El optimismo, esfuerzo y superación definen el recorrido de la recuperación del joven puertorriqueño, Alexis Joel Hernández, quien en enero de 2019 sufrió quemaduras en el 71% de su cuerpo en un accidente que tuvo en México, persiguiendo su sueño de convertirse en doctor. 

Hoy continúa sanando física y mentalmente, y también pudo retomar sus estudios en medicina el pasado lunes, 27 de junio en la Escuela de Medicina San Juan Bautista de Caguas

“Prácticamente hago muchas de las cosas que no podía hacer, bañarme, vestirme, ponerme todo tipo de piezas, medias, pantalones, camisas, botones, y de todo”, contó a Es Mental

Hernández también mencionó que,  tras su mejoría, ya puede conducir su vehículo desde su hogar en Camuy hasta San Juan.

“Diría que me siento ya bastante normal”, dijo. 

El proceso para comenzar sus estudios fue básicamente desde cero, pues en México el accidente ocurrió precisamente un día antes de empezar. Hernández relató que tuvo que volver a tomar exámenes para aplicar y el proceso normal por el que pasan los aspirantes a estudiar esta carrera.

“Al principio estaba un poco asustado porque tengo que mudarme, ahora voy a vivir en Caguas, y pues como que ajustarme a una nueva vida era un reto. Pero ahora mismo estoy emocionado con todo lo que me espera, sé que tengo que estudiar duro y fuerte, así que en eso es lo que me debo concentrar más”. 

Según Hernández, hay muchas personas que dicen utilizar su historia de ejemplo, por lo que  se dijo a sí mismo que su experiencia podría ser para otros una historia de superación, de mantenerse perseverante.

Nada es imposible, solamente hay que estar dispuesto a trabajar duro y seguir hacia adelante”, agregó sobre su retorno a estudiar medicina. 

Camino a sanar física y mentalmente 

Además de sus padres y toda su familia, Hernández contó que la comunidad de su Iglesia, los doctores y terapistas que lo atienden, amigos y personas que han llegado a su vida luego del accidente, siempre se han mantenido junto a él. 

“Y también en las redes sociales, hay gente que constantemente me están escribiendo y dándome mensajes de apoyo”, mencionó. 

Indicó que, tras su accidente, visitó especialistas en psiquiatría y psicología, y que aún le da seguimiento a su salud mental.

“Importante para mí era, cuando no me sentía bien emocionalmente, dejarlo saber para que las personas que estuvieran alrededor  tomaran algún tipo de acción…”, dijo el joven. 

En entrevista con Es Mental, el psicólogo especialista en traumas, David Alcalá Pérez, comentó que es importante manejar situaciones, como las vividas por Hernández, de manera inmediata para mantener al paciente estable emocionalmente.

Según Alcalá Pérez, hay que hacerles sentir cómodos y que sientan una red de apoyo, la cual no los juzgará mientras estén en el proceso de transición de trabajar con su salud mental y emociones. 

“Es bien importante que en esos primeros días y semanas hacer la intervención para intentar prevenir o evitar el desarrollo de esos síntomas más severos en un futuro y trabajar con cualquier trastorno que pudiera tener el paciente, ya sea ansiedad, depresión, ataques de pánico, que están asociados con los eventos traumáticos”, mencionó el psicólogo. 

Recomendaciones

Con un enfoque hacia lo que es un evento particular de trauma por accidente, la recomendación de Alcalá Pérez es que, aunque el paciente piense que puede manejar sus síntomas o piense que sus síntomas son pasajeros, es necesaria la ayuda psicológica

También recomendó visitar a un especialista para identificar si hay algún tipo de miedo o fobia que aún no ha sido trabajada y que las familias tengan mucha paciencia, tolerancia y cooperación durante el proceso.

Son eventos que nos cambian la vida en un segundo, tenemos ya unos planes bien establecidos, en un segundo nos cambian todo, es un evento que está totalmente fuera de nuestro control que sucede de inmediato, sucede sin buscarlo, es algo espontáneo. Y ese sentido de shock también hay que trabajarlo”, sostuvo.

Alcalá Pérez mencionó que este tipo de eventos modifica la vida de los individuos y sus planes, por lo que tienen que manejarlo en paralelo al estrés postraumático que pudiese desarrollar el paciente.