Pese a que no se tratan de diagnósticos oficiales de salud mental, los términos “sociópata” y “psicópata” suelen escucharse con frecuencia en la industria del cine, la televisión y los medios de comunicación. ¿Pero a qué hace referencia? ¿Se trata de lo mismo? 

Tanto la psicopatía, como la sociopatía, abordan rasgos y comportamientos particulares de algunos individuos. Estas conductas podrían asociarse a un trastorno de personalidad antisocial. 

Este primero, por ejemplo, se usa para describir a personas con una falta significativa de empatía, conciencia social, que son manipuladoras y tienden a emplear conductas antisociales. Mientras el segundo, se utiliza para describir comportamientos antisociales; influenciados por factores ambientales, como la crianza, historial del trauma o exposición a ambientes violentos. 

Los sociópatas son propensos a arrebatos emocionales, por lo que pueden llegar a ser impulsivos y agresivos.

“El sociópata actúa más por impulso, porque se deja llevar por la rabia y la ira. El sociópata se convierte en una persona sin tolerancia y su forma de canalizarlo es haciendo año”, dijo a Es Mental la psicóloga clínica, la doctora Aracelys Astacio Ruiz

Son, precisamente, las experiencias adversas a las que se ha expuesto, como la muerte de un ser querido (mamá, papá, hijos, entre otros), que marcan para siempre a estas personas.

“Lo más que impacta a un ser humano, sabemos que son las muertes de familiares bien cercanos”, sostuvo la doctora.

Por otro lado, los estudios coinciden en que muchos de los rasgos psicópatas se pueden manifestar desde la adolescencia, con conductas insensibles, mentiras y manipulación. Y que, además, se vincula a factores de riesgo genéticos y neurobiológicos.

Términos psicópata y sociópata suelen ser confundidos

El doctor Orlando De Jesús, psicólogo clínico, explicó que la psicopatía y la sociopatía suelen ser confundidas o, incluso, vistos como sinónimo por las similitudes que tienen.

Es importante entender que los términos psicópata y sociópata no son considerados como diagnósticos oficiales en los manuales ni en la clasificación internacional de enfermedades. Son usados, mayormente, en ámbitos, como el forense, para describir personas con características violentas o incurran en conductas, tales como crímenes, ofensas sexuales, violencia doméstica, etcétera”, señaló el doctor.

Destacó que la literatura enfatiza en que estos individuos no siempre son violentos de forma física o sexual, como se ha llegado a presentar en la industria fílmica. 

De acuerdo con la Asociación Americana de Psicología, 1.2 por ciento los hombres adultos de Estados Unidos, y entre el 0.3 por ciento de las mujeres, muestran niveles -significativos- de los rasgos psicopáticos.

Porcentaje que podría aumentar en prisión, en donde entre el 15 al 25 por ciento de los reclusos muestran estas características, sostiene la entidad.

Por otro lado, el doctor de De Jesús recordó que el trastorno de personalidad antisocial sí se trata de un diagnóstico mencionado en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, el cual está caracterizado por un patrón de comportamiento antisocial; que puede ir desde agresiones, irritabilidad, incumplimiento de las normas y leyes sociales, peleas, hasta el desprecio por la seguridad propia y de los demás.

En la publicación científica Understanding the violent personality: antisocial personality disorder, psychopathy, & sociopathy explored, del psicólogo forense Scott A. Johnson, se presenta evidencia sobre la diferencia entre el trastorno de personalidad antisocial y los rasgos de psicopatía. Siendo este último el que se vincula a comportamiento criminal más severo. 

Los psicópatas muestran una preocupación mínima o nula o miedo a las consecuencias de sus acciones. Esto implica una ausencia de respuestas de miedo, ansiedad o preocupación por el castigo”, puntualiza. 

El doctor De Jesús agregó que el tema del apego tiene que ver mucho en la vida del sociópata, pues a raíz de esto no logran aprender, de forma saludable, cómo canalizar las emociones. Más bien suelen reprimirlas o expresarlas impulsivamente. 

Los sociópatas son erráticos e impulsivos. Incluso, tienen mayor tendencia a ser arrestados”, mencionó el doctor.

Todo lo contrario a cómo actúan los psicópatas, quienes se muestran callados, nada impulsivos y tienden a pasar desapercibidos, pero, en su intimidad, son calculadores y planifican sus actos. Llegan, incluso, a tener trabajos tradicionales, pues saben engañar muy bien a los que les rodean. 

La persona puede estar al tanto de lo que hace, pero no tiene remordimiento, comentó la doctora Astacio Ruiz. 

Por tratarse de una población estigmatizada la búsqueda de ayuda es compleja.

“Si ellos no lo reconocen, y tienen personas que los quieren y aprecian, por lo menos pueden tener ayuda psicológica. Existe la psicoterapia, pero también la psicofarmacología”, concluyó la doctora.