Tras investigaciones recientes que apuntan a un incremento en personas con trastornos de la conducta alimentaria tras la pandemia de COVID-19, la psicóloga clínica Valerie Stipes y la nutricionista y dietista, Lyzmar Cordero, decidieron tomar acción como profesionales y lanzar al mercado el libro Living the Life I truly Desire: An Anorexia Recovery Workbook, una herramienta para profesionales que trabajan con pacientes y sobrevivientes de estas enfermedades.

Es alarmante el número de casos luego de la pandemia. La línea de ayuda de NEDA (Asociación Nacional de Trastornos Alimenticios, por sus siglas en inglés) ha recibido 107% de más casos. Estamos hablando de una crisis de salud mental en cuanto a trastornos alimentarios y nosotras aquí, en Puerto Rico, también hemos visto un alza en esas llamadas”, dijo Stipes. 

Según la doctora, a su consultorio clínico han llegado casos desde tempranas edades como los 10 años y, de igual forma, hasta los 42 años, tanto de mujeres como hombres. Lo que podría tratarse de nuevas tendencias en trastornos de este tipo, que no discriminan géneros ni edades.

“Lyzmar y yo somos testigos de todas estas llamadas y mensajes de textos desgarradores, que buscaban ayuda. Nosotras vimos los números y nos dimos cuenta que son tres veces más, que antes de la pandemia”, aseguró.

Incluso, las personas que tenían un trastorno de la conducta alimentaria, durante la pandemia, experimentaron los síntomas de forma aguda. Mientras que otros se expusieron directamente a uno, destacó por su parte la nutricionista.

¿La razón? Las profesionales coincidieron que durante este momento muchos factores tuvieron repercusión en la salud mental.

“El mismo encierro tuvo muchos triggers para la persona. Estábamos muy conectados a diferentes medios, que no necesariamente estaban promoviendo algo saludable’’, explicó. 

Como ejemplo, Stipes mencionó aquellos individuos, especialmente niñas y jóvenes, que comenzaron a hacer ejercicios en pandemia “como algo sano” y desarrollaron un trastorno. 

 “Vimos pacientes que empezaron con pensamientos completamente sanos y eso fue agravando la situación”, contó. 

Ante esto y las estadísticas actuales, las especialistas unieron fuerzas para crear una herramienta escrita, con ocho modelos psicoterapéuticos, llamada Living the Life I truly Desire: An Anorexia Recovery Workbook y presentada, precisamente, en la Semana de Concientización sobre Trastornos Alimentarios.

“Nuestra meta es que todos podamos tomar acción y dar a conocer que la recuperación plena es posible y que podemos ser ayuda para quien lo necesite”, dijo la psicóloga durante el lanzamiento, efectuado en el auditorio de la Universidad Ana G. Méndez, Recinto de Carolina.

En el manual se comparten técnicas de terapia creativas para que todo paciente con un trastorno alimentario pueda vivir su vida como realmente desea y no como su enfermedad desearía que fuera.

“Nosotras, cada vez que discutíamos casos, compartíamos técnicas como afirmaciones, meditaciones y juegos creativos para los pacientes y en las diferentes etapas que viven”, detalló Cordero. 

La psicóloga afirmó que esta herramienta puede ser esencial para la recuperación de las personas batallando contra enfermedades de la conducta alimentaria

“Este libro se enfoca en guiar a esa persona a trascender y moverse. Una herramienta que ayuda al cambio y que cada una de las imágenes, realizadas por artistas y expacientes de nosotras, tiene un propósito”, concluyó.

Living the Life I truly Desire: An Anorexia Recovery Workbook estará disponible en Amazon.com y otras plataformas digitales.