Entre las aulas del sistema público de enseñanza puertorriqueño se forjan muchos de los futuros profesionales de Puerto Rico y algunos de los que podrían convertirse en figuras importantes para el País. 

Así ha sido durante décadas en las cuales estos planteles -que llevan años a la merced del abandono gubernamental- han graduado a destacados deportistas, actores, músicos, escritores, productores, científicos, abogados, médicos, ingenieros, y periodistas, entre otros. Como son las historias de la actriz Eyra Agüero Joubert, la galardonada reportera y mujer ancla de NotiCentro al Amanecer, Aixa Vázquez y el también galardonado reportero y abogado, Luis Guardiola, tres profesionales que aseguran con orgullo ser producto de la escuela pública.

A Agüero Joubert muchos la conocen por sus personajes en algunas de las grandes producciones de televisión y cine local y fue precisamente en la Escuela José Julián Acosta y Calbo del Viejo San Juan, el único plantel público especializado en artes teatrales en Puerto Rico y que tras los terremotos ocurridos en el 2020 permanece cerrado, que reafirmó su gran pasión por las artes y el espacio que, además, le permitió comenzar a explorar lo que es hoy su vocación. 

“Yo estaba en la Escuela Petra Román Vigo (Carolina) y un día se hizo una presentación de la José Julián Acosta y Calbo y ahí me enteré que había una escuela especializada de teatro. Esa memoria es la que nunca podré sacar de mi mente, porque yo hice todo lo posible por estar ahí y ser parte de esa escuela”, contó sobre la primera vez que supo que su sueño de ser actriz podría ser realidad gracias a que existía un espacio académico y público para comenzar una de sus metas.  

Tras conquistar la audición de ingreso, Agüero Joubert formó parte de la escuela desde octavo grado hasta cuarto año. 

“Gracias a la formación y oportunidades que tuve en esta escuela hoy puedo vivir de esto, que siempre fue mi sueño, ser actriz. Sin esa formación yo no hubiera adquirido el aprendizaje y las herramientas que tengo hoy día”, sostuvo. 

La actriz conserva memorias y algunos de quienes fueron sus maestros, los cuales dejaron una huella en su vida. Como lo es el profesor Abimael Acosta Portalín, al que agradece por su manera de enseñanza y el compromiso que siempre tuvo con su vocación, señaló Agüero Joubert. 

“Nos educaba y enseñaba con tanta pasión. Le agradeceré toda mi vida, fue un maestro súper entrega’o y fajón”, dijo Agüero Joubert y confesó que, de no haber tenido la oportunidad de formarse como actriz, no sería realmente feliz, pues es uno de sus motivos de vida.  

Agüero Joubert aprovechó para hacer un llamado de reapertura del plantel, particularmente en pos de los estudiantes que no pueden continuar formándose en artes teatrales luego del cierre de la escuela en el 2020.

“Para cualquier país la formación en las artes es lo que nos humaniza y, ¿cómo es que ahora mismo una escuela de teatro está cerrada? Esta escuela necesita estar habilitada y no se le ha dado prioridad”, manifestó. 

Agregó que “ahora más que nunca es importante la escuela pública en este país”, ya que como dijo el célebre Nelson Mandela: ‘la educación es el arma más poderosa para cambiar al mundo’”.  

Otra cara que a diario forma parte de las rutinas mañaneras de muchos puertorriqueños, a los que informa cotidianamente e incluso les hace bailar, es la telereporterta Aixa Vázquez, quien señala que la escuela pública fue la herramienta para descubrir no solo lo que sería su futura profesión, además sus habilidades deportivas. 

Desde sus primeros grados Vázquez se formó en la Escuela María Martínez de Pérez Almiroty, Escuela Bolívar Pagán, Escuela República de Brasil en Puerto Nuevo y la Escuela Gabriela Mistral. 

“Yo recuerdo con mucho agrado esos tiempos de mi desempeño deportivo en las escuelas. Yo aprendí y practiqué tenis y estuve en los equipos de voleibol, baloncesto, softball, béisbol y pista y campo. Yo le llamo mi época de gloria en el deporte”, describió la periodista. 

De hecho, tras esa experiencia en el deporte, Vázquez llegó a participar en torneos de tenis profesional. 

Siendo la primera generación universitaria de su familia, la comunicadora entendió la importancia de la disciplina académica para lograr sus futuras metas profesionales. Asimismo, algunas de las técnicas aprendidas en sus cursos vocacionales, del programa de secretarial, lo aplicó en su práctica diaria como periodista. 

“Ahí aprendí a escribir taquigrafía y maquinilla, lo que me ayudó mucho en el periodismo, porque al tomar las notas era mucho más ligero. Al principio, cuando iba a las conferencias de prensa, escribía en taquigrafía”, contó. 

De igual manera, Vázquez afirmó que el sistema de enseñanza debe ser público y accesible a todas las familias, pero sobre todo uno que no deje de un lado las artes, música y el deporte. 

“Debemos emular sistemas de otros países en donde tanto la salud como la educación es gratuita. La educación pública hay que mantenerla y reformarla con materias y clases que les gusten a los estudiantes y que haya un interés”, puntualizó. 

Otro periodista que se ha ganado el respecto del público por su profesionalismo y que también es producto del sistema público de enseñanza es el reportero Luis Guardiola, quien describe sus recuerdos de la escuela como excepcionales.

Allí en la escuela pública exploró todas las artes, desde música hasta clases de teatro, relató. 

Para Guardiola, quien  es hijo de maestros, lo vivido durante esas etapas le permitieron ser el ciudadano y profesional que es en la actualidad y desarrollar, especialmente, su lado más humano. 

Describió, de igual forma, que los maestros deben ser de las figuras más veneradas y respetadas del País y que la escuela pública debe seguir siendo considerada pilar significativo para el futuro. 

“Debemos comprometernos con la escuela pública y verla como lo que es, una institución fundamental para nosotros”, aseguró el comunicador. 

Guardiola, galardonado por su trabajo periodístico y quien además preside la Overseas Press Club, finalizó recalcando que la escuela debe tener un papel protagónico en las comunidades y que todos los niños y jóvenes que pertenecen al sistema público tengan las mismas oportunidades y una enseñanza que los dirija a ser parte de un mejor Puerto Rico.