Los miedos y fobias irracionales, como todo extremo, pueden afectar ciertos contextos de la vida, así como las relaciones de los individuos. Entre estos miedos existe la crometofobia, descrito como la sensación de no poder o querer gastar dinero. 

El especialista en psicología clínica, doctor Manuel Meléndez, destacó que dentro de las investigaciones no hay una definición particular,  sin embargo, la literatura establece que se trata de un miedo irracional a perder dinero, o un miedo patológico a realizar el gasto de dinero. 

Un artículo publicado en BBC Mundo, sostiene que el concepto no es un desorden mental reconocido médicamente por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE).

Además destaca que, una persona con miedo a gastar dinero, no solo puede experimentar ansiedad, depresión, o pensamientos suicidas, sino que también desarrolla problemas en sus relaciones sociales.

Y es que este miedo, además de afectar sus finanzas y la manera en la cual la persona ve el dinero, puede incluso afectar áreas del funcionamiento, particularmente, la parte de su gestión financiera. 

Esto puede provocar que la persona tenga problemas en su planificación, pues genera un tipo de aversión a lo que es el dinero.

Según Meléndez, en términos de relaciones interpersonales y el área laboral, puede traer limitaciones, ya que , si su empleo conlleva estar en un constante intercambio monetario, va a tratar de evitar no cumplir con esa responsabilidad. Y en el caso de parejas o relaciones familiares, puede provocar discusiones o conflictos relacionados al uso y manejo del dinero. 

¿Qué puede haber detrás de la crometofobia?

El desarrollo de este tipo de fobias siempre tiene un trasfondo. Según el psicólogo clínico, puede tratarse de un evento adverso traumático.  En este caso, pudiera ser la forma en la que la persona veía el dinero en su crianza o sus experiencias pasadas con el mismo.

“Todo lo que se relacione a, específicamente, el uso del  dinero,  puede estar marcado o solapado”, agregó.

La doctora y psicóloga industrial organizacional, Brenda Manzano, sostuvo que las personas pueden experimentar miedo, sudoración, temblor, taquicardia, entre otras sintomatologías cuando tienen que gastar. También puede llevar al aislamiento o depresión. 

Y, según el artículo, desde la perspectiva cognitiva, suele desarrollar creencias negativas o ideas irracionales respecto al dinero y  las personas se sienten impotentes de controlarlos.

“La crometofobia puede ir construyéndose desde la niñez y nuestras experiencias vividas. ¿Cómo veían el dinero en casa? ¿Cuál es mi mentalidad, de abundancia o escasez? ¿Qué hago con mi dinero ? ¿Cómo me siento cuando hablo de finanzas?”, cuestionó Manzano. 

De acuerdo con la psicóloga industrial organizacional, estas son preguntas que pueden realizarse para identificar cómo esto afecta a las personas. Dijo que en muchas ocasiones sucede en la transición de estudiantes adultos, que vivieron necesidades y sin darse cuenta, cuando comenzaron a generar ingresos, no lo disfrutan por temor a perderlos.

Además, puede sumarse los retos actuales que se enfrentan como la inflación, gastos recurrentes y salarios. 

“Necesitamos comprender la importancia entre el «yo me lo merezco» y vamos a gastar todo excesivamente o tener las tarjetas de crédito por las nubes y la «gratificación diferida», que es comprender que también soy importante que merezco un gusto, pero al tiempo indicado”, agregó Manzano. 

Recomendaciones

Además de recibir ayuda terapéutica cuando observen que esta fobia excede sus límites, Meléndez recomendó a las personas que están pasando por ello a realizar un análisis interno honesto para identificar y reconocer si esta fobia está generando dificultades en su día a día. 

“Generalmente, cuando estamos hablando de esta cronicidad, de este tipo de situación, es muy cuesta arriba que una persona por cuenta propia, sin una ayuda específica lo logré”, afirmó. 

La psicóloga industrial aseguró que para manejar estos traumas que pueden haberse generado en la niñez temprana, es importante que se ofrezcan clases de finanzas en las instituciones educativas, dirigidas precisamente al manejo del dinero, inversión y a lograr la estabilidad económica. 

Esto permitirá que a temprana edad se transforme la mentalidad de escasez a abundancia y poder apreciar el dinero desde su valor y no desde el miedo. 

Aseguró que aunque  es importante trabajar con las finanzas, lo más importante es trabajar con la mentalidad. Por ello recomendó varias formas para trabajar al unísono, de manera saludable, entre ellas:

  • Trabaja en tu mentalidad: cambia la mentalidad de escasez. 
  • Evalúa conscientemente tus finanzas. 
  • Evita aislarte.
  • Busca expertos que te ayuden a manejar este miedo.
  • Analiza otras opciones de manejo de dinero.
  • “El dinero es un medio, no un fin” Sostuvo que será vital trabajar con nuestras creencias limitantes para evitar transferirla a nuestros hijos, parejas o demás. 

“Al final del día, en todo estamos invirtiendo y el dinero vuelve. Es un proceso de aprendizaje, no te fatigues, es válido experimentar esta sensación, lo que no debería ocurrir es terminar en esta fobia que no aporta a tu desarrollo personal ni profesional”, sintetizó Manzano.