Ni su experiencia con la depresión crónica, ni el comienzo de la pandemia detuvo a Lisvette Soto, coach de salud física y nutrición, en ayudar a mujeres con enfermedades crónicas a mover su cuerpo y poner como prioridad su bienestar

Soto, quien tiene 40 años de experiencia como coach de deporte competitivo de alto nivel, vio  en el comienzo de la pandemia más que una oportunidad, una necesidad, puesto que, tras el confinamiento, los gimnasios cerraron sus puertas, lo que limitó a las personas a la hora de hacer ejercicios.

“Y yo dije: “Bueno, yo he sido coach toda mi vida de niñas y mujeres jóvenes, pero nunca mujeres adultas como de mi edad, pero dije: ‘¿Sabes qué?’ Es lo mismo. Mujer es mujer”, dijo Soto sobre cómo comenzó su emprendimiento de manera virtual

Soto, quien lidió con una depresión crónica por cuatro años, aseguró que esta es otra de las razones que la motivó a ayudar a mujeres con enfermedades crónicas, como la diabetes, hipotiroidismo, la artritis reumatoide, la obesidad y la depresión crónica. 

La puertorriqueña también es entrenadora personal en Estados Unidos, donde actualmente reside. Además, se preparó para crear un programa dedicado a ayudar a la mujer.

Explicó a Es Mental que cuenta con un grupo piloto de 30 mujeres profesionales con condiciones crónicas, a las cuales por 12 semanas les brinda herramientas para conectarse con su bienestar a través del autoconocimiento de su mente, cuerpo y espíritu, y dejando a un lado las culpas y gozando el proceso. 

Mencionó que una de sus participantes es una mujer de 54 años con prediabetes, artritis reumatoide y otros tipos  de artritis. La artritis le provocaba tanto dolor que necesitaba ayuda para vestirse. 

Ni siquiera podía poner sus manos en el piso, pues le dolían, y hace dos semanas atrás estábamos haciendo push ups, y yo decidí contarlos. Hizo 25”, contó. 

Similar a esta participante, tuvo otra que padece de prediabetes, depresión e hipotiroidismo. Con ambas, logró una conexión, y esa fue una de las razones por las que decidió ayudar a más mujeres. 

“Y fueron las dos mujeres que tuvieron más éxito en mi programa. Fueron las más que tuvieron pasión, fueron las más que se entregaron desde el primer día hasta el día de hoy” afirmó. 

La coach trabaja paso a paso y ayuda a la mujer a poder vivir su vida más allá de solo tener una enfermedad crónica. Por eso, las ayuda a que se conecten con su bienestar.

“La mujer siempre quiere ayudar y resolver, nos gusta solucionar cosas”, sostuvo.  

La coach enfatizó en el hecho de que en ocasiones, como individuos, no vemos las cualidades que se poseen hasta que otra persona las ve o resalta. Por ello, es tan importante el cuidado en estas mujeres con enfermedades crónicas. 

Para Soto, es impresionante que le digan: “No puedo creer que haya una persona que esté interesada en ayudarme con mis condiciones”, pues esto la mayoría de las veces está invisibilizado.