Al menos desde 1990 la esperanza de vida ha aumentado en el mundo. En el caso de las Américas ha sido persistente el alza, lo que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) llama el envejecimiento del envejecimiento. 

En otras palabras, los seres humanos viven más años, sobre todo las mujeres. De hecho, en varios países, incluido Puerto Rico, la población mayor de 60 años crece mientras la población joven disminuye por factores como la emigración.

Con eso en mente, el Departamento de Salud realizó la Conferencia Anual de Envejecimiento Saludable, que contó con la participación de diversos expertos en medicina, gerontología, derechos civiles y humanos, entre otros. 

Según los panelistas, es necesario llegar a acuerdos entre diversos sectores para educar a jóvenes y mayores sobre cómo envejecer digna y saludablemente. 

“En muchos lugares han comenzado a establecer un currículo de derechos humanos porque […] pocos pueden distinguir entre lo que son derechos civiles y derechos humanos. Como país (Puerto Rico) no lo hemos hecho, y no vamos a avanzar hasta que centremos todo en los derechos humanos”, dijo el director ejecutivo de la Comisión de Derechos Civiles, el licenciado Ever Padilla Ruiz.

Añadió que es importante lograr cambiar la visión paternalista de tener pena por los adultos mayores y erradicar las violaciones de sus derechos por parte de familiares y del propio Estado. 

“Tenemos varios retos, como reconocer que tenemos estas limitaciones de pensamiento; segundo, reenfocar y desaprender ese pensamiento que nos limita y, tercero, comenzar a actuar, a ejecutar, a centrarnos en alianzas que nos permitan la discusión de estos temas y poder llegar a todas las comunidades”, indicó Padilla Ruiz en el evento que se realizó de forma virtual.

Los datos sobre el aumento en esperanza de vida forman parte de los recursos de la OPS en su campaña “Década del envejecimiento saludable 2021-2030”, que busca unir gobiernos, profesionales, organismos internacionales, medios de comunicación, la academia y el sector privado en esta discusión, explicó el doctor Enrique Vega, jefe de la Unidad Curso de Vida Saludable de la organización.

Para ese envejecimiento digno, un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que los adultos mayores desean, primordialmente, satisfacer sus necesidades básicas, aprender, crecer y tomar decisiones por sí mismos, ser móviles, y construir y mantener relaciones, así como contribuir a la sociedad. 

Según la doctora Nirzka Labault, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Puerto Rico (UPR), en 2020 se proyectó que la población mayor de 60 años en la isla componía el 25.9 por ciento de la población. Mientras, se espera que para el 2050 ese por ciento aumente a 37.2 por ciento.

Labault explicó que un alto por ciento de los adultos mayores se encuentra en estado de dependencia, ya sea por solo tener ingresos del Seguro Social o de sus pensiones. Esto provoca la necesidad de cambios para lograr ese envejecimiento “digno” que permita acceso a servicios de salud, alimentos, vivienda y cuidado en el hogar. También recomendó que se eduque a los propios adultos mayores sobre sus derechos y responsabilidades e insertarlos en la toma de decisiones que les afectan. 

Uno de los ejemplos que promueve la OPS y que recomendaron adoptar en Puerto Rico, es el caso de Costa Rica. Según Flor Murillo, del Ministerio de Salud de ese país, desde hace años comenzaron a trabajar en un proyecto que incluyó la creación de la Comisión Nacional de Envejecimiento y Salud. 

Con la unión del gobierno, organizaciones y el sector privado, lograron mejoras al sistema de salud y su seguro social, la Ley Integral para la persona adulta mayor, hasta mejoras en ciudades y comunidades para hacerlas amigables a esta población y sus necesidades. Esto incluyó, además, atención especial en contra del discrimen por edad, y el cuidado de las personas mayores privadas de su libertad. 

“Cuidar y establecer planes que estén dirigidos a proteger y brindar mejores servicios a nuestros mayores para un envejecimiento saludable es una de nuestras prioridades. Por eso, nos unimos a la OMS y la OPS para educar y capacitar a la ciudadanía para mejorar la vida de nuestros adultos mayores. Debemos concientizar a la Isla de que todo ciclo de la vida es un proceso de envejecimiento y debemos capacitar a nuestros recursos para que podamos apoyar a la población adulta mayor”, expresó el secretario de Salud, Carlos Mellado López.

La conferencia también abordó temas sobre cómo brindar acceso a la atención a largo plazo para los adultos mayores que lo necesitan, a cargo de la doctora Patricia Noboa Ortega, de la UPR en Cayey y quien fundó y dirige la Clínica Legal Psicológica.

Por su parte, el doctor Nelson Colón, director ejecutivo de Fundación Comunitaria, discutió otra área de acción que debe atenderse: cómo asegurar que las comunidades fomenten las capacidades de las personas mayores.