En Puerto Rico se detectó el primer caso de viruela del mono, sin embargo, no existe una prueba estandarizada para detectar esta enfermedad, según expertos entrevistados por Es Mental.

Ante este panorama, el que no es exclusivo de la Isla, los especialistas recomiendan el aislamiento de los casos sospechosos. 

Actualmente, el Departamento de Salud (DS) vigila cuatro casos sospechosos, según dio a conocer en un comunicado de prensa. 

“No tenemos idea de lo que está pasando con la viruela del mono porque no tenemos un proceso de diagnóstico estandarizado”, comentó el internista Ramón Paoli Bruno, quien aseguró que a raíz de esta situación no se puede saber la cifra real de casos en la Isla. 

Según Paoli Bruno, actualmente para detectar la enfermedad se están haciendo biopsias y los resultados se obtienen en tres días. Apuntó a que este procedimiento médico es “mucho menos accesible que una prueba PCR”, aspecto que también afecta la identificación de las personas con la viruela del mono.

Por su parte, el infectólogo Lemuel Martínez Bonilla, miembro de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de América, habló de la posibilidad de hacer el diagnóstico con una prueba PCR. Estableció que la persona se tiene que hacer un swab del rash y, entonces, hacerse un estudio. 

Debido a que esta enfermedad se considera un patógeno especial, en este momento no va a estar bajo diagnóstico en laboratorios comerciales, sino a través del DS, destacó el infectólogo. 

Es Mental requirió al DS más información sobre el tipo de prueba que se está usando para el diagnóstico de esta enfermedad en la Isla, pero la agencia no respondió la petición.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, los análisis de PCR generalmente no son concluyentes debido a la corta duración de la viremia en relación con el momento de recolección de muestras después de que comienzan los síntomas.

Por su parte, Martínez Bonilla agregó que las lesiones de piel evolucionan y que en ese periodo de evolución hay presentaciones más fáciles para reconocer que otras. 

El rol de los salubristas en esta etapa es identificar los casos, sostuvo el infectólogo. Compartió que aún se está trabajando en ver si se puede hacer otro tipo de prueba usando otras modalidades, pero que la prioridad no es el diagnóstico, sino que el aislamiento de los casos sospechosos en lo que se hacen las pruebas.

El secretario de Salud, Carlos Mellado López, aseguró en un comunicado de prensa que “afortunadamente contamos con un sistema de vigilancia robusto y preparado para atender esta situación”.

Sin embargo, Paoli Bruno recordó que el no contar con un proceso diagnóstico estándar, provoca que se continúe propagando la enfermedad sin que se registre correctamente y sin que las personas sepan cómo cuidarse. Más aún, se desconoce la incidencia de la condición, hay una mayor desinformación y se ve afectada la creación de estadísticas sobre el tema.

Aseguró que tanto los problemas con el registro como la falta de un procedimiento estandarizado para identificarlo son problemas mundiales, no solo de Puerto Rico

Según Paoli Bruno, esta enfermedad no es nueva. Sin embargo, antes solo existía entre animales y luego evolucionó y se convirtió en una transmisible a humanos.

Explicó que la evolución de la viruela del mono no está relacionada con la generación de las variantes de la COVID-19 y no tiene ninguna relación con este virus. Especificó que, al contrario del caso del coronavirus, la viruela del mono se trata de un parásito.

El primer caso de viruela del mono se identificó en 1958 en el Instituto Serológico Estatal de Copenhague, donde se centraban en el estudio de simios. Según Martínez Bonilla, aunque esta enfermedad se descubrió en simios, se cree que no necesariamente surgió en estos animales. Comentó que su transmisión a humanos se vio por primera vez en el oeste y en el centro de África en el año 1970.

Precisó que en el continente africano hay dos tipos de esta enfermedad. La primera siendo la de la parte central y la segunda siendo la del oeste.

Explicó que en el caso de los lugares donde la enfermedad se ha identificado como endémica, se argumenta que la transmisión a humanos se debe a su dieta. Apuntó a que ingerir un animal con la viruela del mono puede provocar contagios. 

Detalló que la variante del centro  tiene una mayor tasa de mortalidad específicamente entre menores y personas inmunocomprometidas. Dijo que en Europa la que se ha esparcido entre la comunidad es la del oeste, pero que en Estados Unidos han llegado ambas variantes. 

En el caso de Puerto Rico subrayó que aún no se ha establecido cuál variante llegó, pues este proceso toma tiempo.

Explicó que cuando se empezaron a reportar casos en países fuera de África, espacios donde nunca se había visto esta enfermedad, fue que empezó la preocupación por esta enfermedad. Precisó que la mayoría de los casos que se han visto son personas viajeras que fueron a África.

Según la principal oficial médico del DS, Iris Cardona, explicó que no existe un tratamiento específico para este virus, pero hay ciertos tratamientos antivirales y vacunas desarrolladas para protegerse en contra de la enfermedad severa. Confirmó que están en coordinación con los CDC para evaluar los casos y contactos que requieran de algún tipo de tratamiento. 

Transmisión y síntomas

Por su parte, Paoli Bruno comentó que el síntoma principal consiste en una irritación en la piel o rash.

Mientras, Martínez Bonilla añadió malestar general, como escalofríos, fiebre, dolor de cabeza, dolor en el cuerpo y cansancio. En casos extremos comentó que se pueden tener los nódulos linfáticos inflamados. Explicó que también se pueden ver lesiones en el área genital o en el ano.

Según el infectólogo, por lo general, la fiebre es lo primero que aparece y después presentan los síntomas, como las lesiones o erupciones de piel (rash). A diferencia de otros virus, explicó, la viruela del mono se puede presentar en las palmas de la mano y en las plantas de los pies. Agregó que se puede presentar como unos puntos negros, con semblante de barritos. Es importante no tocarlos y buscar ayuda, advirtió.

Indicó que la enfermedad puede durar entre dos a cuatro semanas, pero depende del paciente. Se transmite cuando el rash está vivo, y cuando se seca y se empiezan a reproducir escamas, la persona no es infecciosa, dijo.

Según el comunicado del DS, el virus se manifiesta entre cinco a 13 días luego de la exposición, aunque pudiera extenderse a 21 días.

La enfermedad no es tan contagiosa como el COVID-19 porque se transmite a través de contacto cercano, confirmó Martínez Bonilla. 

Hay distintas formas de transmisión, pero la más conocida es la de contacto directo con una persona con el rash o escamas en la piel, dijo el infectólogo. El rash puede desarrollar algún tipo de fluido, con el que se puede contagiar a los demás, agregó.

Igualmente, si una persona tiene contacto con secreciones respiratorias prolongadas por contacto de cara a cara durante el acto sexual o tocando algún tipo de ropa. Específicamente se ha encontrado entre hombres que tienen sexo con hombres, expresó el infectólogo. 

No se ha probado que sea una enfermedad de transmisión sexual porque no se transmite por los órganos sexuales, sino que con el contacto cara a cara. No obstante, ante la duda y la similitud en síntomas, Martínez Bonilla precisó que están incluso haciendo pruebas de sífilis a los casos sospechosos.

Lo que se recomienda es no viajar a los países donde es endémico, protegerse de las personas expuestas o con esta sintomatología, especificó. Sin embargo, se han identificado recientemente casos comunitarios, razón por la que se debe de estar en alerta.