En cierta manera todas las personas han sufrido alguna vez de un ataque de pánico, aseguró el psicólogo académico investigativo, Andrés Cruz Santos. 

El experto definió un ataque de pánico como una reacción fisiológica y emocional que surge cuando el cuerpo de una persona entiende que hay una amenaza a su seguridad o a su bienestar

Las manifestaciones del ataque de pánico suelen variar de acuerdo a la persona, el contexto, sus experiencias pasadas y presentes, entre otros. Dado a la falta de educación sobre el tema puede resultar difícil identificar si uno está sufriendo un ataque de pánico.

Cruz Santos explicó que el estrés es un mecanismo natural humano para la supervivencia, le avisa a una persona cuando está en peligro. Sin embargo, dijo que aunque está alerta es esencial para el ser humano, cuando es prolongado resulta en una reacción física.

El ataque de pánico surge precisamente cuando no se sabe cómo manejar esta sensación de estrés recurrente. Una vez ya alguien experimenta un ataque de pánico, el hecho de que no sepa identificarlo o manejarlo provoca que no tenga un camino de acción para subsanarlo.

En esa línea, Cruz Santos destacó que el cerebro está diseñado para sobrevivir, por ende, cuando está en alerta, todas las demás prioridades se eliminan y el cerebro trabaja solamente para sobrevivir.

Según dijo, aunque no hay manifestaciones fijas, un ataque de pánico tendrá manifestaciones físicas y emocionales reconocidas por los expertos de salud mental. Entre las fisiológicas más comunes nombró palpitaciones rápidas en el corazón, sudoración en las manos, sentidos de rigidez en el cuerpo, movimientos involuntarios e hiperventilación

Por su parte la psicóloga clínica, Norma E. Ramos Solla, añadió latidos del corazón irregulares, presión en el pecho, dolor, nauseas, malestar estomacal, dificultad para respirar, respiración rápida, mareos, temblores, endurecimiento y dolores en las extremidades. 

En cuanto a las sensaciones psicológicas provocadas por un ataque de pánico, Cruz Santos mencionó que la persona se desconcentra, siente desesperanza, un miedo intenso o el impulso por querer salir corriendo, y muchas veces ciertas habilidades cognitivas se dificultan.  

Según un estudio de la Universidad de Cambridge, durante un ataque de pánico una persona puede sentir al menos cuatro de los síntomas mencionados de manera simultánea y estos pueden ir desarrollándose rápidamente, alcanzando el máximo de intensidad en alrededor de 10 minutos.

Tanto Cruz Santos como Ramos Solla coincidieron en que las causas de un ataque de pánico pueden variar. Ramos Solla, por su parte, también señaló que según su experiencia, hay causas que pueden tener mayor recurrencia como lo es el factor hereditario. No obstante, muchas veces se desconoce si los parientes han tenido ataques de pánico. 

Asimismo, detalló que un ataque de pánico puede ser provocado por desiquilibrios o cambios que pueden haber en la química del cuerpo, estar relacionado con problemas relacionados al sistema endocrino, problemas cardiacos o respiratorios. 

La experta hizo hincapié en que, por la falta de educación sobre el tema, muchos confunden las manifestaciones que experimentan con los ataques de ansiedad. Por esto, aclaró que la diferencia entre un ataque de pánico y uno de ansiedad es que, en el caso del segundo, sus síntomas son más relacionados con la emoción, como el llanto, a diferencia de los del primero, que involucra reacciones físicas.

¿Cómo apoyar a una persona cuando tiene un ataque de pánico?

Ambos psicólogos dijeron a Es Mental que lo más importante es validar las emociones de la persona.

Por un lado, el también psicólogo escolar Cruz Santos comentó que al momento de presenciar un ataque de pánico las personas alrededor deben evitar decirle a la persona que lo padece que le va a pasar la sensación rápido. También deben evitar expresiones relacionadas a que la persona está exagerando y referirse a la situación como un suceso que “dañó” el momento. 

Se recomienda optar por dar seguridad a la persona que padece el ataque diciéndole que estás ahí para apoyarla, ofrecerle o practicar con ellos ejercicios de respiración, establecer estrategias para bajar la intensidad de ese miedo y practicar el “mindfulness”, sugirió el experto, al mismo tiempo que advirtió que es importante no aludir a culpabilidad.

Mientras, Ramos Solla explicó que es esencial que las personas que sufren este tipo de ataques busquen ayuda de parte de asociaciones, universidades, comunidades. También es importante hablar sobre sus síntomas con una persona de confianza sin sentir vergüenza por expresar lo que están experimentando.

Dado a la variedad de manifestaciones dentro de los ataques de pánico para Cruz Santos es importante la prevención. 

En ese sentido, comentó que no se debe de esperar a tener un ataque de pánico para buscar ayuda profesional.

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