Nota de la editora: Mañana miércoles a las 3:00 pm estaremos conversando por Facebook Live con la psicóloga Marta Michelle Colón sobre “Los tipos de negatividad o cómo alejarte de serlos”, gracias al apoyo de FHC First Healthcare. Sintoniza a través del Facebook de Es Mental o de FHC – Salud Mental.

La negatividad impacta grandemente la cotidianidad de la vida, sin embargo, existen herramientas para evitar este tipo de comportamiento.

“Es un estado que impacta nuestra actitud, nuestra conducta y nuestras emociones. Cuando no se maneja de manera efectiva, puede tener un impacto significativo en nuestras relaciones, nuestro día a día social, profesional y emocional, incluyendo nuestros procesos para tomar decisiones y acciones”, sostuvo la psicóloga clínica Marta Michelle Colón.

Según Colón, existen varios tipos de negatividad, entre ellos los “quejones”

“Este es el peor café de mi vida, la peor ruta para llegar a un sitio, el peor año de mi vida. Se quejan de todo sin buscar soluciones. La vida es un problema que es imposible de resolver. Estas personas viven con taquicardia mental contínua”, ejemplificó la experta.

Asimismo, existen los “canceladores”, quienes dicen, por ejemplo: “Hoy me siento súper bien, ¿pero ayer me veía bien?”. Colón explicó que este tipo de gente negativa es la que “acepta un cumplido, pero torna eso positivo en algo negativo y comienza a cuestionarse el cumplido en otro contexto”.

Entre los negativos también están los que critican todo y a todos, indicó Colón. 

“No me gusta tu opinión, tu ropa, tu forma de pensar, tu todo y tu nada. Todo lo ven con lente negativo y de disgusto. Son personas como los cascabeles (serpiente), que solo abren la boca para emanar veneno”, explicó.

La psicóloga clínica mencionó además a los “victimizantes”, quienes piensan que la vida y el mundo está en contra de ellos y culpan a los demás por sus problemas.

Por último están los “competidores”, quienes piensan que su éxito es mejor que el de los demás y se comparan todo el tiempo. “Sienten tanto dolor que incluso tratan de hacer sentir mal a otros todo el tiempo”, expresó.

Colón ofreció varias recomendaciones para evitar que este comportamiento afecte la vida diaria.

    • Reconocer que la negatividad está en todas partes. Para que no nos afecte solo necesitamos de nosotros mismos, cambiar el lente con el cual miramos las cosas o utilizar la fórmula de MPM (mira, pausa y modifica).
    • Reconocer que la negatividad es contagiosa. Mantener distancia física o emocional de aquellos que la emanan y cancelar el ruido.
    • Convertirse en observadores objetivos. Analizar cuando somos negativos y la necesidad de modificar nuestros pensamientos.
    • Utilizar el principio del 25/75. Por cada persona negativa en nuestra vida, identificamos tres personas positivas.
    • Alejarse de querer ser salvadores de todos los negativos y pretender cambiarlos.  
    • Mirarse internamente. Trabajar con los sentimientos de resentimiento, rencor y la necesidad de perdonar en cualquiera de sus tres categorías funcionales.
    • Identificar razones para sentir agradecimiento.
    • Buscar ayuda profesional. Es necesario si identificas que la negatividad limita tu salud física y emocional.

Un estudio sobre cómo las emociones de las personas alrededor nos afectan, hecho en Framingham Heart Study de Framingham, Massachusetts, reveló que estar expuestos a personas con emociones negativas puede provocar la misma reacción emocional que cuando se tiene estrés extremo y que al igual que como ocurre con el estrés, mientras más tiempo una persona está cerca de personas así las consecuencias serán peores para la salud mental y emocional.

Los científicos descubrieron que si una persona comparte su tiempo con una persona feliz puede aumentar en un 11% las probabilidades de ser feliz también. En cambio, si la persona comparte con alguien negativo las posibilidades de convertirse en negativo también son de un 50%.

La Clínica Mayo recomienda practicar el pensamiento positivo todos los días y ser realistas en que una persona negativa no se convierte en optimista de un día para el otro. Sin embargo, con la práctica y el tiempo el diálogo interno tendrá menos negativismo.

“Cuando tu estado mental es generalmente optimista, eres más capaz de manejar el estrés diario de una manera más constructiva. Esa capacidad puede contribuir a los beneficios para la salud ampliamente observados del pensamiento positivo”, dice la Clínica Mayo.