Irritabilidad, infracciones a los límites, tristeza, miedos, problemas académicos, problemas de actitud, retraimiento e impulsividad son algunos de los comportamientos comunes de los altibajos naturales del proceso de crecimiento de los niños y de los adolescentes.

Pero también pueden ser señales de problemas de salud mental que no se deben pasar por alto y que deben de ser atendidos para evitar consecuencias futuras para el o la menor, advirtió el miércoles la ex cirujano general de los Estados Unidos, Antonia C. Novello, durante la Primera Cumbre de Salud Mental Juvenil en Puerto Rico organizada por Fields of Joy Foundation.

“Puede ser difícil entender los trastornos de salud mental en los niños porque el desarrollo infantil normal es un proceso que, en sí mismo, implica cambios”, indicó la Dra. Novello. En el caso de los adolescentes, les es difícil hablar sobre los desafíos que enfrentan, sostuvo. Por tanto, indicó que es crucial que todo que el que maneje menores y jóvenes, tanto madres, padres y cuidadores como personas que trabajan con ellas y ellos en otros contextos como la escuela, tengan un conocimiento sólido de las señales y síntomas de los problemas de salud mental de este grupo demográfico y que se sientan cómodas y cómodos discutiendo estos temas y conectando al que lo necesite con servicios de apoyo. 

También es fundamental tomar medidas preventivas y de tratamiento temprano, destacó.

“El diagnóstico y tratamiento tempranos mejoran las posibilidades de recuperación y pueden prevenir problemas más graves más adelante”, afirmó.

Explicó que el trastorno mental o la enfermedad mental se define como patrones o cambios en el pensamiento, sentimiento o comportamiento que causan angustia o interrumpen la capacidad de una persona para funcionar. Sin embargo, en los niños se percibe como retrasos o interrupciones en su desarrollo de habilidades de pensamiento, comportamientos, habilidades sociales o regulación de emociones apropiadas para la edad. 

“Estos problemas son angustiantes para los niños y dificultan su capacidad para funcionar bien en casa, en la escuela o en otras situaciones sociales”, indicó.

Sostuvo que algunas señales de trastornos mentales en niños y adolescentes son:

– Cambios notables en el sueño, el peso, los hábitos alimenticios u otros patrones cotidianos.

– Pérdida de interés en las cosas que usualmente les encantan o abandonar actividades que disfrutaban.

– Retirarse más de lo usual de amigos, familia y comunidad.

– Cancelar planes con sus amigos más cercanos con poca o ninguna explicación.

– Luchas académicas que parecen diferentes o más intensas. 

– Pensamientos o preocupaciones que no los dejan en paz.

– Un conjunto completamente nuevo de amigos que nunca has conocido antes.

– Negarse a hablar de lo que les molesta.

– Obsesión con un objetivo en particular y la creencia de que si no lo logran su vida nunca será la misma.

– Señales de uso de drogas, alcohol u otras sustancias.

– Signos de autolesiones como cortes, quemaduras, y/o moretones que un adolescente intenta ocultar o no puede explicar de manera completa o creíble.

– Actividad o interés sexual que parece nuevo o más intenso que antes.

Consejos de la Dra. Novello: ¿Qué puedes hacer si sospechas que tu hijo tiene problemas de salud mental?

– Hablar abiertamente con tu hijo acerca de tus preocupaciones.

– Buscar el consejo de un médico o profesional de la salud mental. 

– Si no estás seguro de dónde empezar, habla con el pediatra de tu hijo para obtener recomendaciones.

– Asegúrate de que los maestros y otros adultos significativos en la vida de tu hijo estén al tanto de tus preocupaciones.

– Buscar apoyo y consejo de otros padres que han estado en situaciones similares.