*Nota de la Editora: Esta es la segunda historia de la miniserie #DesafialaEdad de perfiles de adultos mayores que día a día hacen importantes aportaciones a la sociedad puertorriqueña. La publicación, que saldrá los miércoles e irá acompañada de un Facebook Live los jueves a las 11:00 a.m., se hace para celebrar el Mes de los Adultos Mayores gracias al apoyo de AARP Puerto Rico.

Las experiencias difíciles que han marcado la vida de Carmen Villanueva Castro le han servido de energía y motivación para sus grandes luchas comunitarias en beneficio de los desventajados.

Orgullosa de ser “negra, puertorriqueña y parcelera”, Villanueva Castro lleva desde los 10 años de edad ayudando a los demás desde distintos ámbitos y hoy día, a sus 59 años, todavía lucha por el bienestar de la gente. Trabaja sin parar para alcanzar su sueño de “hacer un gobierno paralelo”, donde las comunidades sean consultadas al momento de tomar decisiones importantes.

Entre las luchas más significativas de la líder comunitaria de las parcelas Hill Brothers Sur en San Juan, figura su batalla para enmendar la Ley de Comunidades Especiales para que las comunidades de la capital de Puerto Rico pudieran entrar automáticamente al programa, además de la creación, por primera vez, de un proyecto de alianza comunitaria gubernamental privada llamado el Centro de Enlace, Desarrollo e Investigación de las Comunidades Especiales (CEDICE), donde trabajó por 11 años. 

Ha dicho presente en diferentes desastres que han afectado a la isla, entre los más recientes el huracán María, los terremotos y la actual emergencia por el COVID-19. Villanueva Castro, quien forma parte del Task force social creado por el Gobierno para atender asuntos relacionados al COVID-19, fue una de las figuras que abogó para la apertura de los comedores escolares durante la pandemia.

Quizás, lo que muchos no conocen es que Villanueva Castro comenzó a ayudar a los demás desde que tenía 10 años y medio. Según cuenta, a esa edad se enteró que había sido adoptada. 

“Los hijos naturales se reciben y se aceptan, pero los hijos adoptados se escogen como Jesús, así que tú eres como Jesús, fuiste escogida”, le dijo el sacerdote de la iglesia donde ella asistía cuando le contó que se había enterado por un tercero que había sido adoptada.

Esas palabras la marcaron y entendió “que tenía que darle al país, porque el país es familia”.  “Tenía que darle al país lo que mis padres me dieron a mí: apellido, familia y amor. Por eso es que hago lo que hago”, contó.

Sus padres nunca supieron que ella conocía la verdad sobre su origen. Ella prefirió guardar el secreto.

De esta forma se convirtió en líder de las Hijas de María cuando era una niña y luego fue presidenta de la Juventud de Acción Católica. En su escuela superior, fue presidenta de la clase graduanda, y en la universidad dirigió la Asociación de Contables. Villanueva Castro posee un bachillerato en Contabilidad y una Maestría en Finanzas. Carmen Villanueva Orgullosa de sus raíces esmental 2

Desde muy pequeña, la líder comunitaria también ha sido marcada por el racismo. Recordó que cuando tenía solo cuatro años, una maestra le pasó una peinilla caliente para alisarle el cabello, sin la autorización de sus padres, porque “tener el pelo malo era un pecado”.

Asimismo le han llamado por un sinnúmero de epítetos para tratar de ofenderla por su color de piel. 

“Todo lo que era negro, era Carmen”, dijo.

Hoy día aún sigue sufriendo discrimen por su color de piel, pero para ella la mejor forma de manejar esta situación es educando a través del “pasme”. A modo de ilustración de la estrategia, relató una experiencia cuando en una ocasión, mientras trabajaba en un proyecto se le acercó una persona para preguntarle dónde quedaba el baño. Luego, al salir, la persona le dijo que estaba sucio y que había que limpiarlo asumiendo que Carmen era la empleada de la limpieza del lugar.

“Y yo, como no tengo ningún problema, mi papá era carpintero y mi mamá limpiaba casas, así que yo honro el trabajo, le digo: ‘no se preocupe, yo le paso el paño’. Y cuando me pregunta quién es la directora, le digo aquí estoy”, contó. Villanueva Castro, además de estar orgullosa de ser negra y puertorriqueña, lo está de vivir en unas parecelas.

Por eso,  aseguró que su eslogan es “negra, puertorriqueña y parcelera”.  “Decir parcelero también le está malo (a la gente). Pero estas son las parcelas Hill Brothers, y si yo vivo en unas parcelas, soy parcelera”, mencionó la líder comunitaria.

Según dijo hasta la exgobernadora Sila Calderón le expresó en una ocasión que coincidieron que ella también es una parcelera porque nació en la calle Loíza, que es una parcela.

Como parte de su aportación comunitaria ante la pandemia, Villanueva Castro colabora en la repartición de comidas  en las comunidades. Además de esta labor comunitaria, trabaja en dos organizaciones sin fines de lucro.

¿Y cuándo termina su día?, preguntó Es Mental.

“Pues a veces no termino. Mis hijos me entran a palos. A veces son días de 24 horas”, dijo Villanueva Castro, quien tiene dos vástagos.

Villanueva Castro es parte de los 1.3 millones de adultos mayores en Puerto Rico que siguen activos trabajando y que forman parte vital de la economía y de la sociedad puertorriqueña. Según datos de un estudio hecho por Oxford Economics para AARP en 2015, el grupo de personas con más de 50 años representa el 37% de la población y aporta $25,000 millones a la economía de Puerto Rico. 

A su juicio, el país tiene una deuda y no tiene cómo pagarle a los adultos mayores, quienes aportaron y siguen aportando a Puerto Rico.

“La realidad es que el país no está construido para los adultos mayores, los tiene abandonados. Es momento ya de hacer un país que sea para todos, los adultos no pueden ceder su espacio”, expresó.

Dijo estar “convencida de que nosotros podemos transformar nuevamente el país por uno que no excluya a nadie”, y dónde se puedan mejorar las condiciones de vida para los adultos mayores, con, por ejemplo, mejores carreteras, aceras y salud.

Exhortó a sentarse con la nueva generación para construir un país distinto. “Debemos luchar juntos para que sea equitativo y para que se atiendan las necesidades del sector que no dio, sino que sigue dando…”, puntualizó.