La cantidad de pacientes en búsqueda de servicios de salud mental en los hospitales psiquiátricos ha aumentado tras el terremoto de 6.4 que se registró el 7 de enero en Puerto Rico, coincidieron cuatro administradores de instituciones mentales privadas en entrevista con Es Mental.

Los que ofrecieron las cifras calcularon sus aumentos entre un 20 a un 100 por ciento en la ocupación de las camas.

Sin embargo, Suzanne Roig Fuertes, administradora de la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (ASSMCA), opinó que era “usual” la cifra de los hospitales psiquiátricos públicos, aunque no ofreció los números. La funcionaria solo tiene acceso al censo de los hospitales públicos, no así al de los privados. 

Los pacientes internados y hospitalizados a tiempo parcial que se encuentran ubicados a lo largo de las 11 unidades del San Juan Capestrano, en toda la isla, comúnmente rondan los 165. Sin embargo, su directora ejecutiva, Marta Rivera Plaza, mencionó que, en estos momentos, ha ascendido a 200.

“Es muy drástico el aumento”, catalogó Rivera Plaza. “Luego del 7 de enero comenzaron a subir las personas buscando servicios [de salud mental]”.

El lunes, 20 de enero, la Red Sísmica de Puerto Rico registró cuatro temblores de 4.0 o más en un lapso de 12 horas. En contraste con las réplicas que se han sentido al sur de la isla, estos se deben a una nueva actividad sísmica registrada, aclaró Víctor Huérfano Moreno, director de la Red, en Radio Isla.

“Los pacientes comenzaron a llegar luego [de los temblores] buscando ayuda para lidiar con los síntomas que estaban presentando”, expresó Leonardo Colón Maldonado, director de operaciones del Hospital Metropolitano de Cabo Rojo. “Así que los pacientes que estaban preadmitidos regresaron, como también unos pacientes nuevos con ansiedad”.

Colón Maldonado ejemplificó que para el mes de enero lo “normal” es tener 21 camas ocupadas de las 29 con las que cuenta disponibles el Metropolitano de Cabo Rojo –afiliado al Metro Pavia Health System—. No obstante, tras los movimientos telúricos se encuentran a “máxima capacidad”.

Agregó que una semana después de que ocurrió el temblor el 7 de enero, de 19 pacientes que recibían servicios parciales todos los días en el Metropolitano de Cabo Rojo ahora ha aumentado a 21.

Pese a que ni el presidente de INSPIRA Health Puerto Rico, Alberto M. Varela, ni el director médico del First Hospital Panamericano, William Almodóvar Sánchez, especificaron en cuánto ronda el censo de pacientes de sus respectivas instituciones mentales, concurrieron en que ha incrementado.  

“Después del 7 de enero el censo de pacientes se disparó vertiginosamente”, dijo Almodóvar Sánchez.

“Ha aumentado (…), prácticamente el doble”, añadió Varela.

Incrementan llamadas a líneas de crisis

Tanto Varela como Almodóvar coincidieron en que las llamadas a sus respectivas líneas de crisis han aumentado.

Por ejemplo, Varela mencionó que, al día de hoy, en “nuestro call center, [se] ha duplicado y casi triplicado el número de llamadas que estamos recibiendo”.

“Es atípico”, aseguró.

Almodóvar Sánchez, por su parte, dijo: “el flujo de llamadas a la línea de crisis del hospital ha aumentado”.

La cantidad de llamadas diarias a la Línea PAS, del mismo modo, ha incrementado de 700 a 1,400, afirmó la Administradora de ASSMCA. Esto equivale a que, del 7 al 18 de enero, se han recibido un total de 18,069 llamadas, así como se han atendido a 40,350 individuos y a 9,081 familias.

“¿Han tenido que contratar a personal extra o han podido trabajar con lo que tienen?”, preguntó Es Mental a Roig Fuertes.

“Por el momento no hemos emitido contratos adicionales. Nosotros estamos utilizando todos los recursos. La agencia federal SAMHSA (Administración de Servicios de Abuso de Sustancias y Salud Mental) nos autorizó todos aquellos empleados profesionales de la conducta pagos con fondos del bloque federal que sí pueden ser utilizados para la atención de la emergencia”, respondió.

Complejo el cuadro mental al sur

La Administradora de ASSMCA sostuvo además, que el diagnóstico más detectado en los damnificados –especialmente al sur de Puerto Rico— ha sido la ansiedad.

“La ansiedad que hemos estado viendo es la ansiedad positiva, la ansiedad que nos protege y que nos ayuda a estar alertas para protegernos”, aclaró. 

“Las distintas emociones relacionadas a la pérdida es algo que también hemos estado trabajando de lleno”, agregó.

Entre los diagnósticos mentales que más se han detectado en las instituciones mentales mencionadas en este reportaje también se encuentran la depresión y el estrés postraumático.

“Ha aumentado grandemente el número de pacientes para el manejo de ansiedad”, indicó Rivera Plaza, directora ejecutiva del sistema de hospitales San Juan Capestrano.

“Una persona que presenta una pérdida grande como esta puede desestabilizar su salud mental”, puntualizó.