Aunque han aumentado las compras en línea, y se estima que sigan incrementando, en Puerto Rico siguen dominando las compras presenciales entre los consumidores.

En Puerto Rico, de acuerdo a datos del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio, se consumen $37 mil millones anuales por vías telemáticas, explicó Julio Hernández Correa, economista y exdirector del Programa de Planificación Económica y Social de la Junta de Planificación. Sin embargo, dijo que la mayoría de las compras son presenciales. En este marco, puntualizó la dificultad de hacer muchas de las adquisiciones en línea fuera del área metropolitana.

Por otro lado, dijo que el huracán María, la transición que exigió la pandemia de trabajo presencial a en línea y el constante auge de usuarios de las redes sociales ha provocado un cambio en las miradas y opiniones hacia las compras en línea.

En consonancia con Hernández Correa, el consultor de tecnología, Juan Carlos Pedreira, afirmó que las redes sociales están jugando cada vez un rol más importante a la hora de hacer las compras. Indicó que hay compañías, como Facebook, Instagram, Snapchat y TikTok, que están haciendo alianzas con empresas como Amazon para que a la hora de ver algún producto o servicio en su plataforma, los usuarios puedan hacer la compra directamente, sin tener que acudir a la página original (por ejemplo, Amazon).

De hecho, según Forbes, Amazon representa el 37.8% de las ventas de comercio electrónico, la mayor cuota de mercado de todas las empresas de comercio electrónico.

Compras en línea siguen en aumento

Existe una generación que ya está acostumbrada a hacer compras a través del celular. Este año, por primera vez, este tipo de compras vía teléfono van a superar aquellas realizadas en computadora, destacó Pedreira. Resaltó que la conveniencia de las compras en línea es el factor principal. Igualmente, según Hernández Correa, hay muchas tiendas en línea que ofrecen productos mucho más bajos en precios, haciéndolos más asequibles.

“Ir a una tienda te puede tomar una o dos horas, comprar algo en línea toma dos minutos. No tienes que experimentar hacer filas, buscar estacionamiento, entre otros pasos”, ejemplificó. Por este motivo, ya hay un porcentaje grande de la población que prefieren ejercer las compras en línea, aseguró Pedreira. 

No es que las tiendas físicas van a dejar de existir, sino que van a jugar un rol de entretenimiento o de exposición para los productos, precisó Pedreira. Juegan un rol publicitario importante. En este marco, muchas marcas, han creado una dinámica donde la experiencia física es casi igual a la tienda en línea como hay otras, como Apple, que hacen una dinámica de museo.

Antes de la pandemia, para el 2019 el gasto de comercio digital era un 12%, para el segundo trimestre del año siguiente había subido un 3% y progresivamente supuso que continuará aumentando. Este año, según datos de Adobe Ecommerce, la principal empresa que administra las compras en línea, va a surgir un aumento de 3 o 4% de las compras en línea. Se espera que hayan muchos más descuentos y que estos inicien más temprano de las temporadas usuales. Van a haber unas experiencias híbridas. Hay personas que prefieren ver artículos antes, pero hay personas que igualmente desde la tienda física, buscan el producto en línea. Hay personas que comparan precios. 

Se espera que para finales del 2023 un 16.4% de las compras minoristas en Estados Unidos se realicen en línea en 2023.

Hay tiendas, igualmente en Puerto Rico, donde se hace el pedido en línea y se busca en la tienda física sin tener que bajarse del carro. Igualmente el tener tarjeta de crédito, contribuye a la facilidad. Asimismo, Pedreira afirmó que plataformas como PayPal permiten hacer una compra y pagarla con un plazo de pago, sin intereses. 

De manera similar, Pedreira destacó que mientras más tiempo pasas en las redes sociales, más oportunidades tienes para poder hacer las compras en línea.

A esto, Hernández Correa añadió que, de todos modos, en Puerto Rico hay productos, como los alimentos, que fuera del área metropolitana, son más complicados de conseguir vía plataformas digitales. Otra parte importante es la ropa, piezas de carro, electrodomésticos, entre otros. Por otro lado, ahora muchas más personas trabajan desde casa, factor que ha traído perspectivas distintas hacia las compras en línea y que lleguen de manera periódica a casa, comentó.

Las nuevas generaciones están más abiertas a migrar a las compras en línea”, concluyó Hernández Correa. Opinó que no ve a las tiendas presenciales como una vitrina para comprarlo en línea, pues hay las tendencias indican que el puertorriqueño prefiere ver las cosas antes de comprarlas. Destacó que el comercio presencial permanece como una actividad recreacional que no cree que se elimine e impedirá que caigan las compras presenciales. Sin embargo, aunque mantuvo que las tendencias indican que el puertorriqueño suele preferir comprar productos presencialmente, específicamente aquellos perecederos, hay otros que no se consiguen en la Isla y se ven obligados a comprarlos en Internet. 

Otro factor que señaló Hernández Correa es que en Puerto Rico, las entregas que llegan a otros países en días, pueden tardar un mes, factor que complica pedir productos en línea.