Siendo el cerebro uno de los órganos más complejos del cuerpo humano, muchas personas podrían entrenarlo con el propósito de mejorar su capacidad de autorregulación y con ello alcanzar mayor bienestar emocional. Como parte de este proceso se pueden entrenar a las ondas cerebrales, las que tienen un vínculo promoviendo la toma de decisiones, la productividad y la relajación.

Estas ondas, que son pequeños impulsos eléctricos que usan las neuronas para comunicarse, tienen diferentes frecuencias, entre las que destacan las ondas delta, alfa, beta, theta. 

Son las ondas alfa las que podrían promover la toma de decisiones consciente, la productividad y la creatividad, al tratarse de un estado de atención relajada y calma interior o paz. 

Estas, además, fluctúan en una frecuencia entre 8 a 12 hertz, mayormente cuando una persona está relajada, pero atenta. 

La doctora Yarizel Rodríguez, psicóloga industrial, explicó a Es Mental que aprender a estar en calma no es “perder el tiempo”, contrario a lo que popularmente se cree, más bien es una buena oportunidad para llevar a cabo ideas y acciones pensadas. 

Las ondas alfas proveen un estado en donde hay calma mental y de ahí el cerebro comienza a integrar”, dijo.  

Coincidiendo con esto, las doctoras Carmen García Oller y Fabiola Santos Vilella, psicólogas de San Juan Neurofeedback, mencionaron que cuando una persona está “relajadamente atenta” puede lograr captar lo que está sucediendo y atenderlo de forma calmada. 

“Existen distintas maneras para poder aumentar esa onda alfa en nuestro cerebro. Cuando uno práctica la atención plena, uno promueve la producción de esa onda, porque estoy buscando estados que me lleven a la calma. Cuando logro esa acción, produzco esa onda alfa”, afirmó García Oller.

Cuando la amplitud de la onda alfa es alta puede sugerir habilidades cognoscitivas y creatividad, apuntó.  

Dijo que también que con la técnica de neurofeedback, a la que dedican su práctica como profesionales, el cerebro aprende a autorregularse. 

“Nosotros decimos que cuando uno está relajado todo funciona mejor. A través de nuestros pacientes lo hemos visto. Cuando uno logra este estado, que no es que estoy meditando y fuera del mundo, es que estoy relajado para estar listo para la acción y para pensar”, agregó Santos Vilella. 

La doctora García Oller, al igual que lo había recalcado la doctora Rodríguez, sostuvo que ha sido el ritmo de vida actual el que ha fomentado la creencia errónea de que la productividad es hacer todo rápido y sin pausas. 

La persona se asusta y cree que calmar su cuerpo y estado emocional la va a hacer menos productiva. Pero es cuando más calmada estoy que mejor voy a ver las cosas que están frente a mí y mejor tomaré decisiones”, comentó.

Por otra parte, Rodríguez, aconsejó a los individuos a entender que estar en pausa no es perder el tiempo. 

Y es cuando una persona está meditando, orando o haciendo algún ejercicio de visualización, que se puede lograr llegar a estas ondas, puntualizó. 

Las psicólogas de San Juan Neurofeedback hicieron mencionaron que las personas pueden desarrollar estrategias internas que les permitan sanar y tener bienestar físico y mental, y que no existe una edad en particular para hacerlo.  

“Tenemos que entrar en nuestro cuerpo y empezar a conocernos, y cuando hablamos de conocernos es mente y cuerpo y la conexión que ocurre entre esas dos áreas”, dijo García Oller.

Conocer cómo funciona el cerebro puede ser una oportunidad para que un individuo entienda algunos procesos emocionales y la forma más adecuada para manejar la situación.

“Es un poder que tiene cada persona. Siempre hay una ventana para mejorar la calidad de vida en general. Siempre a nuestros pacientes los invitamos a reconocer y tomar el control de lo que es su bienestar”, concluyó Santos Vilella.