A través de todo Puerto Rico, a finales de octubre muchas familias empiezan a decorar sus casas, se empieza a escuchar música de Navidad en los locales y todos esperan la invitación a una parranda, un chinchorreo o una fiesta familiar.

Al ser parte de una cultura fijada en los abrazos, cariño y regocijo, el puertorriqueño espera la llegada de las navidades en búsqueda de esos elementos que la caracterizan.

Sin embargo, dado a la emergencia de salud que ha provocado la pandemia por el COVID-19, expertos en salud mental identificaron a la ansiedad, la depresión y el estrés crónico como posibles protagonistas de esta época.

La psiquiatra Rebecca Fantauzzi Méndez sostuvo que, a parte de los desbalances emocionales que pueden provocar los cambios de esta Navidad pandémica, es esencial adaptarse.

No obstante, Fantauzzi Méndez sostuvo que la falta de empleo, la pérdida de trabajo y la escasez de dinero, no solo cambian el ánimo de la bienvenida a las navidades, sino que también la disponibilidad económica del Santa Claus acostumbrado.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el estrés asociado con la incertidumbre acerca de la vida laboral o personal, debido a las consecuencias de la pandemia, puede tener consecuencias negativas en el bienestar y la salud mental de quienes trabajan y sustentan económicamente a sus familias.

La OIT, incluso, identificó al aumento en la carga de trabajo por reducción del personal en ámbitos laborales y la falta de empleo inducida por el periodo, como aspectos que han impulsado niveles altos de estrés.

Particularmente, la organización subrayó que aquellos que laboran de manera independiente son los más expuestos a sufrir emocionalmente, porque no gozan de protección social, un derecho a bajas laborales remuneradas o vacaciones pagas por enfermedad.

Las mujeres y los adultos mayores también han sido afectados por el impacto emocional de la pandemia, según la OIT .

“Los adultos mayores pueden correr un mayor riesgo de desarrollar problemas de salud graves y también pueden sufrir vulnerabilidades económicas. Igualmente, las mujeres, que sobrerrepresentadas en ocupaciones en la primera línea de la lucha contra la pandemia, soportan una carga desproporcionada”, estableció la organización en su publicación titulada Frente a la pandemia: Garantizar la Seguridad y Salud en el Trabajo.

Cómo lidiar con las emociones y celebrar de manera alterna

Fantauzzi Méndez indicó que es esencial enfocarse en buscar maneras de fortalecerse desde el punto de vista del espíritu y el estado de ánimo.

La psiquiatra exhortó a validar las emociones y reconocer que todos están pasando por lo mismo, a diversas magnitudes.

Por su parte, la psicóloga Shiara Francisquini Oquendo puntualizó que el impacto emocional no sería provocado simplemente por las navidades en soledad. 

De acuerdo con Francisquini Oquendo, lo que puede causar el trastorno emocional y la frustración durante este periodo es el efecto acumulativo de festividades no celebradas, como cumpleaños, el Día de las Madres y el Día de los Padres, entre otras.

“Usar la tecnología como un aliado y disponer de métodos no tradicionales como pasar al frente de las casas de los familiares sin contacto y tirarles desde lejos un saludo o un abrazo”, señaló Francisquini Oquendo como posibilidad para mantener una conexión entre los familiares a pesar de los cambios.

 A su vez, Francisquini Oquendo sostuvo que es importante que los padres de menores consideren que los momentos compartidos entre el círculo familiar van más allá del juguete que no se pueda costear.

 “Les aseguro a los padres que el juego y la muñeca que no consigan comprar estas navidades pasa y los niños de lo que se van a recordar es de los momentos juntos y de esa conexión sostenida”, comentó la experta en salud mental.

Hacer juegos de mesa o de cartas, crear tarjetas de Navidad propias, en lugar de ir a comprarlas, y hacer ejercicios de estiramiento con música junto a los padres o cuidadores principales son experiencias que, de acuerdo con Francisquini Oquendo, tienen un mayor peso que los regalos.

 De igual forma, la Fantauzzi Méndez propuso que los encargados de los menores pueden aprovechar la situación para incitar la fantasía en los niños. 

“Los niños trabajan mucho con la fantasía, pueden hacer cuentos, hablar con ellos, dejar que se expresen, pasar tiempo con ellos con calma y paciencia, igualmente, validar sus emociones y darles esperanza”, sostuvo la psiquiatra.

Respecto a los adultos, Fantauzzi Méndez expresó que es crucial mantenerse ocupado, a través de actividades saludables.

 La doctora especificó la variedad de opciones que se pueden  explorar durante este periodo para enriquecer su crecimiento personal y fortalecer su estabilidad emocional.

 “Puedes envolverte en la música de Navidad, buscar los discos o buscar tu música preferida y hacer un ‘playlist’. Empezar a cocinar, tal vez aprender alguna receta navideña nueva y regalarle comida a familiares, amistades o vecinos”, destacó Fantauzzi Méndez.

También, aconsejó leer libros con contenido positivo de temas como el amor o el mejoramiento personal y, de tener capacidades artísticas,  inventar algo representativo de sus emociones o la situación que todos estamos viviendo.

Otra opción recomendada es conectarse con personas positivas con quienes no suelen tener contacto y reunirse cibernéticamente para dialogar, indicó.

“La prioridad es la salud, si no cuidas de tu salud puede que tengas un impacto emocional igual. Es una Navidad diferente, por eso mismo, porque estamos en una pandemia, tenemos que cuidarnos y continuar viviendo según las precauciones”, finalizó Fantauzzi Méndez al exhortar que es necesario adaptarse para seguir disfrutando de la vida.