El homeschooling puede proporcionar el mismo nivel de socialización que en las escuelas, siempre y cuando se cuente con el respaldo de un grupo de apoyo compuesto por otras madres o padres homeschoolers. 

En eso coincidieron varias expertas entrevistadas por Es Mental, entre las que se encuentra Rocío López Venegas, fundadora de “Casa Escuela Puerto Rico”, quien mencionó que han incrementado “increíblemente” las llamadas de interesados en el homeschooling. 

“El homeschooling cambia la dinámica del método [educativo] de enseñanza”, explicó Agnes Díaz Rivera, psicóloga clínica especializada en niños. “Pero, dentro de su currículo, el homeschooling promueve el que el estudiante se integre o participe de otros grupos”.

La educación desde el hogar es definida bajo el sistema legal de Puerto Rico como una opción educativa a la que los padres tienen derecho al estar protegida por las libertades de asociación y de religión. Los papás pueden diseñar o modificar su propio currículo de enseñanza de acuerdo a las particularidades del menor.

Los grupos de apoyo son un complemento para el proceso de enseñanza en el hogar por la manera en la que están diseñados, mencionó Díaz Rivera. Los padres tienden a llevar a cabo giras o actividades recreativas ocasionales en las que los niños interactúan con sus pares. “Para un niño aprender, no tan solo viene de ellos intrínsecamente, sino de cómo ese ambiente (el plantel o el hogar) los motiva a aprender”.

En Puerto Rico, López Venegas aclaró que no existen cifras precisas acerca de la cantidad de homeschoolers debido a que no todas las familias tienden a ofrecer información de sus hijos al gobierno. 

No obstante, estimó que cuando se introdujo junto a sus hijos al homeschooling en 2003, había de 1,000 a 3,000 homeschoolers

La población de homeschoolers en Estados Unidos incrementó un 61.8% del 2003 al 2012, acorde al Centro Nacional de Estadísticas Educativas (NCES, por sus siglas en inglés).

No obstante, la psicóloga clínica Díaz Rivera reconoció que la ventaja de las escuelas tradicionales  —tanto públicas como privadas— es que los niños se encuentran en contacto constante con otros de su edad, lo que acelera su desarrollo social. “Son una alternativa que los expone diariamente al reto de interactuar” con otros. 

El secretario del Departamento de Educación, Eligio Hernández Pérez, informó que el 25% de las escuelas públicas no abrirá este semestre. Los planteles fueron cerrados por daños estructurales a raíz de los sismos registrados desde el 28 de diciembre. El 75% restante de las que se encuentran aptas para abrir total o parcialmente han atemorizado a los padres que alegan no son seguras ante futuros sismos.

López Venegas expresó que tras los sismos han incrementado “increíblemente” las llamadas que recibe de interesados en el homeschooling.

Sin embargo, opinó que “no todas estas familias que llaman cuentan con la capacidad” para evaluar las responsabilidades que conlleva el homeschooling debido a que la decisión debe tomarse con calma y sin estresores, en referencia a la situación actual con los sismos. 

Las “riendas [del homeschooling] no son sentarme con el muchacho y ya, esto es un estilo de vida que transforma el núcleo familiar”, expresó López Venegas. 

La educación desde el hogar puede impartirse por una persona que no posea estudios en pedagogía o enseñanza. Incluso, según la organización sin fines de lucro “Home School Legal Defense Association”, no están obligados a ofrecer exámenes siempre y cuando no se otorguen diplomas, grados o licencias a los estudiantes. 

La organización sin fines de lucro establece que, al homeschooling estar configurado como una entidad educativa no gubernamental, el gobierno no lo puede regular porque privaría a los padres y a las madres de sus libertades constitucionales tanto religiosas como de asociación. 

La Universidad de Chicago publicó un estudio en 2010 titulado “Organizing Schools for Improvement” en el que se indica que los niños pueden mejorar sus habilidades de lectura o de raciocinio matemático 10 veces más cuando sus padres participan del proceso de enseñanza.

Lourdes López Vega , psicóloga escolar, recalcó que para impartir clases en el hogar es importante que el padre se acople a su rol como maestro para enseñar adecuadamente. 

“No tiene nada negativo”, respondió la psicóloga escolar al preguntársele si es negativo o positivo que el maestro sea el progenitor del menor. 

“Lo importante es lo que se le está enseñando porque él tiene que coger un examen de ubicación de grado después [si ingresa nuevamente al sistema de público o privado de enseñanza]”, añadió la psicóloga escolar. “Papá tiene que estar consciente de que las destrezas del grado tienen que darse”.

El Departamento de Educación estipula que todo homeschooler menor de 16 años que desee reingresar al sistema deberá ir a la Unidad de Estudios de Equivalencia. La prueba diagnóstica que se le asignará por medio de la oficina para evaluar su conocimiento son diseñadas por la escuela a la que desee ingresar.

López Vega , del mismo modo, instó a los padres a que tomen unos módulos que ofrece el Departamento de Educación para que se preparen previo a adentrarse al homeschooling. 

“Las personas se creen que esto es bien fácil cuando no es así”, puntualizó. “No es enseñar por enseñar, es prepararme yo para, entonces, poder preparar a mi hijo”.