Camino a hacer lo que tanto amaba, la actriz y locutora Rina Santiago nunca pensó que tendría que tomar la decisión de retirarse forzosamente. La causa: un accidente de regreso a casa con su familia, que empeoró sus afecciones en la espalda y tuvo que ser operada de la columna vertebral. 

Y ahí es donde yo tengo que retirarme forzosamente, porque me duele la espalda”, sostuvo Santiago, quien se retiró entre los 61 a 62 años.

Además de esto, sus padres estaban enfermos, por lo que tuvo que tomar la decisión de mudarse de vuelta a Arecibo a cuidarlos, ya que por indicaciones del médico no podían estar solos. 

Sin embargo, eso no la detuvo y de vez en cuando trabajaba en locuciones comerciales, pues es esa la profesión que sustentó a su familia y le apasionaba. 

Santiago trabajó en el teatro, en novelas, en la música, en locución comercial y series locales. Vivió la época dorada del teatro en la Isla e hizo locución por más de 40 años.

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Luego con la llegada de la pandemia, dijo que, aunque pudo hacer ciertas locuciones, cada vez era más complicado. “Muchas veces tuve que decir que “no”, porque no tenía quien se quedara con mamá y papá”. 

Yo quedé (luego de su operación), bien incapacitada, con problemas metabólicos serios, tenía sobrepeso. Yo llegué a pesar 192 libras y eso no me ayudaba a mi condición”, sostuvo. 

Con esto en consideración, y al retirarse de manera inesperada, Santiago no contaba con que no tenía la edad para recibir el seguro social completo.

“Desde la operación yo quedé con mi sistema inmune muy comprometido, busco cuanta cosa hay para rebajar, y con nada yo rebajaba”, explicó. 

Sin embargo, su deseo por salir adelante y disfrutar de esta etapa fue más fuerte, ya que tiempo después se topó con unos productos que le ayudaron a bajar de peso. Luego, ante su deseo de querer ayudar a otras personas que estaban pasando por procesos similares, decidió informarse sobre estos productos, haciéndoles coaching de cómo utilizarlos y motivarlos con su testimonio. 

“Yo quiero ayudar a la gente, no solamente a rebajar, porque esto me ha ayudado a mí con mi salud. Yo me siento con más energía, yo siento que estoy produciendo más. Yo tengo que hacer algo para ayudar a las personas «. 

Comenzó como distribuidora y hoy por hoy es gerente. “Dentro de mi retiro he utilizado las malas noticias, que fueron muchas. Busqué el no deprimirme, logré identificar que yo estaba cayendo en una depresión terrible, canalicé todas las malas noticias en invertir tiempo para mí porque entendía que ya era mi tiempo. Le dediqué mucho tiempo a mis papás cuidándolos, para darles su calidad de vida hasta lo último”, sostuvo la arecibeña.

“Actualmente, si me llaman para algunas locuciones comerciales las hago, porque yo seguiré siendo locutora comercial hasta el último aliento de mi vida. Eso me apasiona y me encanta”, aseguró Santiago. 

En ese “retiro forzado”, como ella le llama, ha tomado el tiempo para disfrutar de su familia, especialmente sus nietos a quienes cuida y disfruta. 

Si tú te caes y te tropiezas, tienes que buscar la fuerza para levantarte y esa es la actitud correcta. Tener una buena actitud, tener fe y si te  sientes que te estás cayendo por el abismo, inmediatamente reconocerlo y llamar a una mano ayuda que te va a ayudar”, exhortó. 

¿Cómo lograr un retiro que le llene?

El envejecimiento es una etapa inevitable de la vida, y como tal, debe ser planificada y vivida de manera saludable. Con él llega el esperado retiro, ya sea por elección o por circunstancias inesperadas. En ese momento crucial, surge la pregunta: ¿me retiré y ahora qué?

La doctora Vilma McCarthy, psiquiatra geriátrica, recalcó que el tener un retiro planificado, saludable y que llene a una persona no se puede separar totalmente de lo económico. Por tanto, las políticas públicas han de estar dirigidas a que exista una seguridad económica en el momento del retiro.

Aseguró que son muchas las personas que dicen: «nunca me podré retirar”, ya que el hecho de pensar que pueden vivir con solo $1,400 al mes es un estresor de gran impacto para estos adultos mayores. La falta de ocupación puede afectar negativamente la salud mental, especialmente en aquellos que estaban muy dedicados a su trabajo.

De las peores depresiones que yo he visto son personas que son adictas a su trabajo, se retiran y no tienen en qué consumir las 8, 10, 12 horas al día que normalmente utilizaban para trabajar”, afirmó. 

Por tanto, entre los pasos para un retiro saludable según McCarthy son:

La especialista McCarthy sugiere algunos pasos para un retiro saludable:

  1. Conócete a ti mismo y ten pasatiempos: Es importante saber en qué actividades te gustaría invertir tiempo. Esto podría incluir voluntariado, jardinería, clases de pintura, deportes y más.
  2. Define tus gustos y pasatiempos: Tener intereses y actividades ya definidos ayuda a llenar el tiempo durante la jubilación.
  3. Trabaja en tu identidad: La identidad a menudo está ligada al trabajo, por lo que es crucial encontrar otras fuentes de identidad y propósito.
  4. Mantén conexiones sociales: Tener una vida familiar, amistades y participar en actividades de voluntariado puede ser beneficioso.
  5. Planifica a corto, mediano y largo plazo: Considera tus objetivos inmediatos y a largo plazo durante la jubilación.

Al hablar sobre la salud mental de estos adultos mayores, la especialista confirmó que hay que trabajar, entre otras cosas, la identidad que ellos tienen. “Porque la identidad a veces está completamente ligada a que “yo soy”, pero si eso es lo que te define y dejas de trabajar, pues te quedas medio perdido”. 

Para estos en particular es de mucha ayuda tener una vida familiar, tener amistades, pasatiempos y vocación. Incluso, sería ideal que todos hagan un tipo de voluntariado, para así conseguir continuar ayudando a otro grupo de personas. 

“Hay que tener propósito, y las personas que toda su vida gira alrededor de su trabajo y que ese es su único propósito, pues lo pierden todo cuando lo dejan”.

La especialista confirmó que se ha topado con los casos de personas que recurren a quedarse trabajando a medio tiempo o convertirse en consultores, ya que parte de sus pasatiempos es trabajar.

“Cuando uno se retira, uno tiene que mirar el retiro también a nivel de propósito a corto plazo, de decir qué puedo hacer de inmediato, qué puede hacer a mediano plazo y luego a largo plazo”, sostuvo McCarthy.

En concordancia, la gerontóloga, doctora Carmen Collazo, sostuvo que al hablar de un retiro o jubilación saludable, hay que tomar en consideración cómo fue la planificación financiera, de cuidado de salud, a nivel de comunidad y socialización, espiritualidad, salud emocional y metabólica, entre otros.

“Todo empieza desde antes, no esperamos que llegásemos a los 60 para empezar a planificar”, puntualizó.

Contó sobre casos con los que ha trabajado que, por ejemplo, antes tenían su profesión y en el momento de su retiro desean enseñar o dar servicios a su comunidad.

Su organización sin fines de lucro, Seniors 4 Puerto Rico, apoya a personas de la tercera edad a dar ciertas destrezas que les ayuden a lograr sus metas luego de ese retiro. “Nosotros estamos en esa etapa de identificar esa población y les vamos dando unas estructuras, capacitaciones para que ellos se visualicen y crean en cada proyecto que quieran hacer. Los vamos guiando”.

Según Collazo, estos adultos en su mayoría tienen mucha juventud, fortaleza mental y física, y se desea que sigan siendo productivos, a su paso.

El envejecimiento saludable y la convergencia entre una jubilación es una planificación importante, según Collazo. Pues, el reto mayor que tienen muchas personas es que después de anhelar el retiro y se encuentran un poco deprimidos. 

Recomendaciones

A nivel de recomendaciones, McCarthy sostuvo que lo ideal es que todo el mundo vaya preparando su retiro de 5 a 7 años previo al evento.

“Yo recomiendo que se llamen a los municipios, a los centros de actividades múltiples, que a veces hay cursos gratuitos, o a un costo bajito que la gente puede aprovechar y disfrutar”.

Recomendó la actividad física y mental, y el dormir bien, así como socializar para evitar la depresión y la demencia.

Por su parte, Collazo reiteró que existen muchas organizaciones sin fines de lucro que pueden ayudar a esta población. 

“Hay que trabajar con los pensamientos, esos pensamientos te nutren o te destruyen”, afirmó. También recomienda que se busque ayuda en caso de identificar que se sientan deprimidos o sin encontrar que pueden hacer. 

Aconsejó, además, enfocarse en lo que realmente desea o en lo que en algún momento de si juventud deseó, ya que esto le hará más fácil sentirte bien en esta etapa. “Qué se quedó, cuál es el anhelo que hay en tu corazón, y empezar a buscar fortalecerte y nutrirte de eso que quieres lograr”, sintetizó.