En un esfuerzo de contar con un equipo de trabajo interdisciplinario centrado en la recuperación de adolescentes y jóvenes adultos que han experimentado un primer episodio de psicosis, el Programa de Oportunidades para Recuperación con Tratamiento Integrado (PORTI) ofrece sus servicios como parte del Departamento de Psiquiatría del Recinto de Ciencias Médicas.

El programa está basado en el modelo conocido como Cuidado Coordinado Especializado, que posibilita la recuperación de los pacientes, reduce las hospitalizaciones y promueve la integración a la familia, la comunidad y la fuerza laboral. 

Es Mental conversó con parte del grupo que conforma este programa para conocer sus comienzos, iniciativas y planes futuros. 

De acuerdo con la doctora, Lelis Nazario, psiquiatra y directora del programa, esta es una iniciativa que surgió en el 2015 a raíz de un proyecto de investigación realizado en los Estados Unidos en el que adquirieron un modelo de prestación que era popular en varios países.

La adquisición de dichos modelos se hizo tan exitosa que el senado pasó una iniciativa donde todos los estados que reciben fondos federales para poder recibirlos debían separar un 10% y comprometerse para implementación de estos proyectos a los distintos estados, explicó.

Agregó que este modelo de prestación tiene unos componentes claves, los cuales incluyen que:

  • El paciente reciba farmacoterapia, y que reciba los menos medicamentos posibles o dosis bajas, dentro de lo estipulado por el FDA.
  • Que reciba tratamiento individual psicológico, así como terapias en grupos y en el proceso de recuperación, también se involucre a la familia.
  • También, cuentan con trabajo social con manejo de casos, intervención comunidad, visitas al hogar.
  •  Asimismo, cuentan con especialistas en estudio y empleo, con la intención de tener a los pacientes funcionando desde temprano.

El modelo en tratamiento y la base del plan de tratamiento se basa en cuáles son las metas personales, identificando los valores y fortalezas de estos participantes y ayudarlos para que ellos logren sus objetivos”, explicó Nazario.

De acuerdo con la psiquiatra, en el PORTI cuentan con un especialista de par, el cual es una persona que ya ha pasado por el modelo de cuidado de intervención temprana por tres años. O sea,  el especialista de par y su familia pasó por ese mismo programa, se graduó y tuvo una muy buena recuperación. Al convertirse en un especialista par, brinda apoyo al equipo y a participantes que están pasando por un primer episodio psicótico.

La doctora María L. Rivera, psicóloga, sostuvo que ese primer episodio de psicosis puede ocurrir entre los 16 a 17 años y, por ello, es importante que estos jóvenes tengan la esperanza de volver a tener oportunidades en su vida y no pensar que  tienen el diagnóstico y no tienen muchas posibilidades.

Rivera explicó que el PORTI es uno enfocado en la recuperación. “Recuperación no es estar libre de síntomas, sino es como yo voy a aprender a manejar mis síntomas en algunos casos que aparezcan”, sostuvo.

Explicó además que parte de las terapias son aquellas basadas en evidencia científica y para que los participantes aprendan de su condición. Para ello, PORTI cuenta con unos módulos enfocados en la terapia cognitivo conductual y va desde conocer la condición, manejar los síntomas, procesar un episodio de psicosis, trabajar con el estigma, autoestima y enfocarse en las metas. 

Además, explicó que el tratamiento también se basa en la toma de decisiones compartidas, lo que quiere decir que es el equipo el que educa a los participantes, pero son los participantes quienes toman las decisiones de cómo y qué desean hacer con el tratamiento.

También, contó sobre el programa de familia con el que también cuentan. En el mismo se trabaja con cómo ayudar a sus hijos en el proceso de recuperación, desde cómo divulgar el diagnóstico, comunicación, solución de problemas, enfrentarían del diagnóstico o estresores familiares.

Y aunque laboran con cada familia a nivel individual, también cuentan con la terapia de grupo, las cuales son semanalmente y diversos temas.

Asimismo, Gloribel Colón, consejera profesional y especialista de empleo y educación, sostuvo que en el proceso del tratamiento se trabaja con las metas de estos pacientes, y aunque muchos están claros de en qué desean trabajar o estudiar, no es el mismo caso para todos. Por eso, durante el proceso, mientras trabajan en el manejo de síntomas, su rol está involucrado en llevarlos a poner en práctica lo que aprenden en el proceso terapéutico.

Por ello, en el contexto académico les asiste si se debe ir a la universidad, o inventarios de intereses vocacionales, así como realizar enlaces con los consejeros de la universidad o acomodos razonables.

En cuanto al trabajo, la especialista es la encargada de realizar enlaces con diferentes instituciones o agencias, busca oportunidades de empleo que se ajusten a los intereses, metas y competencias de ellos.

“Uno de los puntos importantes es exponerlos en esas actividades que hacemos (voluntariado). Les permite a ellos validarse, que es posible funcionar en comunidad y aun ante los síntomas ellos pueden funcionar y tener éxito en esa integración en diferentes actividades en la comunidad”, mencionó.

Por su parte, la trabajadora social Iris Matos explicó que uno de los enfoques más relevantes en PORTI se trata del cuidado coordinado. Y es que  a parte de que el equipo se mantiene en comunicación constante, identifican también cuales son las necesidades psicosociales que pueden afectar la recuperación y aquellas estrategias que pueden apoyar el proceso.

Luego, entonces, se coordinan con otras agencias los servicios pertinentes y lidiar con que ellos puedan tener esos asuntos sociales resueltos, referir agencias y ayudarlos en el proceso de identificar estos recursos en la comunidad.

Matos explicó que también manejan la prevención de las recurrencias, recaídas y hospitalizaciones. “Para eso nosotros tenemos disponible un teléfono para nuestros participantes 24 horas, 7 días a la semana, donde si ellos ven que hay una exacerbación de síntomas, alguna preocupación que los puede llevar a una crisis, nosotros como equipo hacemos un plan de intervención preventivo”.

Sobre este plan, explicó que se trata de apoyarlos e intentar evitar ese proceso de hospitalización. Sostuvo también que como parte del proceso se realizan, de igual modo, visitas al hogar.

Otro aspecto es fomentar la inserción a la comunidad y el desarrollo de destrezas sociales a través de actividades sociales que permitan que los participantes se conozcan, compartan entre sí y se expongan a la posibilidad de explorar las estrategias que han aprendido y ponerlas en acción.

Visitan lugares como el cine, la bolera o la playa donde trabajan este proceso.

Siendo este su rol, Matos explicó que los participantes de PORTI pueden llegar referidos por cualquier agencia, familiar o incluso que el mismo llame. De esta manera se realiza un proceso de cernimiento y de ahí parte si reúne los criterios, como proceso de evaluación sobre si le administran o no un cuestionario.

Si en efecto es candidato, se realiza una evaluación psiquiátrica, donde finalmente se determina si la persona va a cumplir todos los criterios a ser admitida y se le brinda la opción, pues el tratamiento es voluntario.

De aceptarlo, se inicia el proceso de todas las citas, ven a los participantes, cada semana hay terapia de grupo, así como intervención de los demás del equipo.

Nazario recalcó sobre los criterios de inclusión y exclusión, así como los síntomas de psicosis que las personas pueden identificar.

Estos son:

  • Comenzar a escuchar voces
  • Alucinaciones
  • Desorganización de pensamientos y conducta
  • Delirios

Otro elemento de inclusión es que tenga estos síntomas y de igual modo debe tener la participación de identificar a algún miembro familiar o grupo de apoyo que pueda participar en los grupos e intervenciones. También explicó que otro elemento es que es un programa voluntario.

 Mientras que los elementos de exclusión son:

  •   Sus síntomas psicóticos son secundarios al uso de sustancias.
  •    Problemas de desarrollo como autismo.

La directora del PORTI sostuvo que sus planes actuales se basan en continuar llegando a la población. “Nuestro compromiso es llegar a la comunidad y que se identifiquen estos participantes desde bien temprana edad”.

De hecho, confesó que, de tener la oportunidad, en el futuro les gustaría ampliar el PORTI para ofrecer más servicios.