A través de las redes sociales lucía como un hombre exitoso, guapo, detallista y con una vida muy lujosa, pero en realidad era un estafador de mujeres, quien mediante el uso de la manipulación y mentiras llegó a engañar a más de tres víctimas. 

Se trata de Simon Leviev (Shimon Yehuda Hayu, su nombre real), un criminal israelí quien ahora es reconocido mundialmente como el “estafador de Tinder”, tras la publicación del documental The Tinder Swindler, de la plataforma Netflix y en el cual las víctimas del criminal relatan cómo fueron manipuladas y engañadas por el individuo, pero este solo estuvo preso cinco meses, luego de haber sido arrestado en el 2019. El caso de Leviev es analizado por diversos profesionales, entre ellos los especialistas en la conducta humana. 

Su modus operandi, con la intención de violentar y robarle a mujeres, daba inicio con la manipulación emocional a sus víctimas, para posteriormente lucir como un hombre enamorado y llevar a cabo su plan de chantaje y estafa. Características muy particulares de una persona con un trastorno de la personalidad narcisista y psicopática, según la psicóloga clínica española, Carol González.

De acuerdo con la especialista en abuso narcisista y violencia emocional y psicológica, las señales más frecuentes pueden presentarse mediante el sentimiento de que estás viviendo una película romántica, por lo perfecto que todo fluye, la intensidad y la rapidez en la relación, las falsas promesas y la persistencia constante (bombardeo de mensajes y llamadas disfrazado de gestos románticos e interés) por parte de la persona narcisista. 

“El uso de redes sociales por parte de las personalidades narcisistas o psicopáticas es muy frecuente, porque es una forma fácil de acceder a nuevos contactos. Este tipo de plataformas fomentan, en corto modo, el consumo rápido y esporádico de las relaciones humanas”, explicó a Es Mental

La psicóloga clínica puertorriqueña, Waleska Maldonado Navedo, coincidió con González y aseguró que las herramientas sociales se han convertido en una vía de fácil de acceso para las personas que gustan manipular la vida de otros, ya que no solo les permite proyectar una imagen falsa, además es una manera conveniente a la hora de jugar con las emociones y estudiar a sus posibles víctimas.

“Por ejemplo, pueden identificar los gustos de las personas, inclusive la vulnerabilidad de la víctima, y así tener maneras estratégicas de como hacer acercamientos que llamen la atención de la otra persona”, mencionó como ejemplo. 

González apuntó a la importancia de que la sociedad tenga conocimiento sobre este tipo de perfil psicológico, pues en la actualidad parece invisibilizado y silenciado, pero tiene diversas repercusiones en las víctimas. 

Como lo es el estrés postraumático, trastorno ansioso depresivo (a veces con riesgo suicida), efectos en la capacidad de concentración, memoria y problemas psicosomáticos, detalló. 

Maldonado agregó, además, que se trastoca la autoestima y valor propio, se promueve la dependencia emocional, se enfrentan a las dudas al momento de tomar decisiones propias y se les dificulta establecer límites. 

La doctora hizo un llamado a detectar a tiempo las señales, para evitar ser víctima de esto y experimentar una relación tóxica.  

Por su parte, la psicóloga española, en cuyo perfil de Instagram comparte precisamente información sobre el abuso narcisista, invitó a que más profesionales, tanto de la Salud como el Derecho, estudien los perfiles de narcisistas, por lo significativo en las consecuencias que pueden tener sobre sus víctimas. 

Según la Clínica Mayo, las personas con el trastorno de personalidad narcisista tienden a: exagerar sus logros y talentos, insistir en tener lo mejor de todo, sacar ventaja de los demás, esperar que se reconozca su superioridad; tener sentido de privilegio, esperar favoreces especiales, tener dificultad para regular sus emociones y conducta, tener sentimientos internos de inseguridad, así como envidiar a los otros y creer que todo el mundo les envidia.