El reloj marca las 12 el 1 de enero y de las primeras cosas que escuchas es: “este año voy a rebajar” o “esta año dejaré de fumar”. 

Es tradición boricua tener varias resoluciones de año nuevo, pero la lista de resoluciones se puede volver agobiante cuando después de los días festivos, para febrero, marzo o abril, no logramos cumplir las metas. Al no lograrlas, es posible caer en una etapa de frustración y que se pierda la esperanza. 

De hecho, según un artículo de Psicología Estratégica, la psicóloga Paola Graziano indica que al frustrarnos, muchas veces justificamos el no haber cumplido las metas vendiéndonos excusas a nosotros mismos. También, puede pasar que al no conseguir nuestros propósitos, empecemos a autocriticarnos, al punto de bajar nuestra propia autoestima. Aquí comienzan los “no tengo tiempo”, “tengo otras cosas que hacer”, “no sirvo para esto”, “no tengo fuerza de voluntad”, hasta que nos quitamos y esperamos al próximo año para tratar de cumplirlas.  

En ese caso, ¿qué podemos hacer para mantener activas nuestras resoluciones de año nuevo? ¿Cómo podemos asegurarnos que las vamos a cumplir? 

Para la doctora Karen Armaiz- Nolla, psicóloga especialista en niños, adolescentes y perito forense, lo primero que debemos hacer es descubrir de quien o quienes uno aprende el concepto de las resoluciones. Toda persona tiene a su alrededor allegados que quieren lograr metas, lograr nuevos objetivos que sirven como dinámica positiva para desarrollar este hábito. De quienes veamos estas resoluciones significa mucho, ya que es así que veremos si las podemos cumplir a corto, mediano o largo tiempo. Básicamente, las resoluciones de otros son las que moldean las nuestras. 

Lo segundo que debemos hacer es establecer expectativas reales. “Tenemos que estar en contacto con la realidad, con la información simple, concreta y evitar el fantaseo excesivo”, explicó la experta en salud mental. 

Debemos evitar que cada meta establecida contenga situaciones idealizadas, ya que eso nos aleja de esa realidad que queremos alcanzar.  Que las resoluciones sean reales a nuestra realidad hará que veamos estas como una idea más clara y que podamos montar un plan para lograrlas. También, es importante estar al tanto de nuestro estado económico, ya que si la nueva resolución requiere que saquemos dinero del bolsillo debemos estar claros en cómo nos organicemos para lograrlo. 

-¿Qué podemos hacer para reforzar esas ganas al inicio del año? ¿Cómo nos aseguramos de que no nos quitaremos hasta lograr la meta?

Armaiz-Nolla asegura que lo más importante es establecer el compromiso con uno mismo, somos nuestro mayor apoyo. También debemos reconocer que hay cosas que debemos dejar de hacer, aprender a desapegarnos de ciertos hábitos que quizás no nos ayudarán a cumplir esa resolución. Pero, hay que cambiar un comportamiento a la vez. 

En un artículo de American Psychological Association se expone que todo hábito dañino se desarrolla con el tiempo, así que reemplazar comportamientos insalubres con comportamientos saludables también tomará tiempo. Otro aspecto importante que debemos establecer es que hay que estar abiertos a los cambios, a las cosas nuevas. Toda resolución son cambios y verle los beneficios a estos nos permitirá ver estas como resoluciones reales. 

-¿En quiénes nos podemos apoyar para lograr estas resoluciones?

Al fin y al cabo el apoyo principal y el que tendrá mayor peso es el de uno mismo. El apoyo de amigos y familiares es importante pero no debe ser nuestro ancla principal para poder cumplir las resoluciones. No debemos anclarnos al apoyo de otros,ya que eso significa que estaremos en una constante búsqueda de motivación externa y cuando esta no esté, ¿que vamos hacer? 

Pero, también hay otras formas de apoyo que podemos implementar para alcanzar lo que queremos. Hay personas que tienen como ritual escribir en un papel justo a las 12:00 a.m. toda resolución que tenga para el nuevo año. Las letras, imágenes y colores nos ayudan a visualizar las cosas de una mejor manera y lo mismo cae para las resoluciones. 

Armaiz-Nolla nos cuenta que uno de los métodos que ella utiliza para motivar a sus pacientes es el ‘bulletin board’ (tabla de visión). “El cerebro funciona muy bien con imágenes y colores. El organizar imágenes de las cosas que queremos lograr nos permite motivarnos”, aseveró. El ver todos los días eso que queremos lograr nos puede ayudar a no quitarnos hasta alcanzarlo. 

Resoluciones de año nuevo en los niños 

Como antes mencionamos, el hacer resoluciones son comportamientos aprendidos. Así que es de esperar que los niños también tengan algunas para en el nuevo año. Armaiz-Nolla nos explica que el que los niños hagan resoluciones puede traer un impacto positivo a sus vidas siempre y cuando sus padres y allegados entiendan que su modelaje (hacia los niños) es importante para que la resolución sea una de provecho, de más logros y menos frustraciones. 

En muchos casos, las resoluciones de los niños son académicas o de desarrollo personal como mantener el cuarto recogido. Pero, a diferencia de los adultos, el modelo y apoyo principal para que logren sus resoluciones debe venir de los padres. Esa es la clave para que ellos encuentren la manera de alcanzarlos.  

-¿Que pueden hacer los padres para apoyar a sus hijos a cumplir sus resoluciones?

Monitorear será clave. Los padres pueden llevar un registro de los cambios y modificaciones. El método del “bulletin board” también puede ayudar a que los niños cumplan sus metas, ya que el ver su proceso sirve como refuerzo. Por otro lado, las recompensas o premios también puede servir de apoyo o motivación para que el niño ‘no se quite’ de su meta.

Escucha nuestro más reciente podcast, donde hablamos con la psicóloga Nery-Jo Fernández sobre cómo crear y cumplir las resoluciones.