Los trastornos mentales y la desconexión de la realidad de forma constante podrían ser algunos de los problemas que podrían aflorar entre los afectados por el terremoto que afectó principalmente al suroeste de Puerto Rico y las constantes réplicas que se han registrado diariamente.

Estos padecimientos podrían lesionar las relaciones con su entorno, como en el trabajo y con su familia. Por eso, es importante trabajar con la situación.

Así lo planteó el Dr.Julian D. Ford, psicólogo clínico y profesor de psiquiatría en la Universidad de Connecticut, durante una charla en la Universidad Carlos Albizu acerca de cómo trabajar con los sobrevivientes de eventos traumáticos como los desastres naturales. 

El profesor, quien expresó estar sorprendido con la resiliencia que tienen los boricuas, manifestó que la recuperación de algún trauma causado por desastres naturales es crucial.

“El trauma ocurre en todas partes, a cualquiera, pero es importante identificarlo y buscar ayuda profesional. La recuperación es vital para poder vivir una vida plena”, sostuvo Ford.

Puerto Rico se enfrentó a la fuerza del huracán María en el 2017, donde entró por el pueblo de Yabucoa como un potente ciclón de categoría 4. María dejó un saldo de 2,975 muertos, casas destruidas, meses sin los servicios de agua y luz y miles de personas traumadas después del evento. 

 A esto se le suma los recientes movimientos telúricos que han sacudido la isla. El 7 de enero, un terremoto de magnitud 6.4 despertó a todos en Puerto Rico. Hasta el momento se reportaron dos muertos, casas destruidas y miles de personas en estado de shock, con ansiedad y un terrible temor a la noche. 

Ford explicó que el trauma psicológico se produce cuando una persona siente que un evento amenaza su vida o la de algún allegado. 

Entre los trastornos que se pueden desarrollar figura el Trastorno de Estrés Postraumático (PTSD). Sin embargo, padecer de PTSD no es necesariamente algo negativo. Ford explicó que el PTSD es una reacción saludable del cuerpo, ya que activa el modo de supervivencia y de ocurrir otro evento similar (como las réplicas después de un gran temblor), aumenta la posibilidad de sobrevivir un desastre. 

 Efectos negativos del trauma 

Sabemos que la vida después de un evento traumático no es color de rosa. Ford expuso en la charla que los afectados tienden a desarrollar reacciones negativas y dichas reacciones afectan las relaciones con su entorno  (trabajo, familia, amigos, etc.). Los más comunes son impulsividad, agresividad, adicción, autolesión, depresión, problemas para dormir etc. Otros se desconectan de la realidad, viviendo en un estado de shock constante. 

 Y, aunque en ocasiones es bueno tener el instinto de supervivencia activado, lo que no es bueno es quedarnos atrapados en ese estado. 

Ford, quien tiene un Centro de Tratamiento de los Trastornos Traumáticos en Connecticut, dijo que los afectados deben estar conscientes de que los psicólogos no borrarán el trauma, pero sí ayudarán a entenderlo, superarlo y manejarlo. 

 “Siempre trato de conversar con mis pacientes acerca de las actividades que les gustaba hacer antes del evento. Los incito a que los vuelvan hacer. Eso los ayuda a recuperar la sensación de que están en control de la situación, que pueden manejar todo lo que se avecine y más importante, los ayuda a sentir seguridad y a darse cuenta de lo que es importante en la vida”, concluyó. 

Existen diversos eventos que pueden dejar trastornos traumáticos en las personas. Algunos de los más comunes son las rupturas amorosas, problemas familiares, pérdida de un ser querido y los eventos naturales catastróficos.