A pesar de que estar en una relación amorosa no implica obstáculos para poder trabajar en la autoestima, lo ideal sería trabajar el crecimiento personal y la autoestima previo a consolidar o aceptar entrar en cualquier tipo de vínculo romántico, aseguró la psicóloga clínica Yarielis Robles Morales.

“Para poder estar en una relación saludable, satisfactoria y que pueda prosperar, en cierta forma es esencial disponer de una buena autoestima, porque si uno no se valora a sí mismo, corre un riesgo mayor de que otros no lo hagan”, detalló.

 

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Asimismo, la psicóloga clínica Shiara Marie Francisquini Oquendo sostuvo que la falta de valoración se refleja en toda relación interpersonal. Carecer de una autoestima saludable resulta en complicaciones dentro de relaciones laborales, sociales y de amistad.

Explicó que las inseguridades o la escasez de un autoconcepto saludable equivalen a dos tipos de comportamientos distintos.

Primeramente, detalló que la persona puede convertirse en una que delega todas sus decisiones de vida a su pareja. Por otro lado, la inseguridad puede reproducir el narcisismo.

Por ende, Francisquini Oquendo concluyó que la persona puede tanto ponerse en riesgo a ser maltratada como ser la maltratante.

A su vez, Robles Morales concordó al establecer que las personas con pobre autoestima son más vulnerables a ser parte de una relación donde no haya buena comunicación.

Destacó que una persona con una autoestima saludable es más susceptible a expresarse libremente. Por otro lado, remarcó que si la persona no dispone de una valorización saludable de ella misma,  puede desarrollar dependencia emocional y tolerar comportamientos que salen de sus expectativas de una relación.

De igual manera, subrayó que como consecuencia, las personas tienen dificultades al establecer límites saludables y pueden exponerse a situaciones incómodas y de dolor.

El no sentirse bien con uno mismo puede incrementar las inseguridades, los miedos a perder la pareja, te colocan en mayor riesgo a estar en una relación insatisfactoria y conflictiva”, comentó.

Además, según Francisquini Oquendo, la carencia de un buen autoconcepto brinda complicaciones al tomar decisiones, al crear vínculos con otras personas o relaciones futuras.

Expuso que si una persona no establece fronteras saludables porque su deseo por complacer a los demás y pertenecer va por encima de sus propias necesidades, pierde el sentido de quién es.

De manera similar, si la persona se adapta continuamente a lo que a los demás les gusta o les interesa sin reconocer lo que a él o a ella le agrada, se dificulta el aprendizaje y el conocimiento de sus propios gustos. Como consecuencia, se producen relaciones que no son recíprocas.

¿Cómo se cultiva la autoestima?

La autoestima es la manera en la que uno se percibe y se valora. Sin embargo, de acuerdo con Robles Morales, tales concepciones van de la mano de las experiencias y pensamientos de vida.

Mencionó que buscar el respeto mutuo dentro de las relaciones interpersonales, hablar abiertamente sobre opiniones o gustos, escuchar activamente y mutuamente y tener autocompasión son prácticas esenciales para desarrollar una buena autoestima.

Hizo hincapié en que las personas no se deben sujetar de sus fortalezas y pasiones al ejercer actividades donde la persona se sienta cómoda y se mantenga activa.

Por su parte, Francisquini Oquendo señaló que tener una buena autoestima es tener una imagen propia que sea congruente con quién es la persona y que la evaluación de sí mismo sea una positiva, a pesar de estar consciente de tener deficiencias.

Mientras, ambas expertas especificaron que el desarrollo de la autoestima recae en las vivencias de la infancia.

“La autoestima se puede ver lacerada si los padres o cuidadores principales no ofrecen comentarios de índole positiva, pues uno inicia a crear creencias sobre uno mismo fijándose en esas palabras”, exaltó.

A su vez, Francisquini Oquendo añadió que si los vínculos de los primeros años de vida no fueron saludables, la persona crece con una percepción de desconfianza ante el mundo y las personas.

Asimismo, si la persona desde temprana edad siente que sus sentimientos no son reconocidos, esas inseguridades se van a arrastrar hasta la etapa de adultez.

Puntualizó que mientras menor sea la edad, más vulnerable y dependiente es la persona para cumplir sus necesidades. Por ende, si en esas experiencias no se complacen tales exigencias se producen inquietudes que resultan en lacerar su autoestima.

“El niño no va a estar tranquilo, sino que entra y permanece en un estado de alerta”, proyectó.

De manera similar, Robles Morales reiteró que, si no se cumplen las expectativas o exigencias de la persona desde temprana edad, la misma estará en una constante búsqueda de cubrir esas necesidades.

Precisó que, por lo general, el problema principal es que las personas no se dan cuenta sobre las dificultades que se presentan al tener baja autoestima. Por esto, no lo trabajan ni se dan cuenta del impacto que tiene dentro de sus relaciones interpersonales.

Por otra parte, una investigación de la Universidad de Almería denominada Cómo influye la autoestima en las relaciones interpersonales resaltó, entre sus hallazgos y señalamientos, que la autoestima es una parte fundamental de la personalidad de cada uno.

Por esto, estableció que la falta de un buen autoconcepto puede afectar directamente las relaciones interpersonales, pues tener autoestima saludable implica ser honesto y expresar sus sentimientos de manera directa tanto con sí mismo como con los demás.

Además, poder gozar de una autovaloración positiva equivale a buscar mantener o mejorar el reforzamiento en una situación interpersonal a través de la comunicación activa, lo que invita a intercambios satisfactorios, libres y abiertos.

El primer paso hacia una sana autoestima se caracteriza, entonces, por la capacidad de verse personalmente de manera realista, tanto en lo que constituye la imagen actual de sí mismo como en cuanto a la imagen potencial de lo que la persona puede llegar a ser”, explicó al detallar que su laceración puede depender tanto de factores externos como internos.

Beneficios de tener una autoestima saludable

Según Robles Morales, las personas con autoestima alta tienen expectativas y ambiciones elevadas en la vida, pues confían en sus capacidades.

De igual manera, debido a que creen en sus resultados, son personas con atributos mentales positivos.

Apuntó a que no se dejan intimidar por las complicaciones de la vida y que son personas con mejores destrezas de afrontamiento ante los problemas y dificultades.

Incluso detalló que tener un buen autoconcepto contribuye una base fundamental la creación de vínculos con otros.

Asimismo, son personas abiertas a experiencias nuevas, emprendedoras, valientes e independientes.