Tras el acontecimiento de desastres naturales y situaciones de salud pública en los últimos cinco años en Puerto Rico, algunos puertorriqueños han visto su salud mental trastocada y los adolescentes no han sido excepción.

Varios profesionales de la salud mental entrevistados por Es Mental coincidieron en un incremento en las situaciones de salud mental entre adolescentes luego del paso del huracán María, los terremotos y la pandemia. 

De acuerdo con doctora Karen Martínez, directora del Programa de Psiquiatría del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, se ha visto un aumento considerable en los trastornos de ansiedad, especialmente en jóvenes de 12 a 17 años.

“Estas son unas etapas que dependen de socializar y estuvieron dos años en donde todo se les paró. Ahora que estamos poco a poco volviendo a la normalidad, pues se empiezan a ver con todo lo que perdieron en estos dos años y empieza la ansiedad de tratar de ponerse al día y ahí estamos viendo todas estas situaciones”, afirmó Martínez. 

La doctora apuntó a que la ansiedad pudo haberse disparado hasta cuatro veces más de lo que sostenían los últimos estudios sobre el tema, publicados en el 2016. 

Más o menos en el 2016 estábamos a un 12 por ciento y algunos estudios de investigación apuntan a que con el huracán María eso subió hasta un 30 por ciento, y si, entonces, ahora le añadimos la pandemia, pues ya nos pudiésemos imaginar hacia dónde vamos”, señaló. 

Coincidiendo con lo expuesto anteriormente, la psicóloga Mailene Román y cofundadora del proyecto BienCriar Puerto Rico, señaló que algunos de los factores que podrían trastocar la salud mental de los adolescentes incluyen el ambiente familiar, la presión social (especialmente de sus pares) y los cambios psicológicos y físicos que conlleva su desarrollo.

Por tales razones, algunos pueden llegar a experimentar trastornos de ansiedad, acoso escolar, trastornos de la conducta alimentaria, abuso de sustancias, conducta autolesiva, conducta disruptiva e incluso conducta suicida. 

Es cierto que en la población adolescente hay una prevalencia de trastornos de ansiedad. La incomprensión de parte de los adultos, la necesidad de adolescentes en desarrollar su individualidad y las presiones sociales suelen ser la combinación idónea para que prevalezcan estos problemas de ansiedad”, sostuvo.

Aseguró que, además, la búsqueda de aceptación es más complicada en estos tiempos, “ya que no solo buscan la aprobación de sus compañeros de la escuela, sino la aprobación del mundo virtual, en donde quedan al escrutinio de miles de desconocidos”, afirmó. 

Y si del ciberespacio se trata, recordó que tras la pandemia esta población experimentó el aislamiento y la disminución de espacios para promover su creatividad, el deporte y realizar sus pasatiempos, lo que añade otras razones al deterioro de la salud mental de éstos.

Además. la cancelación de eventos importantes para ellos, como las graduaciones, los proms, torneos deportivos y otros eventos importantes, que aumenta los niveles de insatisfacción”, agregó. 

Por su parte, el psicólogo clínico comunitario Eduardo Lugo expuso que, ante el considerable aumento de problemas de ansiedad y depresión entre la juventud del País, urge la integración de psicólogos en hospitales. Y que, asimismo, los médicos sumen a su práctica screenings de ansiedad y depresión cuando no hayan causas fisiológicas evidentes, ya que muchas veces son los pediatras y las salas de emergencias los primeros contactos con esta población. 

Jóvenes que llegan con problemas de respiración pueden estar experimentado ataques de pánico y necesidad de apoyo de algún experto que les ofrezca estrategias de manejo. […] Impera fortalecer la integración de la salud mental en los escenarios hospitalarios. Ya existen algunos modelos en el País y urge replicarlos”, puntualizó.  

Señales a prestar atención

La doctora Coralia K. Maldonado Fuster, psicóloga clínica y directora de Alternative Life, detalló a Es Mental algunas señales que podrían alertar a padres y familiares sobre alguna situación de la salud mental.

Algunos jóvenes pueden mostrarse con miedos, problemas con el sueño, como dormir de más o menos e irritabilidad.

También en manifestaciones como problemas relacionados con la ingesta de comida (comer de más o menos), dolores de cabeza, fatiga, falta de atención y concentración. Además, pensamientos expresados sobre hacerse daño y/o consumo de sustancias. 

“Todavía existe mucha desinformación de lo que puede experimentar un adolescente a nivel de salud mental. Tenemos que educar y concienciar a padres, madres, maestros y la población en general sobre los factores que genera el estrés o la ansiedad”, expresó. 

Hizo énfasis en la búsqueda de ayuda temprana de un profesional de la salud mental. 

“Es importante que si usted observa señales en un adolescente consulte con un profesional de la salud mental, para que pueda recibir el tratamiento adecuado”, puntualizó.