Todos merecemos cuidar de nosotros para poder cuidar de otros. Los profesionales de la salud necesitan cuidar de ellos para ser cuidadores de otras personas. En la lectura del libro Cuando Ayudarte Significa Hacerme Daño se pueden identificar muchas creencias limitantes de las personas que hacen imposible practicar el autocuidado.  Existen muchos tipos de salvadores que dificultan el proceso de autoayuda. Un salvador es una persona que pone primero las necesidades de los demás que las propias.

Lo antes mencionado podría ir ligado a patrones de crianzas insuficientes, donde existió carencia de compañía, de apoyo de necesidades emocionales no cubiertas de amor en edades tempranas. Patrones en los cuales pudo existir el cambio de roles. Esto lo podemos apreciar en menores siendo cuidadores de sus hermanos; hijo varón siendo protector de la familia y niños dejando de ser niños y donde no se reconocieron sus prioridades y las mismas pasaban a segundo plano. 

Pero… ¿qué es el autocuidado?

El autocuidado es definido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), como “la capacidad de las personas para promover la salud, prevenir enfermedades, mantenerse saludables y hacer frente a la enfermedad o discapacidad con o sin el apoyo de la atención médica”.

Cuidar de sí mismo significa cuestionarse uno mismo sobre eso que le hace falta y responderse sinceramente. Puede ser algo tan sencillo como la necesidad de tomar un vaso de agua o tan complejo como la de terminar una relación de pareja. Solo usted puede decidir cómo cuidarse, nadie puede hacerlo por usted. 

El autocuidado, es responsabilizarse, hacerse cargo de su salud, de sus emociones, de sus pensamientos, de sus creencias, de sus decisiones y de sus sueños. Es reconocer el valor que merece y hacer posible el mismo. La manera en la cual se emplea el autocuidado es única y particular para cada persona; posee características individuales.  Existen grandes beneficios para quienes practican el autocuidado. Puede ayudarle a controlar el estrés, a disminuir el riesgo de contraer enfermedades y aumentar su nivel de energía. Sólo la práctica de algunas acciones pequeñas en la vida diaria puede generar un gran impacto.  

Con el fin de lograr ese autocuidado tan recomendado por expertos en la conducta humana, es recomendable examinar las creencias limitantes que le podrían estar perjudicando y limitando. Algunas pueden ser evitar ir tras tus sueños y aspiraciones, creencias como “No soy suficiente”, “Yo soy así y no voy a cambiar,” “Esta es la vida que me merezco,” “Tengo que ser perfecto”, “Debo pensar en los demás primero, aunque me perjudique”. Adicional, es de gran importancia examinar las creencias potenciadoras que pueden llevarte a alcanzar retos imposibles. 

Creencias como “Soy valiente y podré”, “No soy lo que me ha pasado, soy lo que decido ser”, “No soy víctima, soy responsable, eso me da poder”, “Todo sucede por una razón y un propósito que me sirve de ayuda”, “No hay fracasos, sólo resultados; siempre que aprendo algo”, “Yo creo mi propia realidad y soy responsable de lo que creo”, “Encuentro alegría en las cosas pequeñas, una sonrisa, una puesta del sol”. 

Lo antes mencionado, nos lleva a pensar que cambiar las creencias limitantes podría cambiar su vida logrando ver un mundo lleno de posibilidades y de bienestar. Dr. Lorna Breen Health Care Provider Protection Act; es la Ley de Protección de Proveedores de Atención Médica de la Dra. Lorna Breen. Esta ley fue originada por la muerte por suicidio de una doctora; Dra. Lorna Breen, quien fungió como jefa de urgencias en el hospital Nueva York y quien a raíz de altos niveles de exposición a su trabajo y presenciar bastantes muertes a raíz de la pandemia por COVID-19 sufrió muerte por suicidio.

Esta ley tiene como objetivo reducir y prevenir el suicidio, el agotamiento y las condiciones de salud mental y conductual entre los profesionales de la salud. Los profesionales de la salud llevan mucho tiempo experimentando altos niveles de estrés y agotamiento, y el COVID-19 no ha hecho más que exacerbar el problema.

Para que el Dr. Lorna Breen Health Care Provider Protection Act. fuera posible muchas asociaciones avalaron y apoyaron esta causa, incluida la Asociación Médica Estadounidense (AMA), el Colegio Estadounidense de Médicos de Emergencia (ACEP), la Asociación de Colegios Médicos Estadounidenses (AAMC) y la Fundación Estadounidense para la Prevención del Suicidio (AFSP), la Asociación Estadounidense de Hospitales (AHA) y la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA). En la actualidad existen programas de ayuda a empleados que se encuentran enfrentando niveles de estrés laboral y ansiedad gracias a esa ley.

Para lograr cambiar las creencias limitantes, primero es necesario:

– Identificarlas y escribirlas. 

-Evaluar si son ciertas o no.

-Utilizar afirmaciones positivas. Las afirmaciones son oraciones que se repiten para desarrollar su autoconfianza. Utiliza las afirmaciones positivas para transformar sus creencias autolimitantes en autoconfianza positiva

-Perseverar, no darse por vencido.

Existen distintos tipos de autocuidado a nivel holístico 

  1. Autocuidado emocional: Se trata de cuidar tu salud emocional, es asegurarte de que estás conectada con tus emociones. Las emociones son sumamente útiles, nos alertan, nos brindan información de lo que interpretamos que está ocurriendo. Puedes elegir reaccionar o manejarlas saludablemente. 

Ideas de auto cuidado emocional

  • Mantén un diario de tus emociones y pensamientos.
  • Saca tiempo para reflexionar y reconocer lo que realmente no te está funcionando.
  • Comparte tu sentir con un amigo o familiar que realmente te entienda.
  • Acepta las emociones sin juzgarlas.
  • Expresa tus emociones: habla, pinta, baila, escribe, canta, llora.
  1. Autocuidado físico: Se trata de atender tu cuerpo y tu salud. Para ello, la actividad física y la nutrición saludable son vitales, además que contribuyen a desahogarte y a liberar el estrés. Algunas de las actividades que puedes realizar:
  • Alimentación saludable.
  • Evitar las drogas, el alcohol y los cigarrillos
  • Dormir lo suficiente.
  • Relajarse y recargar baterías: práctica yoga, respiración profunda, escuchar música, tai chi o meditación. 
  • Participar regularmente en actividad física, caminar, correr bicicleta, hacer deportes.
  • Limitar el tiempo frente a los dispositivos electrónicos.
  1. Autocuidado cognitivo: Consiste en ejercitar la mente, estimulando el pensamiento crítico y la creatividad.
  • Enfocarse en las cosas positivas de su vida.
  • Aprender a hacer algo nuevo, como usar un programa de computadora.
  • Comenzar cada día agradeciendo las cosas que tienes.
  • Mantener su rutina diaria; horario de acostarte, comidas.
  • Ser creativo (a): escribir, dibujar, hacer manualidades, costura o tocar un instrumento musical.
  • Mantenerse ocupado (a).
  1. Autocuidado espiritual: El autocuidado espiritual consiste en conectar con tus valores y tu vida espiritual. Es conectarte con lo que realmente te importa y te brinda consuelo en momentos difíciles. Se relaciona con quién eres en tu interior:
  • Mantener una práctica diaria de meditación o atención plena.
  • Asistir a un servicio, ya sea religioso o humanitario.
  • Pasar tiempo en la naturaleza y contemplar la belleza que le rodea.
  • Llevar un diario de gratitud.
  • Expresar afirmaciones que fundamenten el sentido de sí mismo (a) y su propósito.
  1. Autocuidado social:  La conexión con otras personas es necesaria para nuestro bienestar y felicidad; nos ayuda a entender que no estamos solas, que otros nos quieren, nos aceptan y nos apoyan. 
  • Unirse a personas que compartan sus intereses.
  • Alejarse de conversaciones y de personas que no le hacen bien. 
  • Evitar parejas o personas tóxicas.
  • Practicar ser afirmativo (a), a decir no.
  • Conocer a gente nueva.
  • Llamar a un familiar o a un amigo (a).
  • Salir solo (a) para estar alrededor de la gente.

*La autora es psicóloga clínica.