Aunque el cine, las telenovelas y la cultura pop han vendido las relaciones de pareja como vínculos en los que todo es color rosado, los dinámicas suelen ser complejas y en ocasiones llegan con conflictos en los que reina la inseguridad, los problemas del pasado no resueltos y la proyección de una persona hacia su pareja. 

En las relaciones de pareja, como en todos los vínculos, existen conflictos y no siempre hay un factor único como determinante del problema. De hecho, pudiese ocurrir que alguna situación (a nivel individual) o algún aspecto no trabajado en uno de los miembros de la relación, afecte la dinámica, explicó a Es Mental la psicóloga Joharys Aybar, especialista en el tema. 

En una relación cada persona trae su historia propia, experiencias previas, heridas o traumas del pasado y diversos patrones conductuales, por tanto, esto puede influir significativamente y detonar conflictos, malentendidos y/o resentimientos, planteó Aybar.

De igual manera, una persona puede llegar a exteriorizar sus complejos y reflejarlos en la pareja. Lo que puede provocar que la relación se base en carencias individuales y que surja la interrogante: ¿de quién es el problema en este vínculo?

“Los complejos no resueltos pueden dificultar la comunicación, generar inseguridad y desconfianza (manifestándose en celos o necesidad de control), dependencia emocional, estrés, tensión en la relación y distancia emocional”, detalló el doctor Emanuel Jiménez Del Toro, psicólogo.

Puede darse, además, el proyectar en el otro todo lo que se rechaza de sí mismo. 

Siendo un mecanismo de defensa, la proyección busca ver en el otro las inseguridades, necesidades, miedos y emociones -irresueltas- propias. 

“Asumimos esta interpretación irreal y se la adjudicamos o proyectamos a nuestra pareja, usualmente provocando discusiones innecesarias. Podemos proyectar desde inseguridades hasta miedo al abandono, en el que, si existe una expresión de necesidad de espacio, pudiera ser interpretada como una intención de romper el vínculo. Esto puede provocar situaciones de control extremo, violaciones a la intimidad del otro y hasta pérdida de autonomía”, expuso, por su parte, la psicóloga Vivian Ferrer Delgado.

Otro de los grandes desafíos en las relaciones de pareja, mencionó la psicóloga Aybar, es el desarrollo de dependencia emocional, lo que conduce a patrones disfuncionales y al sufrimiento, ya sea de uno o ambos integrantes de la relación. 

“Por esto es tan importante el trabajo interno, la responsabilidad afectiva y madurez emocional cuando se está en una relación. Entrar lo más sano posible para no lastimar a la otra persona. Estos problemas pueden afectar no solo a la relación en sí, sino también al bienestar emocional y físico de las personas implicadas. Además, estas dinámicas conflictivas laceran la confianza y el respeto en la relación; elementos fundamentales en una sana relación”, dijo Aybar.

Los problemas vinculados a la baja autoestima o desconfianza por experiencias previas, también pueden ocasionar tensión en las dinámicas de pareja.  

“Los complejos pueden tomar muchas formas, como sentirse inseguro o tener miedo debido a cosas que han sucedido en el pasado”, reiteró el doctor Jiménez Del Toro.

Si el problema fui yo y no mi pareja, ¿cómo puedo trabajarlo? 

Los tres profesionales de la salud mental coincidieron en que existen varias formas para resolver los asuntos conflictivos en una relación. Como primer punto, Aybar mencionó la comunicación. 

“Poder comunicar las necesidades emocionales desde la asertividad es un trabajo muy necesario para ayudar a la cercanía y conexión en la relación. El lograr desarrollar la escucha activa no es un ejercicio sencillo, sin embargo, aporta mucho valor para el logro de un ambiente saludable. Un ejercicio para fomentar la escucha activa es que ambos establezcan un tiempo durante el día o en la semana para compartir sin distracciones, dejando a un lado el celular y conectando a través los cinco sentidos”, recomendó la especialista.

En segundo lugar, Ferrer Delgado habló de la capacidad de cuestionar las reacciones que se suelen tener. 

“¿Esto fue lo que la persona me dijo o es mi interpretación de lo que dijo? ¿Es un hecho o mi interpretación?  Una vez que tengamos claro esto, es importante que podamos llevarlo al ruedo de la relación para aclarar la situación. No obstante, debemos tener presente que, para esto, la relación debe ser un lugar seguro, en donde podamos vulnerabilizarnos sin ser juzgados”, sostuvo Ferrer Delgado.

En tercer lugar, Jiménez Del Toro, hizo énfasis en la importancia de practicar la empatía, siendo consciente sobre cómo se siente la otra persona.

Finalmente, se apuntó al establecimiento de límites y acuerdos saludables, promover espacios seguros y la búsqueda de ayuda profesional como clave en el proceso de restablecer los vínculos.