Conversamos por Facebook Live con la Dra. Rebecca López Bobonis, psicóloga escolar, y con la Lcda. Olga M. Morales Deyá, trabajadora social, sobre herramientas para preparar a los niños ante el regreso a clases, gracias al apoyo de FHC First Healthcare. ¡Sintoniza a través del Facebook de Es Mental o de FHC – Salud Mental!

El regreso a clases está muy cerca, por lo que es vital que los padres comiencen a preparar a sus hijos para volver a la rutina escolar.

Según la doctora Rebecca López Bobonis, psicóloga escolar, el proceso de preparación debe comenzar dos semanas antes del inicio de las clases, ya que, por ejemplo, los patrones de sueño se alteran mucho durante el verano. Dijo que, si se espera a la semana antes para que los niños y niñas empiecen a acostarse temprano, se les hará más difícil lograrlo tan rápido.

Según la experta, la parte del descanso es la más complicada en este proceso porque en el verano los niños y niñas, por lo general, se acuestan más tarde. 

La psicóloga escolar también recomendó empezar a disminuir el uso de los videojuegos hasta muy tarde en la noche. “Irle estableciendo una rutina básica de descanso, de alimentación, que vayan ya organizando los libros, todos los materiales que vayan a utilizar y el espacio de estudio”, añadió.

Sobre la parte emocional, dijo que es importante explorar cómo se sienten los niños, sobre todo si hay algún cambio de escuela. Recomendó que si hay alguna preocupación, se podría gestionar una visita a la escuela antes de comenzar, para que el menor se pueda ir familiarizando con ese ambiente.

“Como poder ir preparándonos para los posibles escenarios, que yo llegue y que de momento no haya nadie que me hable, porque yo no conozco a nadie. Irlos preparando para que cositas puedes hacer: plan A, plan B, como digo yo”, sostuvo.

Una vez comiencen las clases, la psicóloga escolar dijo que, por lo general, al mes los niños deben estar acostumbrados a su rutina diaria y escolar, pero que hay niños a los que les puede costar un poco más porque todos son diferentes. Indicó que si no se logra una adaptación en 3 a 4 meses, “podríamos estar hablando del trastorno de ansiedad por separación”. Esto ocurre cuando un menor está muy apegado a la figura de la madre, el padre o un abuelo o abuela, explicó.

López Bobonis enfatizó en la importancia de la colaboración de la escuela con los padres. 

“Los maestros van a ayudar en ese proceso de adaptación. En ese proceso de transición, ellos son los que pueden decirte: ‘Mira, estamos mejorando, lo he visto más acoplado’. Versus el decirte: ‘no hay manera, lo hemos tratado todo, la realidad es que se le ha hecho bien difícil’”, ejemplificó.

Mencionó que en las escuelas públicas y en algunas privadas cuentan con un psicólogo que puede ayudar a una mejor adaptación ante el regreso a clases.

La psicóloga escolar también reiteró que la observación de los adultos, o sea de los padres, es importante para saber cuán ansioso se queda en la escuela o si es es solo cuando lo deja y luego pasa el día bien, entre otros escenarios.

“Cada niño es distinto. Cada niño tiene un ritmo distinto de adaptarse. Lo importante es cómo lo manejan los adultos que están a su alrededor, maestros, padres, incluso hasta la administración escolar”, puntualizó.

Por su parte, la licenciada Olga M. Morales Deyá, trabajadora social, dijo a Es Mental que es muy importante que los padres conversen con sus hijos sobre cualquier preocupación que tengan sobre el regreso a la escuela debido a cambios que se producen luego del verano, como, por ejemplo, los cambios de grado.

Coincidió con López Bobonis en que se debe comenzar a hacer ajustes en la hora en que se van a dormir y desconectarse de los teléfonos o aparatos electrónicos. Recomendó que esta desconexión se haga por lo menos una hora antes de acostarse para que no se afecte el sueño.

“Es importante el descanso. Sin un descanso adecuado, dependiendo la edad, no van a ser eficientes para el aprendizaje. A veces decimos: mira, ¿por qué no aprende? Pero, lo que durmió fueron tres, cuatro horas, porque estuvo pegado al celular, y obviamente se va a ver reflejado en la escuela: sueño, cansancio y las notas no van a ser las que el papá espera”, sostuvo la trabajadora social.

Una vez que comiencen las clases, la trabajadora social aconsejó: “Al momento de recogerlos a la escuela, es demasiado importante observar su carita, sus expresiones”. Agregó que durante ese momento se les puede preguntar: ¿Cómo te has sentido?, ¿sucedió algo en la escuela diferente? o ¿qué está pasando?. 

Morales Deyá dijo que es importante que los padres y madres estén involucrados en todo el proceso del aprendizaje y establecer un ambiente, en donde el aprendizaje sea seguro y positivo. También, aconsejó a los padres a que ayuden a sus hijos a establecer metas y apoyarlos en el proceso de alcanzarlas.

“Siempre es importante para el aprendizaje buscar un lugar específico donde tengamos para poder tener esta desconexión y decir mira esta área es para estudiar”, puntualizó la trabajadora social al hacer referencia a la conexión constante que tienen algunos menores e incluso los mismos padres con la tecnología.