que expresar los sentimientos está bien. Ayúdales a identificar qué sienten y el porqué se sienten así. A confiar en la expresión de sus emociones de manera natural.
- No corras – Aquí caminamos. Si son pequeños, puedes hasta inventar una canción “cambiando, caminando”, por ejemplo, y cantarla con ellos en los momentos que sea necesario. En vez de corregir de manera negativa, dar alternativas de la conducta esperada y de manera positiva. Elimina el “no” y añade la alternativa correcta, como caminar.
- ¡Estás colga’o! – Tú puedes hacer un buen trabajo, vamos a organizarnos, a evaluar un plan para el próximo examen. ¡Ya verás! Evita señalar de manera despectiva o a través de la crítica. Motívalos a creer en ellos y brindarles alternativas de ayuda.
- Buen trabajo – Realmente te esforzaste en esta tarea. Muéstrale que el esfuerzo de la tarea específica realizada valió la pena y, por eso, obtuvo resultados positivos.
- ¡Qué bueno eres! – Muy bien de tu parte compartir con el niño, compartir tu juguete… Refuerza de manera positiva la conducta exacta que llevó a cabo y no de manera general al indicar “qué bueno eres”. Explícale lo que hizo que estuvo bien.
- Si le pegas a tu hermano, ¡ya verás! – Pegar no es correcto y no lo puedes hacer, si tienes coraje, mejor maneja la emoción de otra forma. Pegando le puedes hacer daño al otro y a ti mismo… Explícale qué no hacer y la razón, además de las consecuencias que pueden ocurrir.
- ¡No tires! – Si se cae al piso se puede romper, mejor úsalo de esta forma. Te durará más y valorarás más las cosas que tienes.
- ¡No juegues aquí! – Mejor ve al patio y juega con la bola. Puedes correr y tirarla donde quieras. Aquí es incómodo y se pueden romper las cosas.
- ¡No tengo dinero! ¡No te voy a llevar! – Hice compra y tenemos comida en casa, hoy vamos a cocinar. ¡Me puedes ayudar y terminamos más rápido!
- ¡No puedo, estoy ocupada! – Ahora estoy doblando la ropa, si lo hacemos juntos terminados rápido y nos da tiempo para jugar.
- ¡No corres bicicleta hoy! – Tienes una hora para terminar, si lo logras, puedes ir a correr bicicleta hasta las 7p.m.
*La autora es psicóloga clínica y forense con práctica en Guaynabo, Puerto Rico.





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