Nota de la Editora: Esta historia es parte de la serie #NuevaNormalidad donde destacamos perfiles de personas que han hecho de tripas corazón durante la pandemia del COVID-19 y han rehecho su vida a la luz de los cambios. Publicaremos semanalmente todos los viernes. Si quieres compartir tu historia, ¡escríbenos al Inbox de Facebook! 

Repensar, reinventar, resistir. Todas son palabras frecuentes en el vocabulario de Carmen Portela, especialmente durante los meses recientes debido a la pandemia de COVID-19. 

A principios de año, la emprendedora comenzaba a ver los resultados de todo el empeño desbordado en su negocio, Local Guest, una plataforma de turismo sostenible y de base comunitaria que creó junto a Mónica Pérez, justo un mes antes del embate del huracán María en agosto de 2017. 

Con gran esfuerzo, la iniciativa sobrevivió al desastre natural, pero justo cuando se encontraba en pleno proceso de crecimiento hacia su siguiente etapa, la pandemia provocó un golpe mayor a las operaciones. Pocas semanas después de la primera cuarentena para detener el contagio de la enfermedad, la empresa dedicada a promover experiencias fuera del molde del turismo tradicional perdió miles de dólares en reservaciones que llevaban meses o hasta años negociando.

“Perdimos todo, todo”, sostuvo Portela.

Carmen Portela, cofundadora de Bana. (Suministrada)

En ese momento, Carmen y su socia estaban participando del programa Rising Entrepreneurs de la Bravo Family Foundation. El plan original era que esta experiencia les ayudara a continuar desarrollando la tecnología necesaria para llegar a una mayor cantidad de público.

“Teníamos objetivos muy específicos y la pandemia nos hizo repensar el modelo de negocios porque la industria del turismo no existe ya”, dijo Portela, quien junto a su socia tuvo que trabajar desde cero para crear un nuevo concepto.

En la búsqueda de reenfocar el negocio para sobrevivir a la pandemia nació Bana. Esta nueva plataforma digital funciona como una guía para la toma de decisiones diarias que pueden redundar en una mejor calidad de vida mientras se apoyan prácticas, productos y servicios locales cónsonos con la protección del medioambiente. 

Bana significa “grandeza” en taíno. La filosofía detrás del nombre es que este estado se puede alcanzar poco a poco, a través de pequeñas acciones consistentes. 

“Para nosotras el propósito de todos nuestros proyectos es crear respuestas a problemas que enfrenta nuestra isla. La falta de sostenibilidad es uno de ellos”, comentaron las empresarias al lanzar recientemente su iniciativa.

Mónica Pérez, cofundadora de Bana. (Suministrada)

Tras analizar el nuevo panorama que trajo la pandemia por el COVID- 19, Portela concluyó que era posible continuar trabajando con los temas que más le interesan, pero desde un ángulo distinto y adaptado a la realidad actual. Esta realidad está contextualizada por el cambio en prioridades que la crisis de salud ha ocasionado en la vida de muchas personas, llevándolas a fijarse más en las cosas simples de la vida y en la importancia de  apoyar todo lo de aquí.

“Tanto Mónica como yo tenemos un propósito y es aportar al país a largo plazo. En momentos de pandemia todos repensamos nuestras acciones diarias. Se dice que la pandemia es una crisis pequeña comparada a lo que puede continuar pasando si no ponemos de nuestra parte para parar la crisis climática. En el caso de nuestra isla, la basura se queda aquí”, comentó Portela sobre la urgencia de buscar la forma de apoyar el reciclaje y la reducción de los desperdicios.

Portela sostuvo que mientras trabajaba en la evolución de Local Guest en ocasiones era complicado explicar lo que significa la sustentabilidad. A través de Bana es más sencillo llevar el mensaje de cómo diariamente se puede aportar al país mientras también se protege el bienestar individual y colectivo.

La plataforma funciona como una guía para orientar, educar y ofrecer alternativas sobre diferentes temas. Está organizada en seis áreas que abordan el diario vivir: diseño del hogar, alimentación y jardín, moda, cuidado personal, viajes o turismo y comunidad. 

“La misión de Bana es llevar la sostenibilidad al día a día a través de conocimiento y de pequeños cambios que podemos realizar”, apuntaron sus creadoras. 

En el renglón de la moda, por ejemplo, se ofrece orientación acerca de cómo las decisiones a la hora de comprar ropa pueden afectar negativamente al planeta y qué modificaciones se pueden hacer para lograr un efecto contrario. Te enteras, por ejemplo, sobre qué tipo de telas son dañinas al medio ambiente, así como de alternativas para repensar tu armario con piezas duraderas, elaboradas con materiales eco amigables. 

Lo mismo ocurre con el cuidado de la piel, con la posibilidad de encontrar en el área de productos varias opciones de cremas, lociones y desodorantes elaborados localmente, orgánicos o creados utilizando materiales reusables, procurando un menor impacto ambiental. 

En la serie Living Bana diferentes empresarios y marcas puertorriqueñas narran el porqué y el cómo buscan implementar el concepto de la sustentabilidad en sus proyectos. Recientemente, Fernando Seda, creador de la hospedería 4 Casitas en Cabo Rojo, compartió en la página la visión del turismo que promueve e incluye una finca urbana para compartir su siembra con los huéspedes y la comunidad, además de un sistema que le permite recoger agua de lluvia y usar energía renovable. 

La meta es que la plataforma continúe creciendo para seguir agrupando a comerciantes como Seda con diferentes marcas y servicios que practican una ética similar. 

Bana ofrece contenido gratuito creado por sus fundadoras y colaboradores, pero antes del fin de año estará disponible la opción de adquirir una membresía para acceder información y actividades exclusivas, incluyendo talleres, con el mismo fin de vivir en sintonía con todo aquello que aporta al bienestar.

De la experiencia vivida Portela guardará siempre varias lecciones. Quizás la más importante: “después de cada cantazo aprendes a limpiarte las rodillas más rápido y te das la oportunidad de seguir creciendo. Hay que seguir evolucionando”.