Conversamos por Facebook Live con Coralis Alsina, nutricionista licenciada, y con el doctor Daniel Fuentes, psicólogo clínico, sobre el rol de lo que comemos en nuestra salud física y mental, gracias al apoyo de FHC First Healthcare. ¡Sintoniza a través del Facebook de Es Mental o de FHC – Salud Mental!

Lo que comemos tiene un impacto directo en nuestro estado de ánimo, además de sus efectos en la salud física.

Según la nutricionista licenciada, Coralis Alsina, los neurotransmisores, como la serotonina y la dopamina, se ven influenciados por ciertos alimentos, lo que redunda en un mejor estado de ánimo. Por otro lado, la ingesta de alimentos con calorías vacías, refrescos sin azúcar y carbohidratos refinados puede dañar los niveles de dopamina.

Además, dijo que hay una asociación entre las personas que están felices y los alimentos saludables que escogen en su dieta, mientras que cuando las personas tienen algún grado de insatisfacción o emociones negativas tienden a ingerir alimentos más adictivos, que casi siempre son los procesados. Un ejemplo de estos alimentos son el chocolate, la comida rápida y la comida con alto contenido de glutamato, como lo es la comida china.

“Lo que yo como determina cómo están los químicos en el cerebro para trabajar o mejorar esas áreas del cerebro que determinan nuestro estado de ánimo. Y también se ha visto que cuando hay situaciones pasando, las personas escogen unos alimentos sobre otros”, explicó.

En cuanto al impacto de lo que comemos en la salud física, Alsina mencionó que cuando se comen alimentos ultraprocesados en exceso, esto termina con un exceso de grasa en el cuerpo, lo que impacta los órganos del cuerpo. 

Sin embargo, comentó que este impacto es menor en las personas que hacen ejercicios.

Indicó que los alimentos con químicos, mucha azúcar y alimentos con grasas proinflamatorias afectan el peso y el sistema inmunológico.

“El cuerpo responde pensando que es un invasor y ocurre un evento de inflamación, y esa inflamación se ve más marcada en las arterias, en el hígado y el intestino”, explicó.

Mencionó que cuando el sistema inmune está “ocupado bregando con esos alimentos” dañinos, la persona se enferma de forma más frecuente.

De momento ataca un virus, el sistema inmune está ocupado y no te puede defender”, agregó.

La nutricionista licenciada recomendó dietas como la mediterránea, la dieta basada en plantas y la dieta MIND como alternativas para una buena alimentación, además de conocer el beneficio directo de cada alimento que se consume.

Por su parte, el doctor Daniel Fuentes, psicólogo clínico, dijo que el impacto que tienen algunos alimentos en el cuerpo provocan a su vez efectos a nivel mental.

“Yo creo en comer con moderación, que no hay alimentos prohibidos (con excepción de personas que tengan alguna alergia, etc.). Sin embargo, hay un montón de evidencia que nos habla del impacto que tienen alimentos en cuestión de nuestra ansiedad, de la inflamación neuroanatómica del cerebro, del daño que puede hacerle al área renal y hasta hormonal del ser humano”, sostuvo Fuentes.

Mencionó la adicción a la comida. Indicó que las comidas que contienen azúcares, grasas y carbohidratos crean conductas adictivas.

“La persona necesita más alimento para sentirse bien y cuando no lo consume se siente mal. Se siente irritable, siente impulso por comer, no puede parar de comer…”, dijo Fuentes.

Fuentes, en su práctica, también trabaja con pacientes que tienen una alimentación emocional. Según explicó, estas personas manejan sus emociones a través de la comida. Prefieren las grasas saturadas, azúcares y carbohidratos simples (pan, donas), aseguró.

Agregó que casi nunca su preferencia serán los vegetales, aunque existen personas que tienen alimentación emocional con zanahorias crudas por el crunchiness que eso produce. Según el psicólogo clínico, esto crea bienestar en el cerebro.

“Por eso las papitas, es el primer alimento que la gente hace atracones”, aseguró.

Recomendaciones del doctor Fuentes:

  1. Comer bocado a bocado– Tratar de bajar el paso de lo que yo como. 
  2. Sentarse a comer- Recomienda no comer de pie porque el cerebro se tarda en registrar la comida y se tiende a comer más.
  3. Comer despacio– Disfrutar la comida y estar bien presente en lo que se está comiendo. Eso ayuda a que se tarden al menos 20 minutos comiendo, lo que es recomendable. Si se come rápido,se puede comer de más.
  4. Cambiar el ambiente– Tener de todo tipo de alimentos en la nevera para que te propicie el nuevo hábito que quieres tener. 

Otras recomendaciones para mejorar cómo comemos

La licenciada en nutrición, Betsabé Borges, indicó a Es Mental que es importante que el plato contenga tener un plato a mitad, lleno con vegetales y frutas, pues brinda sensación de saciedad, así como que tendrán una alimentación con gran fuente de vitaminas y minerales, así como buena cantidad de fibra. 

Como segundo consejo destacó, que en el caso de aquellas personas que opten por comer sus ensaladas con aderezos, mojen el tenedor en el aderezo antes de ingerir la ensalada, esto para asegurarse de tener aderezo en cada bocado, mas no necesariamente en cantidades exageradas. 

Según Borges, esta pequeña práctica es un paso pequeño para lograr mejorar hábitos alimenticios, pues en ocasiones los aderezos o inclusos salsas son altas en grasas saturadas y colesterol. 

Aconsejó además no ingerir bebidas con calorías y azúcares añadidas como refrescos o jugos, sino más bien tomar agua, agua carbonatada o té sin azúcar.

También, recomendó  cocinar demás, no solo para una comida, pues de esta forma se puede guardar lo que sobre e incluso dividir los alimentos en porciones.

“Entonces, así disminuimos el tener que estar comiendo afuera, pues son alimentos con demasiados preservativos, sodio y grasa, sino que pues es mejor comer en casa, que nosotros tenemos más control de los ingredientes que se utilizaron para preparar los alimentos”, sostuvo.

Y como última recomendación para la mejora de los hábitos alimenticios destacó la importancia de mantenerse hidratados tomando bastante agua.

De acuerdo con Borges, el mayor mito son los carbohidratos, pues la realidad es que el problema no son esos famosos “carbs”, sino el tipo que la persona seleccione. 

Explicó, que estos son la principal fuente de energía en un metabolismo normal, y hay dos grupos: los carbohidratos simples, azúcares, y los carbohidratos complejos. Sobre esto, la especialista explicó que son los simples, aquellos que deben evadirse, mas no los complejos pues nos aportan mayor cantidad de fibra y nutrientes, así como hierro, ácido fólico y vitaminas del complejo B. 

A parte de que estos carbohidratos complejos se digieren de manera lenta y por ello dan sensación de saciedad y brindan energía por un tiempo prolongado. Además, al tener también fibra ayudan a mantener los niveles de colesterol y glucosa más estables, y, la fibra particularmente ayuda al movimiento del sistema gastrointestinal que según Borges es algo muy relevante.