Los desastres naturales y los eventos de calor extremo son ejemplos de las implicaciones del cambio climático en el planeta, lo que a su vez afecta la salud de las personas, sobre todo ante las altas temperaturas.

Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), con el aumento de los gases de efecto invernadero desde el comienzo del siglo 21 son más las personas que pueden experimentar los efectos negativos e incluso hay mayor exposición a muertes.

La hipertemia es la afección más grave por causa de un golpe de calor y ocurre cuando la temperatura corporal asciende a niveles superiores. Suele ser la consecuencia mayor del agotamiento por calor o calambres por calor y, de no tratarse, puede concluir en una muerte.

“El calor extremo es especialmente peligroso porque es posible que las personas no reconozcan sus síntomas como signos de una afección más grave. Por ejemplo, síntomas como sudoración o la fatiga puede parecer reacciones normales a un día caluroso. Si no se tratan, las enfermedades relacionadas con el calor pueden empeorar y eventualmente causar la muerte”, señalan los CDC. 

El calor extremo puede empeorar condiciones crónicas como enfermedades cardiovasculares, respiratorias y diabetes. Y promover, asimismo, los calambres por calor, que se caracteriza por una serie de espasmos musculares en el abdomen, brazos y/o pantorrillas, causados por la pérdida de agua en el cuerpo tras deshidratación, por lo que los CDC no recomiendan participar de actividades físicas o deportivas que sean prolongadas y se realicen bajo el sol. 

Otras complicaciones pueden surgir por el agostamiento por calor, una afección grave que requiere tratamiento médico de emergencia y pueden ocurrir tras exposición al calor extremo y la privación de hidratación durante varios días. 

Algunas señales de exposición al calor extremo es la sudoración excesiva, dolores musculares a causa de calambres, fatiga, dolor de cabeza, debilidad; irritabilidad, sed, náuseas, confusión, mareos y desmayos.  

Según la doctora Evamariely García, de la Plataforma Médico Online PR, también la exposición al sol puede afectar a las personas adversamente y convertirse en responsable de insolación, dermatitis, condiciones de la piel, envejecimiento prematuro, así como exacerbar otras condiciones. 

Recomendó al público a evitar la exposición a éste entre las diez de la mañana y cuatro de la tarde, debido a que los rayos UV son más fuertes.

Asimismo, recomendó utilizar ropa de tela suelta y que transpiren, sombreros o gorras y beber más líquidos. 

Pero, además, aconsejó usar bloqueador solar y reaplicarlo cada dos horas, especialmente siempre que desee realizar una actividad al aire libre. 

“Normalmente se reaplica cada dos horas. Siempre vuelva a aplicarlo después de nadar o sudar”, aconsejó. 

Dijo, además, que el consumo de alcohol provoca que las personas se deshidraten más rápido

“Deben visitar a su médico primario y/o especialista en dermatología si ven alguna mancha sospecha o han sufrido quemaduras por el sol”, concluyó. 

Por otro lado, los CDC recomiendan el uso de aires acondicionados y/o lugares con buena ventilación, una alimentación ligera y ricas en vegetales y frutas y una buena preparación antes de realizar actividades o deportes al exterior.