La menopausia es un proceso que afecta tanto a la mujer como a su pareja, pero con buena gestión y apoyo, no tiene porqué deteriorar la salud o el bienestar sexual. No marca el fin de la sexualidad, sino el inicio de una nueva etapa que requiere adaptación y comprensión,  dijo la sexóloga Tatiana Aponte.

A pesar de los posibles efectos físicos y emocionales de la menopausia, la vida sexual continua. 

“La sexualidad cambia, y lo que funcionaba antes puede que no funcione ahora”, expresó. 

Durante la menopausia, muchas mujeres experimentan cambios en su deseo sexual, especialmente durante la etapa de la perimenopausia, destacó la sexopedagoga Josie Edmée. 

Según una publicación de la Escuela de Medicina de la Universidad John Hopkins, más de un tercio de las mujeres en perimenopausia o menopausia informan tener dificultades sexuales, por razones como la falta de interés en el sexo y problemas para tener un orgasmo. El mayor reto es la disminución de los niveles de estrógeno, lo que puede reducir el deseo sexual de una persona y dificultar la excitación sexual.

Otra de las dificultades que enfrentan las mujeres es el dolor durante la penetración debido a la resequedad vaginal, resaltó Edmée. 

“Si las relaciones sexuales son dolorosas, es difícil desear algo que no se disfruta”, comentó. Señaló cómo el deseo sexual también se ve afectado en casos de mujeres que sufren espasmos o dolores musculares relacionados con la disminución de estrógenos.

Efectos físicos, como sudoración, sequedad vaginal, disminución de la lubricación y molestias corporales pueden ser factores que afecten directamente al apetito sexual, añadió Aponte.

Sin embargo, la disminución del deseo no siempre está directamente relacionada con los cambios hormonales, indicó Edmée. Factores como el aumento de peso, problemas de autoestima, falta de lubricación y dificultades para dormir influyen en el deseo sexual. La falta de sueño por sofocos o infecciones urinarias genera fatiga y cambios de ánimo son todos factores que afectan la energía y el deseo sexual, detalló Edmée.

¿Cómo mejor prepararse para la transición?

“Estos son todos factores pueden afectar el deseo sexual, pero no implica que la sexualidad se deba abandonar”, insistió Aponte. 

Es fundamental adaptarse a los cambios del cuerpo, dijo Aponte. La disminución de ciertas hormonas, como los estrógenos, puede influir en la respuesta sexual, pero con nuevas prácticas y estímulos, las mujeres pueden mantener una vida sexual activa y satisfactoria. 

Es importante explorar otras formas de intimidad que no se centren solo en la penetración, ya que esta puede volverse incómoda o dolorosa debido a los cambios en las paredes vaginales, mencionó Aponte.

Para mejor atender esta transición, Edmé recomendó gestionar y trabajar el deseo sexual antes de llegar a la menopausia. “El autoconocimiento permite identificar qué factores motivan a desear sexo”, puntualizó.

Subrayó que en muchas ocasiones, el deseo sexual aumenta una vez inicia la excitación, por lo que es importante involucrarse en la interacción para permitir que el deseo crezca. 

“La excitación y el deseo no son automáticos; dependen del estado físico y mental de la persona”, recordó.

Recomendaciones de las expertas para avivar el deseo sexual

Durante la menopausia, es crucial buscar tratamientos que minimicen los síntomas, como el reemplazo hormonal, suplementos naturales, ejercicio o terapias alternativas, precisó Edmée. Gestionando los síntomas, se pueden prevenir también condiciones de salud graves en el futuro. 

“La menopausia puede ser una oportunidad para explorar nuevos estímulos y técnicas sexuales, como los juegos previos, que se vuelven esenciales para alcanzar una excitación adecuada”, propuso Edmée en consonancia con Aponte. 

La disminución del flujo sanguíneo a los genitales requiere más tiempo de estimulación, con eso viene un proceso de aprendizaje, expresó Edmée. A medida que una persona envejece, la sangre llena los genitales más lentamente a medida que se excita sexualmente, lo que significa que puede no tener la misma sensibilidad que tenía antes de la menopausia, detalló el mismo informe de John Hopkins. Existen medicamentos que pueden crear erecciones en el pene, pero, hasta ahora, no hay uno que restaure el deseo durante o después de la menopausia. 

La clave está en la comunicación con la pareja, continuó Aponte. Hablar sobre las necesidades y deseos sexuales puede aliviar la presión que muchas mujeres sienten. A veces, las relaciones largas pueden volverse más emocionales que físicas, y la pareja puede estar buscando más apoyo y comprensión que contacto sexual, mantuvo Aponte. Por este motivo, sostuvo que mantener una conexión emocional puede ser tan importante como la conexión física.

Además, es esencial priorizar otros tipos de juegos sexuales, como los mal llamados «preliminares», opinó Aponte. Caricias, abrazos, masajes y sexo oral pueden volverse el centro de la intimidad, proporcionando placer sin depender exclusivamente de la penetración. Adaptar las prácticas sexuales a las nuevas realidades del cuerpo puede ser una manera positiva de mantener la vida sexual activa y placentera.

Las parejas que se comunican y apoyan mutuamente tienen más probabilidades de mantener una vida sexual satisfactoria, detalló Edmée. Es vital que toda persona entienda los síntomas de la menopausia, ya que esto fortalece la confianza y la conexión emocional, fundamentales para mantener la intimidad.

El ejercicio regular también es beneficioso, ya que mejora el flujo sanguíneo y la energía, ayudando a mantener una mejor respuesta sexual.

Según John Hopkins los expertos aconsejan dejar ir lo que crees que todos los demás están haciendo y explorar lo que es agradable para uno y su pareja. 

“No todo el mundo encuentra que el sexo es gratificante después de la menopausia, y eso está bien”, puntualizó el instituto de medicina. Es importante aceptar su cuerpo y sus sentimientos y no sentirse presionado a continuar o renunciar a la actividad sexual.

A esto, Edmée añadió que aceptar que la sexualidad cambia con la edad es esencial. Tener expectativas realistas sobre el sexo, que va más allá de la penetración, permite disfrutar del placer a través de masajes, abrazos y otros gestos íntimos. 

“Lo más importante es hablarlo con la pareja y buscar las herramientas necesarias para disfrutar de una vida sexual plena durante y después de esta etapa”, concluyó Ela sexóloga.