Establecer una conversación con los niños para explicarles cómo han cambiado las vacaciones debido a la pandemia por el COVID-19 es de gran importancia para que no se sientan frustrados, confundidos o estresados por no poder vacacionar como antes lo hacían.

Es importante que entiendan que, aunque tengan que permanecer en casa por la cuarentena, pueden hacer actividades divertidas durante sus vacaciones.

Para los niños, vacacionar representa una oportunidad de renovar energías al escaparse de las estrictas rutinas y los apretados horarios del día a día.  

“Las vacaciones son sumamente importantes”, explicó la consejera escolar y familiar, Monsita Nazario Lugo, en entrevista con Es Mental. “Son igualmente importantes que las de un adulto que trabaja porque es el tiempo donde tú te desconectas, recargas y relajas”.

La consejera escolar indicó que la conversación sobre las vacaciones no puede ser accidentada. El padre o la madre debe sentarse a explicarle, de forma calmada, lo que sucede, instó.

La importancia de explicarles todo a los niños con la información correcta permite que el menor no sienta que es una imposición, expresó la consejera escolar. Lo único que cambiaría, de acuerdo con la etapa de desarrollo del menor, es el vocabulario y el enfoque que se utilice durante la conversación.

“Lo importante es que podamos conversar, escuchar cómo se sienten, explicar las instrucciones que nos ha dado el Gobierno y las instituciones de salud, y el porqué de esas instrucciones”, indicó Nazario Lugo.

La psicóloga y consejera clínica, Naychaly Rivera Nieves, explicó que la clave para que los niños no desarrollen estrés o ansiedad por el encierro es que no se sientan privados de divertirse. Que aún estando dentro de sus hogares, tengan juguetes o con quienes conversar.

Sin embargo, la psicóloga dijo que los niños tienen una capacidad mayor de adaptarse a los cambios debido a su neuroplasticidad – que es la capacidad que tiene el cerebro de transformar las conductas humanas según las experiencias que atraviese.

“Los preadolescentes dependen más de la tecnología”, mencionó Rivera Nieves. “Es un grupo bastante diferente hoy día porque la actividad no depende per se de estar conectados con alguien en vivo, sino que pueden interactuar a través de cualquiera de los sistemas electrónicos”. 

La clave es que estén o no encerrados en sus hogares, los niños tengan la oportunidad de romper con la rutina de tener que ir todos los días temprano a clases, recalcó. 

¿Qué hago con los niños en estas vacaciones?

La codueña de “Quehagoconlosnenes.com” —una guía interactiva con eventos, productos y servicios para niños en Puerto Rico—, Ángeles Vélez Hernández, explicó que lo más que los padres han buscado para sus hijos durante la pandemia han sido dinámicas en las que puedan compartir en familia.

Igualmente, los padres han buscado lecturas de cuentos en línea para entretener a los niños mientras trabajan desde el hogar.

A preguntas de esta revista digital, Vélez Hernández mencionó varias recomendaciones de talleres o actividades en las que menores de todas las etapas de desarrollo pueden participar este verano:

o   En caso de que desee que su niño se aprenda de manera divertida los planetas del sistema solar, el blog de Missis G tiene varios videos que puede disfrutar. Igualmente, estos están acompañados de actividades físicas para beneficio de las funciones locomotoras del menor.

o   La alternativa más viable para los niños de edad mediana son los talleres y las actividades adscritas al calendario con el que cuenta el portal. El calendario específica la fecha, la hora y el lugar o la plataforma en el que se realizará.

o   El portal cuenta con una amalgama de campamentos en línea los cuales pueden disfrutar este verano. Hasta el momento, cuentan con cerca de 33. Gran parte de ellos son en línea. Existen opciones tanto para junio como para julio.

Pese a que las tres entrevistadas son de distintas áreas o campos laborales, todas coincidieron en que lo que realmente importante para los niños este verano no es solo la comunicación, sino tener la oportunidad de disfrutar en familia en tiempos de pandemia.