La llegada de la tecnología ha transformado la manera en la que las parejas manifiestan sus problemas. En el pasado, las parejas discutían en persona. Ahora, son muchas las que lo hacen por teléfono. Antes, la infidelidad era de cuerpo a cuerpo. Ahora, existe la infidelidad cibernética.

La tecnología, a medida que ha avanzado, ha creado nuevos retos para mantener una relación estable.

En eso coincidieron la psicóloga clínica Isabel Hernández Ibarra; la consejera profesional, Mary Ann Martínez Santiago; así como la terapista de pareja, María Cristina Agrait Del Valle; en entrevista con Es Mental.

“La llegada de las redes sociales y de la tecnología ha dado un giro a las manifestaciones y las problemáticas que enfrentan muchísimas parejas”, expresó Martínez Santiago.

Las redes sociales y la tecnología han facilitado el que se descubra con mayor rapidez cuando se es infiel, sostuvo la experta. Lo que conllevaba contratar un detective privado, ahora —en el peor de los casos— se puede descubrir con una pequeña búsqueda en Facebook.

Martínez Santiago explicó que, a diferencia de cuando comenzó a ejercer su profesión a principios de la década del 90, las relaciones de pareja siguen con “las mismas crisis (…) manifestadas de manera distinta”.

La psicoanalista y autora belga, Esther Perel, publicó en su libro “State of Affairs: Rethinking Infidelity” que la tasa de infidelidad en las parejas ha incrementado un 40% desde 1990.

La Asociación Americana de Abogados Matrimoniales (AAML, por sus siglas en inglés) publicó una encuesta, en 2010, en la que el 66% de los abogados que participaron de la misma dijeron haber utilizado evidencia extraída de Facebook para casos de divorcio .

La velocidad con la que se vive también ha dificultado el poder mantener una relación estable, añadió Agrait Del Valle. Por ejemplo, cómo actualmente se exige en las relaciones de pareja que se respondan las llamadas y los mensajes de texto a la mayor brevedad posible.

“Con el uso de la tecnología, la comunicación cambia para bien o para mal”, acotó la terapista de pareja. “No podemos entender cuando la pareja está en una reunión”, ejemplificó.

La psicóloga clínica Hernández Ibarra mencionó que –precisamente—  parte de los problemas de las parejas más jóvenes es que dan más relevancia al trabajo que a la relación.

Los horarios rotativos y el tener dos o tres trabajos al mismo tiempo, mencionó, son “retos frecuentes” que complican que pueda preservarse lo más importante en una relación: la comunicación.

“Cuando las parejas —especialmente jóvenes— no están en la misma página sobre lo que quieren, eso crea también bastantes conflictos”, esbozó.

A pesar de que es tres veces menos probable que un millennial se case, de acuerdo al reporte “The Coming Divorce Decline” que publicó la Universidad de Maryland, la tasa de divorcios disminuyó un 18% de 2008 a 2016 en Estados Unidos. Los sujetos estudiados en el reporte nacieron entre los años 80 y 90.

Pero, ¿cómo se mantiene una relación estable ante los retos de la vida moderna?, se le preguntó a las tres expertas. Todas ofrecieron los siguientes consejos:

  • Sacar tiempo para compartir en pareja – Lejos de salir a comer o a bailar con terceros, es importante que se reserven una o dos horas al día para conversar sobre asuntos que no sean trabajo, responsabilidades familiares o deudas.
  • Invertir presencia – Saca de tu tiempo para estar junto a tu pareja escuchando, conversando y tomándola en cuenta. No es lo mismo que estén en el mismo lugar a que la tomes en cuenta por causa del ajetreo cotidiano.
  • Escuchar los reclamos del otro – En caso de que ocurra una discusión, tómate el tiempo de escuchar los reclamos de tu pareja. A veces lo más efectivo en lugar de responder es entender.
  • Cosechar la confianza mutua – Las redes sociales no reemplazan la comunicación verbal. Los mensajes no sustituyen el que los disgustos y los problemas se comuniquen cara a cara. 
  • No perder el contacto visual y físico – Compartir una mirada, un abrazo y una plática vale más que un estado publicado en las redes sociales.  
  • Respetar el espacio personal – Entender que cada uno tiene derecho a compartir con sus amigos, ir a reuniones de trabajo o tomarse un café para alejarse de la rutina.
  • Proteger la relación – No permitir que críticas, rumores o chismes infundados dañen la intimidad de la pareja. Ni la familia ni los amigos deben crear discordia.

Sin embargo, si algo recalcó la consejera profesional Martínez Santiago es que se utilice la tecnología y las redes sociales para buscar soluciones, lejos de crear nuevos retos en la vida moderna.