Existen señales de alerta, que pueden estar presentes hasta en conversaciones cotidianas, que de ser detectadas podrían evitar que una persona cometa suicidio.

La psicóloga clínica Jessica Gómez Perales identificó al aislamiento, el abandono de los espacios sociales, la baja autoestima, la percepción pesimista de sí mismo y la falta de energía como conducta a la que se debe estar alerta, a pesar de que aclaró que la melancolía se puede manifestar de diversas maneras.

Sostuvo, además, que, generalmente, las personas consideran que la depresión es el detector por excelencia de la tristeza, pero el diagnóstico conlleva que la persona lleve un mínimo de dos semanas presentando ciertos comportamientos.

“Las principales señales de una persona suicida no son necesariamente lo que se ejemplifica en la literatura que estudian los futuros profesionales de salud mental”, explicó la doctora en psicología clínica Jessica Gómez Perales al afirmar que la alta tasa de suicidios en Puerto Rico es un problema subestimado.

Por su parte, el psiquiatra Víctor Lladó Díaz destacó que las alusiones al suicidio son frecuentes en la comunicación cotidiana.

El también profesor del Departamento de Psiquiatría y la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico, indicó que, dentro de la interacción humana, a menudo, se ignoran las connotaciones suicidas dentro de los intercambios verbales.

A su vez, la experta en psicología clínica Gómez Perales recomendó velar por aseveraciones verbales que incluyen idolatrar la posibilidad de escapar del mundo o la dificultad de la vida.

También puntualizó que las personas que tienen problemas de salud, dolores crónicos, historial de condiciones o trastornos de salud mental en su familia o complicaciones económicas son más susceptibles a tener pensamientos suicidas.

Ante los casos de suicidio que se han registrado en Puerto Rico por las pasadas semanas, el administrador de la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (ASSMCA), el doctor Carlos Rodríguez Mateo, instó a la ciudadanía a identificar las señales de peligro para prevenir el suicidio.

De acuerdo con los datos otorgados por el Negociado de la Policía y Ciencias Forenses, en lo que va del 2021 se han reportado 29 suicidios en el país.

Según los datos de ambas agencias, tres mujeres murieron por suicidio entre los meses de enero y febrero. Mientras, los hombres figuraron como el mayor número de casos durante estos meses.

Incluso, la información de ambas entidades gubernamentales resaltó que el 55% de las personas que cometieron suicidio fueron mayores de 50 años.

“Es importante, que ante todas las situaciones y cambios dramáticos que hemos atravesado por los pasados meses, reconozcamos los cambios emocionales que podemos experimentar y cuando es el momento de buscar ayuda”, expresó Rodríguez Mateo en un comunicado.

El administrador mencionó que “es importante estar atentos a las señales que pudieran manifestar nuestros seres queridos, compañeros de trabajo, vecinos o nuestro entorno en general para que podamos servir como entes de consuelo y ayuda ante una situación difícil”.

El funcionario detalló las señales que pudieran presentarse ante una manifestación suicida, entre las que figuran los cambios en el estado de ánimo y/o de personalidad, hablar de querer morir o no tener una razón para vivir, hablar de sentirse atrapado o de que no hay una solución a su problema, entre otros.

Otras manifestaciones o señales de peligro pudieran ser el poner los asuntos en orden o preparar un testamento, actuar ansioso o agitado, uso de alcohol o drogas, hablar o pensar en la muerte a menudo, repartir objetos muy queridos, hablar de tener un sentimiento grande de culpa o vergüenza, entre otros.

“Ante estas manifestaciones, tenemos que actuar de inmediato y no minimizar nunca una señal. No podemos dejar solo o sola a la persona que nos manifiesta su deseo de quitarse la vida. Escuchar con atención es vital además de dejarle saber a esta persona que no está solo o sola y que comprende el dolor que atraviesa. Esto pudiera salvar su vida”, recalcó Rodríguez Mateo.

Los suicidios en Puerto Rico

Según los datos otorgados por el Negociado de Ciencias Forenses, en el año 2020 en Puerto Rico se registraron 185 suicidios. Mientras, la información provista por el Negociado de la Policía apuntó a que hubo 176.

Sin embargo, a juicio de Lladó Díaz, el número de casos no es reflejado en los registros entregados por ambas entidades porque, según su experiencia como psiquiatra forense, Ciencias Forenses, de no tener pruebas ni manera de comprobar que fue un suicidio, categoriza erróneamente las causas de las muertes.

“Hay personas con enfermedades crónicas que se suicidan. Igualmente, hay personas que se suicidan por tener COVID-19. Casi nunca esas muertes se clasifican como suicidio. Hay que reconocer que hay un gran margen de error dentro de las investigaciones que realiza Ciencias Forenses”, exaltó el experto al alertar sobre la posibilidad de que se clasifiquen los suicidios como accidentes.

Por esto, comentó que la complejidad del análisis forense afecta la credibilidad de los números.

Lladó Díaz aclaró que la diferencia entre las incidencias registradas por ambos negociados puede recaer en casos en los que la Policía no pudo determinar las causas antes de que el cuerpo pasara a Ciencias Forenses.

Sin embargo, Gómez Perales opinó que ambas entidades gubernamentales deben asegurarse de finalizar el año con el mismo número de casos.

Además, concluyó que la falta de claridad dentro del número de personas que se suicidan en Puerto Rico imposibilita que se pueda estudiar e investigar el fenómeno con la precisión necesaria.

Mencionó que, antes de determinar la causa de la muerte de una persona, se debe verificar si tiene un historial de problemas de salud mental.

De manera similar a los datos del 2021, en el año precedente las muertes por suicidio fueron mayores en los hombres, con 86.4 por ciento (datos de la Policía) y 86.5 por ciento (datos de Ciencias Forenses).

La también graduada de la Universidad Carlos Albizu, Gómez Perales, sostuvo que los hombres tienen la mayor cantidad de casos de suicidios.

Por su parte, Lladó Díaz mencionó que los hombres acuden a servicios de salud mental con menos frecuencia.

Sin embargo, Gómez Perales aseguró que, durante los últimos años, sus pacientes hombres han aumentado significativamente.

Incluso, afirmó que, de acuerdo con su experiencia profesional, los hombres se recuperan con más facilidad y son más diligentes con los tratamientos de salud mental.

A mayor la edad más alta la frecuencia

De igual manera, las personas con 50 años o más figuraron desde el 52.8 (datos de la Policía) hasta el  47.6 (datos de Ciencias Forenses) por ciento de quienes cometieron suicidio en el 2020, factor que no le sorprendió a ninguno de los dos expertos. 

Gómez Perales, aseguró que la cantidad de personas entre esta edad que deciden suicidarse es dada a la falta de interacción que muchos tienen con sus familiares.

Mientras, Lladó Díaz señaló que el factor común entre las personas de estas edades es la presencia de condiciones o enfermedades terminales.

“El sector de los 55 en adelante es uno de los grupos donde más se registra aumento en las conductas suicidas porque son más propensos a tener condiciones graves o terminales”, enfatizó al especificar que la tendencia no es nueva.

Al preguntarle sobre los datos compartidos por la Comisión para la Prevención del Suicidio del Departamento de Salud, donde se afirma que en Puerto Rico por cada persona que comete suicidio 20 lo intentan, Lladó Díaz subrayó que hay una diferencia entre intento y el cometer el acto.

Señaló que las personas más jóvenes pueden quedarse por años en el intento. El intento, a diferencia de realizar el acto, se destaca por el elemento de inseguridad en ejercerlo.

Mientras, subrayó que las personas de mayor edad se caracterizan por la perseverancia que acompaña el cumplimiento del acto. 

Precisó que se ha comprobado que el grupo de 50 años o más, cuando toman la decisión suelen ser más determinados, razón con la que explicó la tendencia.

Igualmente, estimó que la ayuda y atención que se le va a poder ofrecer a la comunidad de este grupo edad con condiciones o enfermedades crónicas va a continuar limitándose dado a que el número de profesionales de salud no pueden alcanzar la demanda actual. Identificó que está aumentando la conducta autodestructiva de manera general.

Por su parte, Gómez Perales añadió que es crucial que las personas, quienes se identifiquen con los síntomas anteriormente descritos, acudan a ayuda. 

“Nosotros los profesionales no estamos dando abasto. Todos estamos llenos, las citas están de acá a cuatro meses. Ese es el problema en términos de impacto e intervenciones que estamos teniendo”, señaló al tiempo que dijo que es necesario trabajar para prevenir los suicidios proveyendo la ayuda que se solicita.