¿Qué implica tener una relación duradera? Para tener un lazo sano y de muchos años es indispensable tomar en consideración las dinámicas de crianza, edad, experiencias pasadas e incluso la población que se está estudiando, explicó el psicólogo clínico Giancarlos Cancel.

Generacionalmente hay diferentes percepciones sobre qué significa estar en una relación sana y a largo plazo, sostuvo. Las estadísticas señalan que la duración media de una relación a largo plazo para parejas LGBTQIA+ es de 7 años, para la generación Z es de 1.8 años y los millennials 2.8 años, dijo. Incluso cuando observamos investigaciones, en muchas ocasiones, las personas jóvenes o jóvenes adultos pueden entrar en una relación bajo su propio término e identidad. 

Por su parte, David Alcalá Pérez, psicólogo y experto en terapia de pareja, añadió que también es importante tomar en consideración el contexto. Aparte de la comunicación, ambas partes deben estar emocionalmente estables y saludables.

Asimismo, añadió que dentro del imaginario de las generaciones más recientes está la guerra, la ansiedad, la crisis económica y otros factores que han afectado tanto su transición como el manejo de la vida adulta, lo que también tiene un impacto importante en las parejas. 

En este contexto, Cancel explicó que las redes sociales, así como las experiencias de vida han cambiado las dinámicas de las relaciones de pareja, lo que afecta las estadísticas y el estudio del tema. Sin embargo, es muy usual observar que, independientemente de cómo sea la pareja inicialmente, mientras más años llevan juntos más comienzan a integrar culturas, actitudes y conductas que pueden estar muy relacionadas a una pareja o un matrimonio, a pesar de no ser formal.

Alcalá Pérez mencionó que la espiritualidad o religión es un factor crucial. “En algunas prácticas religiosas el divorcio no es una opción”, recordó al apuntar que esto crea resentimientos dentro de la relación y menos oportunidad para uno poder resolver conflictos. También señaló que la pandemia, así como factores económicos, obligó a mucha gente a estar juntas dentro de un mismo espacio, lo que provocó muchas discusiones entre ellos y mayor tensión o rivalidad.

¿Qué factores contribuyen al deterioro de una relación?

Dentro del contexto de Puerto Rico, explicó Alcalá Pérez que entre las dificultades principales para mantener una relación duradera y saludable está el que una de las partes se tenga que mudar fuera del País. Aparte, en cuanto a aspectos generacionales, comentó que las personas más jóvenes están en búsqueda de personas que sean afines a su profesión, metas y objetivos en la vida. Este detalle no fue uno que criticó, pero sí señaló que si la otra parte trabaja en la misma industria o tiene las mismas metas, no hay esa apertura para una diversidad dentro de la pareja. 

Cancel explicó que existen los “cuatro jinetes del apocalipsis”. Entre ellos está la crítica, el distanciamiento, el menosprecio y la evasión. Uno de estos o múltiples del mismo,  pueden representar un gran impacto en el estado emocional, mental, conductual y sexual.

La crítica como un medio de comunicación, en el que también se utiliza el sentido del humor, el sarcasmo o la burla, son tres factores que se observan muchísimo, según la experiencia de Cancel. Destacó que estos son comportamientos que afectan el manejo de un conflicto y aleja a una pareja de encontrar una solución o incluso a ignorar alternativas.

Señaló también la interpretación de muchas de las conductas negativas, como la violencia, dentro de una mirada positiva. Es decir, la normalización de comportamientos erróneos que no deben de tener lugar en una relación. “Una sociedad en la que normalizar la violencia va a tener un gran impacto en cuanto a la durabilidad de una relación”, subrayó Cancel.

Muchas parejas optan por seguir intentando resolver sus problemas sin ningún tipo de ayuda externa, factor que agudiza la tensión, dijo Alcalá Pérez. Entonces, cuando llegan a terapia para trabajar en la relación, ya se ha llegado a un desgaste que es muy difícil trabajar. También, señaló a la discordia familiar como otro factor que puede afectar a una relación, ya sea por no aceptar costumbres, parientes o dinámicas.

Recomendaciones

En vez de buscar un culpable, es importante comenzar a identificar las emociones dentro de los aspectos de inteligencia emocional y ser responsable de sus emociones, dijo Cancel. A través de la interpretación de estas, como individuos y como pareja, se puede llegar a una comunicación sana antes de llegar a la ira y la impulsividad.

Agregó que es necesario tener una comunicación abierta, en la que emane el respeto, donde se hable desde el “yo siento” y escuchar sin aumentar la defensa o el ataque. Además, se debe conversar o preguntar. 

Subrayó que las personas nunca pueden olvidarse de ese amor propio. En muchas ocasiones se le olvida que también son el amor de su vida, aspecto que ayuda a establecer límites saludables, abogar por la persona y sus necesidades, sostuvo. 

Recomendó tener pensamiento de equipo, qué es mejor para ambos, hacer prácticas de gratitud, identificar lo positivo y lo negativo y estar presente. También aconsejó tener semanalmente un día de “check-in” para poder saber el estado de cada miembro de la relación y mostrar una disposición a escuchar cómo continuar trabajando en la relación en un espacio abierto. Otras recomendaciones son realizar nuevos retos juntos, actividades como pareja, mantener el humor, promover la cohesión y actividades de ocio que ambos disfruten.

De acuerdo con la literatura científica las altas tasas de divorcio parecen estar relacionadas con los bajos niveles de satisfacción conyugal. Sin embargo, todavía falta un modelo que pueda ayudar a comprender la resiliencia y fragilidad de la pareja a lo largo del ciclo vital.

Más aún, según la Asociación Americana de Psicología (APA por sus siglas en inglés) mientras más amor romántico haya en la relación más satisfechos estarán sus integrantes, tanto en las relaciones a corto como a largo plazo. Dentro de este estudio, el amor de tipo compañero solo se asoció moderadamente con la satisfacción en las relaciones a corto y largo plazo. Mientras, aquellos que informaron de un amor más apasionado estaban más satisfechos a corto plazo en comparación con el largo plazo.

En este marco, un estudio publicado en la Biblioteca Nacional de Medicina vinculó a la comunicación, la cohesión, la flexibilidad y la motivación como factores que contribuyen a una relación duradera y exitosa. No se encontró relación entre la satisfacción conyugal y el nivel educativo de los sujetos, el tipo de unión y si se trataba del primer matrimonio o convivencia de la primera persona. 

Por su parte, Alcalá Pérez reconoció que muchas parejas tampoco discuten las expectativas de la relación antes de casarse, convivir o formalizar su lazo. Entonces, si no se cumplen esas expectativas, surge la frustración y comienzan los conflictos. 

Es indispensable tener la madurez para poder identificar que algo está sucediendo dentro de la relación. Una vez se identifica, es importante dialogarlo.