Las estadísticas de abuso sexual contra menores están subregistradas, en especial las que registran violaciones contra varones, señaló Maritza Salcedo Vélez, pediatra forense y perito en casos de abuso sexual.
Aún así, las estadísticas demuestran que ha habido un ascenso en el número de delitos sexuales contra menores.
En el 2025, el Instituto de Estadísticas reportó 1,286 casos de incidentes de violencia sexual en menores; un contraste significativo en comparación con el 2021, año que se registraron 767 delitos sexuales contra menores.
· 2021- 767 casos -19.2% de las víctimas eran varones y el 80.8% niñas
· 2022- 934 casos -20% varones y 80% niñas
· 2023- 963 casos -21.70% varones y 78.30% niñas
· 2024- 1,070 casos -24% varones y 76% niñas
· 2025- 1,286 casos -29% varones y 71 % niñas
“En mi experiencia, a veces los peores casos yo los veo de varones. Nosotros vemos muchos varones y a mí me rompe el corazón. Yo, como soy pediatra, veo muchos varones porque los ginecólogos no los ven y a veces hemos tenido rachas de semanas que lo más que vemos son varones”, apuntó Salcedo Vélez en la Segunda Convención de Violencia Sexual Infanto-Juvenil del Centro Psicoterapéutico, que se llevó a cabo el pasado mes.
Según Salcedo Vélez, el subregistro de casos de abuso sexual en varones menores de edad es menor debido a expectativas sociales, prejuicios machistas y expectativas sexuales que pone la sociedad sobre los varones.
“No tiene que haber una penetración, no tiene que haber ni siquiera un toque. Un abuso sexual puede ser simplemente poner a un menor a mirar a la persona hacer algún acto sexual. Es cualquier situación en la que el niño no es capaz de entender lo que está pasando por su edad cronológica o etapa del desarrollo o simplemente no puede consentir a este comportamiento”, explicó la pediatra.
El abuso sexual contra menores es cualquier implicación de un menor en un acto sexual que viola las leyes o normas sociales, añadió.
“Hemos tenido casos de pacientes varones que los penetran crónicamente y llegan con la queja las mamás porque se dan cuenta por eso. Manchan los pantalones y cuando vemos, es abuso sexual”, aseguró.
A pesar de que las estadísticas están subrepresentadas para los varones, las niñas encabezan la lista de abuso sexual. Según datos provistos por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), se estima que una de cada cinco niñas y uno de cada 20 varones son abusados sexualmente.
“Estas estadísticas son un más o menos. Sabemos que usualmente estas estadísticas están por debajo de la realidad por muchos factores. Estamos seguros de que son más alarmantes”, adjudicó Salcedo Vélez.
Otras estadísticas apuntan a que en el 93% de los casos las víctimas conocen al agresor, 59% un conocido y en un 34% es un familiar, citó la pediatra.
La perito forense reconoció que la literatura, estudios e investigaciones que abarcan el tema de abuso sexual en menores es “relativamente nueva” y que la información suele ser escasa.
¿Dónde buscar ayuda para los menores víctimas de abuso sexual?
De igual forma, Salcedo Vélez dijo que, ante la sospecha de que un menor sea víctima de abuso sexual, se debe iniciar un protocolo y de ser necesario acudir a una sala de emergencia o los Centros para la Protección, Investigación, Tratamiento e Intervención (PITI).
Los Centros PITI son lugares con servicios especializados en salud mental, servicios de salud/ forenses, entrevistas de validación forense, equipo multidisciplinario y cuentan con trabajo social e intercesoría.
Los cuatro centros que existen en Puerto Rico se encuentran en: Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, Casa Albizu, Centro Salud Justicia y en el Departamento de Salud.
“Cuando utilizamos bien los Child Advocacy Center (o PITI) y cuando están los profesionales adecuados entrenados y capacitados, trabajamos de una manera interdisciplinaria y transdisciplinaria, vamos a trabajar enfocados en el niño, orientando a la víctima y de una manera, como conocemos en la literatura, ‘trauma informed’. Entendemos lo que es una víctima de trauma y entendemos que una víctima de trauma a veces no recuerda cosas, pueden actuar raro y vernos con poca credibilidad y entendemos que ese cerebro está reaccionando a un trauma”, reiteró la pediatra.
De igual forma, Salcedo Vélez enfatizó en la necesidad de que más profesionales de la salud se capaciten para atender víctimas de maltrato y abuso sexual para tratar los pacientes de una manera más empática, comprensiva y menos revictimizante.






