Aunque mantener un entorno laboral mentalmente sano es responsabilidad tanto del empleado como del patrono, es vital que este último lleve a cabo estrategias y esfuerzos para mantener la salud mental de sus trabajadores.

De acuerdo a la licenciada Lucia Betancourt, psicóloga industrial, todavía muchos empleados sienten temor al dirigirse a sus supervisores inmediatos.

Por otro lado, es común esperar que cada individuo sea productivo “24/7” y, precisamente, esa “casi” obsesión con la productividad, según Betancourt, lleva a los individuos a desgastarse.

La especialista brindó un ejemplo de políticas laborales en la Isla, pues, cuando una persona pasa por un proceso de duelo, la política le brinda solo tres días libres. “En una cultura como la de Puerto Rico, que nosotros somos tan familiares, tan apegados, tres días para ir a un funeral o pasar por un proceso de duelo, realmente no es suficiente”, explicó.

“Si yo estoy en depresión, si yo estoy pasando por un mal momento, es imposible que yo dé el mismo nivel de productividad que una persona que a lo mejor está estable mentalmente”, afirmó.

Será importante la apertura, la confianza y la empatía de ambas partes, aseguró la psicóloga industrial.

Por su parte, la especialista en psicología industrial y doctora en gerencia y liderazgo, Brenda Manzano, expresó que desde su experiencia ha visto ambas caras de la moneda. 

Aunque asegura que muchos patronos en la actualidad están reconociendo la vitalidad de la salud mental, promueven estrategias de prevención y apoyo, aún queda un largo camino por recorrer.  

Es precisamente la falta de comprensión, y otros factores, lo que afecta a las compañías y con ello, según la doctora, un empleado que no está al 100% en su salud mental y emocional no ejecuta de la misma manera. “Se requiere mucha inteligencia emocional y ese es el punto de partida que debemos fortalecer”, sostuvo.

Como todo, ha tenido experiencias colaborativas con compañías que sí toman en serio estos temas y como iniciativa contratan psicólogos industriales, ofrecen coaching, tienen programas de manejo de estrés, crean espacios para escuchar a los empleados y comprender sus necesidades.

Sin embargo, ha encontrado otros retos donde el enfoque está en lo que el empleado produzca y no necesariamente el precio que pagan para llegar a esos resultados.

Estrategias para mejorar la salud mental en el área laboral

En primera instancia, tener líderes capacitados en nuestros roles de liderazgo. Por tanto será importante ofrecerles herramientas y estrategias de inteligencia emocional y cómo cuidar la confidencialidad, según recalcó Manzano. 

“A veces los empleados tienen temor hablar de su situación de salud mental por la poca confidencialidad que existe en algunos escenarios de trabajo. Así que es esencial que experimenten que sus líderes son capaces de no sólo dar el ejemplo, sino de ofrecer espacios de interacción seguros”, explicó.

De igual modo, recomienda la creación e implementación de programas donde se cree una cultura de prevención

Crear espacios colaborativos donde cada empleado se sienta útil y se sienta libre de expresar su libertad puede hacer la diferencia para lograr tener un lugar seguro en la fuerza laboral.  

En concordancia, Betancourt sostiene que formar adiestramientos para que el equipo de liderazgo establezca estrategias para mejorar la salud mental en el entorno laboral como, por ejemplo, en caso de que el individuo no se atreva a realizar el acercamiento, adiestrar al líder para que pueda identificar esos signos que está demostrando los empleados será de mucho beneficio.

“Apoyar la salud mental no solamente es dar un taller, que eso está muy bien, pero también tenemos que ver la parte estructural y en eso está incluido las políticas, pero también el salario que le damos a esa persona si estamos contemplando y valorizando a esa persona como merece y como necesita”, afirmó.

Cosas tan sencillas como brindarle un horario flexible, si es madre joven o estudiante, es un beneficio que se le está brindando y, por ende, mejora su desempeño en el entorno laboral y por tanto su salud mental.

También, ejemplificó que de tratarse de una persona con un diagnóstico y lo ha verbalizado, será importante que se establezca a este empleado en áreas donde conocemos mejor cómo se desempeñará y no exponerlo a situaciones que podrían ser detonantes para sea cual sea su condición.

Por su parte, de tratarse de alguna condición de salud mental el verbalizar a los patronos inmediatos puede ser una “vara de doble filo”, según la licenciada. “Va a depender crucialmente del ambiente en que tú estés, y si tú te sientes seguro/a de revelar ese diagnóstico”.

De igual modo, al realizar los acercamientos a sus empleados siempre se debe continuar desarrollando las llamadas destrezas blandas, el liderazgo, la comunicación asertiva y la empatía.

“Cuando un líder va a hacer un acercamiento a un empleado en vez de tener un enfrentamiento un poco confrontativo como suelen darse y la persona ya va a estar en unos niveles de estrés altos, y mientras más claro podamos ser en nuestra comunicación sobre qué es la reunión, mejor”.

Estar claros sobre los propósitos y motivos de la reunión bajará los niveles de estrés en las personas. Y de igual modo, comenzar desde la empatía y la curiosidad, pues no sabemos qué está pasando en la vida de las otras personas.

Cuando se cuenta con una fuerza laboral que ha llegado a un estado de “burnout”, va a subir el ausentismo, se reduce la productividad y aumentan los costos en los planes médicos. Así que, siempre será beneficioso para ambas partes el tener a empleados saludables en todo el sentido de la palabra. 

Finalmente, Manzano recomendó seis aspectos esenciales para una mejoría en la salud mental del entorno laboral:

  1. Patrono: realiza un estudio de necesidades.
  2. Implementación del salario emocional en el ámbito laboral. 
  3. Crea una cultura de retroalimentación constante y asertiva. 
  4. Promover e invertir en la seguridad psicológica.
  5. Tener constancia con talleres e iniciativas. 
  6. Tomar en consideración siempre las políticas existentes y crear en caso de que no existan.