Aunque la ciencia apunta a que mientras más temprano se empieza a usar sustancias existe mayor riesgo de desarrollar un uso problemático de éstas, un fabricante de cigarrillos electrónicos está en la mirada del Departamento de Justicia de los Estados Unidos luego de que una investigación probara que comercializó sus productos de vapeo entre menores de 33 estados de la nación estadounidense y Puerto Rico.

La compañía de cigarrillos electrónicos Juuls Labs acordó recientemente pagar una suma de $439 millones luego de que la investigación, que duró dos años, demostrara que promocionó la marca en poblaciones de adolescentes de estos lugares a través del uso de imágenes de jóvenes en anuncios, publicaciones en las redes sociales, en fiestas y regalos.

Pero esta no sería la primera vez que la compañía enfrenta situaciones legales, pues la agencia de noticias Associated Press asegura que son nueve los juicios que quedan por litigar y cientos de demandas presentadas por los padres de estos adolescentes y otras compañías que coinciden haber experimentado adicción a raíz de la utilización de los productos de Juuls Labs.

Es sabido que la evidencia científica apunta a que el uso de sustancias, de iniciarse en la adolescencia, tiene cinco veces más riesgo de desarrollo de una adicción, explicó a Es Mental el psiquiatra especialista en el tema de las adicciones, el doctor Arnaldo Cruz Igartua. 

“Se sabe también que una persona que desarrolla adicción, sea adolescente o adulta, va a consumir de dos a diez veces más que alguien que no tiene adicción. Así que el cliente ideal para que estas industrias puedan producir mucho dinero, pues son los adolescentes, porque va a ser un cliente que va a estar toda su vida consumiendo grandes cantidades. ¿Por qué? Porque no hay prevención ni tratamiento en Puerto Rico», afirmó el doctor.

Según el psiquiatra, el problema con el uso de los cigarrillos electrónicos, y hasta la glorificación que se ha creado, radica en que a través de la tendencia actual del vapeo, estas sustancias adictivas pueden llegar a ser alteradas y combinadas con otros componentes como la marihuana.

Asimismo, mencionó, la desinformación que ha dado la industria de los cigarrillos electrónicos sobre “lo seguro que resultan” y que sirven como herramienta “para manejar problemas de adicción al tabaco”.

En los últimos años, la Administración de Alimentos y Medicamentos, mejor conocida como la FDA (por sus siglas en inglés), ha establecido regulaciones para el uso de los cigarrillos electrónicos y las soluciones líquidas por su contenido en nicotina.

El Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas Estadounidense alerta que: “como sucede con la mayoría de las sustancias adictivas, la nicotina aumenta los niveles de un mensajero químico en el cerebro llamado dopamina, el cual afecta las áreas del cerebro que controlan la recompensa, es decir, el placer generado por conductas naturales como, por ejemplo, el comer”.

“Estas sensaciones motivan a algunas personas a consumir nicotina repetidamente a pesar de los posibles riesgos para la salud y el bienestar”, señaló. 

Cruz Igartua dijo que entre los componentes que se usan en las mezclas para el uso de los dispositivos se han encontrado químicos peligrosos y vinculados a toxicidad pulmonar.  

“Uno de ellos se llama diacetilo benceno, que está asociado a daño pulmonar, y también hay metales pesados, como plomo, que pueden producir mucho daño al cerebro y distintos órganos”, detalló. 

El Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas Estadounidense también sostiene que los jóvenes que consumen productos de nicotina en cualquiera de sus formas, incluidos los cigarrillos electrónicos, están expuestos a implicaciones en el desarrollo de los circuitos cerebrales que controlan la atención y el aprendizaje, a experimentar trastornos emocionales y la incapacidad de controlar impulsos o resistir un deseo fuerte, que al final podría causarle daño a quienes los utilizan y los demás a su alrededor.

Finalmente, el doctor señaló que se ha visto que con estas compensaciones económicas, como la que debe pagar la fabricante de cigarrillos electrónicos Juuls Labs, no sucede nada, pues al final no se invierte correctamente en el tema de prevención y tratamiento. 

“Cuando vienen millones de dólares para este tipo de cosas entra la política y el gobierno y no hace lo que tiene que hacer. Verifique las demandas billonarias de la industria del tabaco y qué por ciento dieron para la prevención y tratamiento. El problema no son las drogas, es la enfermedad. Ese lenguaje es político”, concluyó.