Arrastrados con autos, golpeados con objetos, vendidos como obsequios o tirados a la calles porque representan una responsabilidad mayor a la que se creía. Esta es la realidad de las mascotas en Puerto Rico y se estima que más de medio millón de estas, en la actualidad, están abandonadas a su suerte por todas las zonas del archipiélago. 

El abandono de animales en Puerto Rico sigue siendo un problema sin solución y los voluntarios y profesionales que trabajan con el tema ya no dan abasto para cubrir las necesidades existentes.

Tras el huracán María, por ejemplo, las campañas de esterilización en la Isla mermaron considerablemente y también los números de adopciones diarias, factor que podría asociarse al incremento en la venta de perros sin una regulación, otra situación de preocupación, explicó la veterinaria, la doctora Adriana Luna

“Luego de María ha aumentado la cantidad de animales en la calle. Hay un estimado de que hay aproximadamente 1 millón de gatos y más de medio millón de perros en las calles de Puerto Rico. También tenemos una sobrepoblación de caballos en Vieques y Ponce’’, detalló la doctora en entrevista. 

Luna, creadora de la fundación Luna VetHelp, que educa y ofrecer ayuda para erradicar la sobrepoblación de animales en la Isla, aseguró que los refugios ya no pueden más debido a que están en su máximo de capacidad. 

La adopción es muy lenta y sobre todo con animales específicos, como lo son perros que son grandes, viejos o negros. También gatos negros o adultos. En Puerto Rico existe un rechazo bien marcado y de esto nadie habla, la gente quiere los perros pequeños, los puppies…”, continuó la doctora. 

Explicó, de igual forma, que se ha llegado a normalizar la venta ilegal y sin responsabilidad de animales de raza. Incluso, con la ayuda de influencers y personalidades, quienes muestran en las redes sociales como es supuestamente su día a día con estos. 

No hay mucha educación y lo que hay es promoción sobre perritos que se ven lindos y la gente no entiende la responsabilidad que implican. La ignorancia ha causado que siga incrementado la compra de animales”, puntualizó la veterinaria. 

Pese a que las mascotas no son obsequios, Navidad se ha convertido en la temporada en la cual algunos consideran a estos como un regalo. Una acción considerada insensata y que podría poner en juego la vida de otro animal y condenarlo a vivir, posteriormente, en la calle.

La portavoz de Rabito Kontento, entidad sin fines lucrativos que desde el 2012 ha rescatado más de mil animales, Sharon Deliz, hizo un llamado a parar de regalar mascotas y que, por el contrario, adopten.

Pero, sobre todo, que se tomen en consideración que los animales no son juguetes y requieren compromiso de 10 a 15 años. 

Para tener una mascota, hay que tener paciencia, tiempo y presupuesto. Hay que prepararse”, dijo. 

En Rabito Kontento, por ejemplo, hasta diciembre de este año se había reportado 308 casos de animales abandonados a su suerte, viéndose casos críticos por la violencia animal.  

La adopción ha estado más lenta, porque desgraciadamente la gente está comprando por moda y después los están abandonando. Nosotros tenemos una campaña llamada Adopta uno sin hogar esta Navidad, compartió Deliz. 

En Rabito Kontento se han salvado vidas como la de Hueso, un perrito que fue encontrado desnutrido y con sus huesos expuestos tras experimentar violencia; Goku, quien perdió unos de sus ojos; Rafa, a quien le cortaron su lengua y Amura, atacada con un machete y que a raíz de esto, sufrió consecuencias en sus patas. 

“El problema ya es más grande que nosotros, la comunidad tiene que ayudarnos a estilizarlos, la gente tiene que adoptar. Y hay que recordar que ahora, durante la temporada navideña, hay que proteger a los animales por la pirotecnia, ya que muchos se pierden y en ocasiones terminan muertos en las calles”, aconsejó. 

Ana Laura Vélez Vega, voluntaria en El Foster Club, otra organización que se dedica al rescate de animales abandonados, es una de las puertorriqueñas que voluntariamente sale a la calle a salvar la vida de aquellos no carecen de voz para hacer valer sus derechos.

“De Arecibo hacia a Bayamón hay una cantidad bien grande de perritos. En Piñones también. Es un problema de no acabarse. Igual con los gatos”, relató Vélez Vega.

En el caso de El Foster Club, los voluntarios son pieza clave, pues son los responsables de cuidar a las mascotas en los que se les consigue un hogar capacitado, recordó Vélez Vega. 

Por otro lado, la rescatista planteó que las agencias gubernamentales deberían hacer prioridad la situación actual poniendo “mano dura” y haciéndose responsable en la creación de iniciativas que apuesten al control de la sobrepoblación. 

“Una solución que se puede tener es el TNR o Trap Neuter Release, que se recogen los animales, se esterilizan y se dejan en libertad en lo que se consigue un hogar o un viaje a Estados Unidos para que los adopten”, dijo. 

Como recomendación final, recordó a los ciudadanos que los animales no son peluches ni deben ser regalos para un menor. 

Un perro no es un regalo, es una vida. […]  En general edúquese y sepa de las organizaciones que están ayudando para mejorar la situación en Puerto Rico”, subrayó. 

Finalmente, la doctora Luna exhortó a las personas, que más allá de ser amante de animales o no, es importante tomar conciencia y entender que es un problema de salud pública, en el cual todos tienen un rol esencial. 

No compre animales, no regale animales, porque son vidas y requieren un cuidado mínimo que está estipulado por la Ley 154. Los animales son seres sintientes”, finalizó.