En momentos como los que se viven en Puerto Rico con el reciente terremoto de 6.4 grados, sus réplicas, la destrucción, incertidumbre y ansiedad que se viven en la isla por este desastre natural, es fácil olvidar que la mayoría del tiempo la naturaleza es en realidad beneficiosa para la salud mental del ser humano. 

El contacto con la naturaleza puede aumentar la felicidad y el compromiso social, y mejora el manejo de las actividades del diario vivir y las interacciones interpersonales positivas, ayuda con el sentido de significado y propósito de vida, mejora los patrones del sueño y reduce el estrés, la ansiedad y la depresión, según Science Daily y Science Advances.

Sin embargo, los estilos de vida contemporáneos se asocian a una reducción en el contacto con la naturaleza. Hoy día las personas pasan la mayor parte del tiempo en el interior de una estructura, promoviendo una vida sedentaria y una disminución en las actividades recreativas en el exterior. 

Harvard Health Publishing y Science Advances sostienen que, en concreto, el contacto con la naturaleza, sonido o el silencio, ayuda a reducir los niveles altos de la presión arterial y de la hormona del estrés, cortisol.

¿Quieres que la naturaleza ayude tu salud mental y estado de ánimo? A continuación algunas recomendaciones:

    • Sal a caminar por la naturaleza. Si vives en un área urbana, puedes escuchar sonidos de la naturaleza, tales como la lluvia, las olas del mar, pajaritos, etc.
    • Ten contacto con la naturaleza de 20-30 minutos, tres veces a la semana.
    • Establece una rutina que pueda crear el hábito de interactuar con la naturaleza como parte de tu estilo de vida.
    • Identifica algún área que encuentras gratificante (parque, playa, parque de perros, río, etc.)
    • Identifica grupos que mantengan una práctica y puedan servirte de motivación. Tal vez, tú puedes comenzar uno. 
    • Práctica ejercicios de meditación.

A continuación, un posible ejercicio de meditación, Notice trees del libro How to train a wild elephant: and other adventures in mindfulness.

Durante esta semana toma conciencia de los árboles que te rodean. Hay diversos aspectos a los que puedes prestar atención, por ejemplo, sus diferentes formas (redondas o delgadas, limpias o peludas), diferentes alturas, formas de ramificación y colores y tipos de follaje. No dejes que la mente comience a analizar, solo observa y aprecia los árboles. (Si vives en un área sin árboles, puedes cambiar esto para darte cuenta de los arbustos o pasto a tu alrededor). 

Un buen momento para notar los árboles es cuando caminas, o cuando miras por las ventanas en casa o en el trabajo. Si tienes la oportunidad, camina entre los árboles del parque, bosque o calle arbolada. Mira las hojas y la corteza de cerca. Ten en cuenta que los árboles están respirando. Lo que exhalan (oxígeno), lo inhalamos. Lo que exhalamos (dióxido de carbono), lo inhalan.

*La autora es psicóloga clínica con práctica en San Juan.