Conversamos por Facebook Live con la doctora Alice Pérez Fernández, coordinadora del Comité de Promoción del Desarrollo Integral de la Niñez de la Asociación de Psicología de Puerto Rico, y con Ángeles Vélez Hernández, presidenta de Qué hago con los nenes, sobre cómo fomentar la salud mental familiar en el verano, gracias al apoyo de FHC First Healthcare. ¡Sintoniza a través del Facebook de Es Mental o de FHC – Salud Mental!

El verano es el momento idóneo para poder fortalecer vínculos afectivos, mejorar la comunicación intrafamiliar y ayudar a los niños y niñas a desarrollar destrezas cognitivas, adaptativas, de convivencia y sociales, aseguró la doctora Alice Pérez Fernández, coordinadora del Comité de Promoción del Desarrollo Integral de la Niñez de la Asociación de Psicología de Puerto Rico. 

“Si bien mantener la salud mental es un aspecto importante en todas las etapas de la vida, en la infancia es especialmente relevante debido a la dependencia que existe hacia los padres y la influencia que esto significa en el desarrollo mental, emocional y en el crecimiento general, lo cual establecerá bases para el desenvolvimiento del niño tanto a nivel personal como social”, sostuvo Pérez Fernández.

Según la psicóloga, la familia juega un papel muy importante en la salud mental y en el desarrollo de enfermedades. Indicó que, aunque haya una predisposición genética para heredar un trastorno, serán los factores psicosociales (sobre todo dentro de la familia) los que determinarán si se desarrolla o no una enfermedad mental.

“La familia es un sistema y si cada elemento no cumple con su función empezará a haber conductas disruptivas. El saber qué está pasando con cada miembro de la familia es primordial. El poder expresar y saber decir las necesidades propias y sobre todo prevenir situaciones que precipitan el deterioro de la salud mental depende de los espacios que cada familia disponga para pasar juntos en un contexto de disfrute social”, expresó. 

Importantes las actividades al aire libre para la salud mental

Según la psicóloga, el juego y las actividades al aire libre son fundamentales para el desarrollo integral de la niñez y más si estos espacios son compartidos por la familia y amigos. Además, mencionó que, de acuerdo con un artículo de la Universidad de Harvard, existe una fuerte conexión entre una buena salud mental y una buena salud física. De lo contrario, la depresión y otros padecimientos pueden contribuir a trastornos digestivos, insomnio, entre otros problemas de salud.

Mencionó varias áreas que se benefician de estas actividades, entre las que figuran: 

1. Desarrollo físico: Jugar al aire libre promueve el ejercicio físico, fortalece los músculos, mejora la coordinación y el equilibrio. Correr, saltar, trepar y jugar juegos como la pelota, el baloncesto, correr bicicletas, nadar, o tirar de la cuerda contribuyen al desarrollo de habilidades motoras gruesas y finas.

2. Salud y bienestar: Estar al aire libre expone a los niños a la luz solar, que es crucial para la síntesis de vitamina D, fortaleciendo así los huesos y el sistema inmunológico. Ayuda al sistema cardiovascular , mejora la respiración. Además, reduce el estrés y promueve un mejor sueño.

3. Desarrollo cognitivo: El entorno natural estimula la curiosidad y la exploración. Los niños pueden descubrir diferentes texturas, colores, sonidos y olores, lo que fomenta la observación y el pensamiento crítico. También desarrolla las capacidades de análisis y de discernimiento y seleccionar las cosas que le agradan hacer y aprender a hacerlas de forma funcional.

4. Desarrollo emocional y social: El juego al aire libre fomenta la interacción social y el trabajo en equipo. Los niños aprenden a negociar, resolver conflictos y colaborar mientras juegan juegos de roles o actividades cooperativas. Desarrollan destrezas de convivencia, sociales y mejoran las destrezas del lenguaje.

5. Creatividad e imaginación: El entorno al aire libre proporciona un espacio idóneo e  ilimitado para la imaginación. Los niños pueden inventar historias, crear escenarios imaginarios y desarrollar sus habilidades creativas de manera espontánea. Permite de igual forma el desarrollo de las destrezas artísticas y la expresión libre de las mismas.

6. Respeto por el medioambiente: Al estar en contacto con la naturaleza, los niños desarrollan un mayor aprecio y respeto por el medio ambiente. Aprenden sobre la importancia de conservar los recursos naturales y proteger la biodiversidad. También le permite el contacto con los animales y la valoración de estos dentro de nuestro ecosistema.

Jugar y participar en actividades al aire libre no solo es divertido para los niños, sino que también es esencial para su desarrollo físico, emocional, social y cognitivo.  A nivel familiar es un espacio idóneo para desarrollar vínculos saludables, comunicarse y expresar afecto familiar. Es crucial proporcionarles tiempo y oportunidades para explorar y disfrutar de la naturaleza y de tiempo de calidad familiar desde una edad temprana”, puntualizó.

Qué hacer con los nenes 

¿Está buscando qué hacer con sus hijos durante el mes de julio y el verano?

Según Ángeles M. Vélez Hernández, presidenta y codueña de quehagoconlosnenes.com, en la página web los padres puede encontrar una guía interactiva de actividades y servicios para niños en Puerto Rico, que incluye un calendario, blogs variados, directorio de lugares a visitar y hasta recetas para hacer con los pequeños de la casa.

Además, Vélez Hernández indicó que a través de la página los padres y familiares comparten sus inquietudes o sugerencias sobre lugares y atracciones, y los interesados pueden suscribirse a un boletín que les llegará semanalmente.

Algunas actividades que puedes hacer en julio son:

-13 y 14 de julio- Festival de la Piña Colada en el Viejo San Juan

-14 de julio- Tardes caribeñas en el Yunque

-Todos los martes de julio- Kids Club en The Mall of San Juan

Otra alternativa para este verano es visitar el Viejo San Juan, donde, según un artículo publicado en Qué hago con los nenes, se pueden vivir 50 experiencias con los niños y niñas, entre las que se incluye volar chiringa en el morro, descubrir los tesoros escondidos del Museo del Mar en la Calle San Francisco, alimentar las palomas en el Parque de las Palomas y visitar la Galería Botello en la Calle del Cristo.