Sobre 34 municipios en Puerto Rico han duplicado el tamaño de su población de adultos mayores en los últimos años y se vislumbra que el envejecimiento poblacional continuará a ritmo acelerado en el archipiélago, reflejando una gran necesidad a la hora de atender a la población. Ante esto, recientemente se dio a conocer la creación de la llamada “Unidad para la Atención Integral del Adulto Mayor” por parte del gobierno al mando. 

Las estadísticas actuales proyectan que, en el 2030, los adultos mayores representarán el 35 por ciento de la población. En Puerto Rico, por ejemplo, casi un 40 por ciento vive en niveles de bajo pobreza y muchos están expuestos a negligencia, maltrato y explotación financiera. 

La Unidad para la Atención Integral del Adulto Mayor tendrá la responsabilidad de la ejecución y fiscalización de iniciativas gubernamentales que se enfoquen en la población de adultos mayores desde diversos aspectos como vivienda, seguridad, salud y recreación, de acuerdo con la gobernadora Jenniffer González.

Busca, también, coordinar, planificar, implementar y evaluar las políticas públicas dirigidas a la población adulta mayor, desde la Fortaleza. 

Para ello, se contará con un grupo de trabajo compuesto por escuelas de gerontología, amas de llaves, AARP, fundaciones de enfermedades, centros recreacionales para adultos mayores, organizaciones de cuidados prolongados, entre otros, adelantó González en una conferencia de prensa.

Y es que desde el 2019, a raíz del PS310 (que hizo posible una Carta de Derechos que amparara a esta población), se pedía al gobierno lo esencial de integrar las necesidades del adulto mayor en todas las agencias pertinentes, para así priorizar su bienestar y hacer posible el acceso a los servicios. 

Desde entonces los casos de envejecientes abandonados en hospitales y hogares han ido en aumento, así como el maltrato y violencia hacia estos y, además, las enfermedades. 

La gobernadora, aseguró, además que habrá una reestructuración de las dependencias que los atienden, como lo será la incorporación de la Administración Auxiliar de Adultos Mayores bajo el Departamento de la Familia. 

De igual forma, se consolidarán los programas de servicios dirigidos a los adultos mayores, entre estos: PROSPERA, servicios de adultos mayores bajo ADFAN, servicios bajo OPPEA, CAMPEA, servicios de auxiliares en el hogar, entre otros. 

Según la Oficina del Censo de Estados Unidos, en 2023 el índice de vejez en la Isla alcanzó 199, casi el doble de personas de 65 años o más por cada 100 menores de 15 años. Una realidad muy notable en Hormigueros, Rincón, Guaynabo, Lajas y Ceiba. 

Prometen, asimismo, que la Unidad para la Atención Integral del Adulto Mayor velará por la seguridad física y financiera de los adultos mayores, fomentando la inclusión y participación social de ellos con diversas oportunidades, que aún no han sido detalladas. 

La Organización Mundial de la Salud reitera lo esencial de que los países creen estrategias para abordar el cuidado de los adultos mayores, en especial, para prevenir el maltrato de estos, pues ya es un gran problema de salud pública. 

La entidad estima que, aproximadamente, una de cada seis personas mayores de 60 años sufrió algún tipo de maltrato en los entornos comunitarios en los pasados años y, sobre todo, luego del COVID-19.

«Cabe citar el edadismo contra las personas mayores y ciertas normas culturales (por ejemplo, la normalización de la violencia). Las personas de edad que reciben apoyo social o que viven solas tienen menos probabilidad de ser maltratadas”, comparte. 

Urge atender a esta la población

El director estatal de la American Association of Retired Persons en Puerto Rico o mejor conocida como AARP, José Roberto Acarón, dijo que, en un país que está envejeciendo, esta iniciativa promoverá que se trabaje con todas las agencias que trastocan la vida de los adultos mayores. 

«La política pública ya está hecha, lo que necesitábamos era un ente de ejecución. Con la creación del comité, ahí estaremos nosotros (la AARP) u diferentes organizaciones para agilizar todo lo necesario a favor de la población de adultos mayores”, sostuvo Roberto Acarón.

Recordó que, en Puerto Rico, por cada 100 niños, hay 198 personas mayores de 65 años. En Hormigueros, por ejemplo, el número se triplica, con 312 personas por cada 100 niños. «Esta es la realidad del país y tenemos que trabajar con planes concretos”, continuó. 

Si no se trabaja con urgencia el tema, las consecuencias serán inminentes sobre los adultos mayores. 

Acarón planteó que, a partir de ahora, también es necesaria la voluntad de ejecución de la sociedad en general, pues trabajar desde la colectividad da paso a que se reflexione y se busque actuar para atajar el problema. 

Ejemplificó a sectores como el mercadeo, en el que aún se cree que la audiencia focal en el archipiélago es, exclusivamente, de 18 a 45 años. De ahí, las oportunidades y estrategias excluyen a los adultos mayores.

“Es mucho más que el gobierno, es trabajo como sociedad. El sector privado, el sin fines de lucro y el gobierno”, puntualizó.