El sistema gastrointestinal empieza en el esófago terminando en el intestino grueso y se ocupa de metabolizar los alimentos para que el cuerpo adquiera los nutrientes, afirmó el nutricionista Raúl Morales Reyes, al establecer que de haber algún trastorno, problema o complicación que afecte ese proceso de manera natural, puede haber consecuencias. 

Explicó que la deficiencia de nutrientes puede afectar al desarrollo de un niño, el desarrollo del feto y la salud de la gestante y, en el caso de los adultos mayores que pueden ya tener el sistema inmunológico más delicado, la carencia de la salud gastrointestinal es un factor que puede complicar aún más su sistema inmune, lo que puede aportar a la generación de otras condiciones.

Destacó que la falta de una salud gastrointestinal puede llevar a una persona, tanto a generar una enfermedad o condición básica, como a desarrollar una muy compleja que afecte más de un ámbito de salud y vida. 

Asimismo, la nutricionista y dietista Jennifer Santana Rodríguez añadió que la carencia de una salud gastrointestinal puede afectar a una persona tanto física como emocionalmente. 

Según la Universidad de Medicina de Stanford, sufrir problemas digestivos desde edades tempranas eleva el riesgo de padecer una depresión en algún momento de la vida. Asimismo, detalló que el sistema digestivo puede alojar bacterias que producen sustancias que pueden afectar al sistema nervioso central. 

Los hallazgos también indican que el sistema digestivo genera ácidos grasos que pueden tener relación con enfermedades mentales.

Por esto, Santana Rodríguez comentó que la salud gastrointestinal es fundamental para tener una salud holística, es decir, impacta a los componentes totales del cuerpo, como el alma, el espíritu y la prevención de enfermedades. 

Detalló que a raíz de ello pueden surgir condiciones en las glándulas salivales, se puede ver afectado el sabor de los alimentos, puede deteriorarse la nutrición y la absorción de nutrientes, lo que puede desembocar en malnutrición.  Además, puede provocar otras consecuencias que causan malestar e incomodidad, como lo es el reflujo, que provoca que los alimentos no caigan bien y dificultad para dormir.

La nutrición de los puertorriqueños

Según Morales Reyes, las condiciones gastrointestinales se pueden definir o clasificar por área. 

Describió que hay aquellas provocadas por una infección, mal manejo de alimentos, intoxicación, mal uso de medicamentos y por el estilo de vida. Especificó que tanto los malos hábitos alimenticios como el uso de alcohol y drogas impactan la salud gastrointestinal.

De acuerdo con su experiencia como salubrista, comentó que las fallas principales de la población que atiende son brincar o prolongar las comidas, consumir alimentos no saludables y mezclar medicamentos con alimentos. 

Muchas personas entienden que si tienen acidez, pueden tomarse un antiácido, pero luego consumen un alimento irritante, ejemplificó, al destacar que esta práctica atenta en contra de la salud gastrointestinal. 

Otro fallo que contribuye a la falta de una salud gastrointestinal mencionada fue la alta ingesta de comida de una persona con sobrepeso, pues al tener el atracón se le debilita el esfínter al final del esófago, área encargada de separar al esófago del estómago, provocando reflujo y distensión abdominal, entre otros efectos.

Mientras, explicó que en el caso de Puerto Rico se suelen consumir comidas fritas, por lo que se crea la dependencia de tomar un medicamento que facilite la digestión. Esto, a su vez, puede provocar que el medicamento pierda su efecto y el médico tenga que subirle la dosis o recetarle uno diferente.

A su vez, criticó la existencia de la falacia que sostiene que todas las personas que están en dieta tienen un día para romperla o “para vivir en plenitud”, práctica que provoca efectos a la larga. 

Alertó que tomar una medida por poco tiempo va a tener efectos a largo plazo, pues, tal vez, esa inflamación, la situación gastrointestinal o distensión que llevó a la persona a alterar su nutrición, no se curó del todo, por ende, su cuerpo no está preparado para recibir esos alimentos. Si la persona no es consciente de esto va a retroceder el progreso que tenía, comentó.

Contrario a Morales Reyes, Santana Rodríguez comentó que la comida de Puerto Rico es bastante variada. Apuntó que las viandas tienen fibras y las habichuelas proteína. Sin embargo, estableció que, según su criterio, el problema que se está viendo es por la comida procesada y la alimentación estadounidense que provoca una salud gastrointestinal atrofiada, hemoglobina baja por falta de nutrientes, estreñimiento constante y un sinnúmero de condiciones, como reflujo, estreñimiento y obesidad, entre otros.

Recomendaciones

No solamente se puede llevar una dieta, sino que un estilo de vida”, estableció Morales Reyes. 

Asimismo, Santana Rodríguez sugirió una nutrición variada que contenga todos los grupos de alimentos, sobre todo frutas y vegetales. 

Recomendó comer todos los componentes de la fruta, de ser posible, como la cáscara y la pulpa, para consumir todos los nutrientes que ofrece cada alimento. 

Criticó que actualmente estén de moda las dietas restrictivas, prácticas que describió como dañinas. Una dieta alta en grasa y proteínas, por no darle carbohidratos al cuerpo, no es de beneficio para la salud gastrointestinal, dijo. 

Para una nutrición ideal, recomendó consumir fibra, arroz integral, muchas habichuelas, cereales integrales y productos derivados de la avena. Añadió al yogurt como otro alimento benéfico por los probióticos que contiene, bacterias necesarias para el bienestar del intestino.

Aconsejó además comer más pescado, pollo y pavo, en lugar de carne roja. Comentó que se deben evitar los azúcares refinados y los productos de repostería, es decir, bizcochos, quesitos, tornillos, entre otros, pues esto altera y afecta la composición intestinal.

También recordó la esencialidad de hacer ejercicio, tomar mucha agua, descansar y evitar el estrés. Si no hay un descanso adecuado, no se permite procesar los alimentos adecuadamente.