Conversamos por Facebook Live con la Dra. Ilianette Ruiz Acevedo, psiquiatra de niños y adolescentes, y con Fabiana Marini, presidenta del Consejo General de Estudiantes de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, sobre las frustraciones de los jóvenes ante la transición a la adultez en pandemia, gracias al apoyo de FHC First Healthcare. ¡Sintoniza a través del Facebook de Es Mental o de FHC – Salud Mental!

La transición de los adolescentes a la vida universitaria y a la adultez ha sido mucho más difícil durante la pandemia, debido a que en los pasados años han vivido múltiples traumas, se han tenido que aislar socialmente y han tenido un acceso más complejo a la parte académica, aseguró la Dra. Ilianette Ruiz Acevedo, psiquiatra de niños y adolescentes.

En entrevista con Es Mental, Ruiz Acevedo sostuvo que estas situaciones le han afectado tanto a estudiantes del sistema público como privado, y que éstos, incluso, verbalizan lo difícil que ha sido aprender de forma virtual.

“No es lo mismo estar presencial y preguntarle a los maestros directamente, que hacerlo a través de lo que es el sistema virtual, donde pueden haber múltiples interrupciones, ya sea en la misma casa, ya sea el maestro en su casa, ya sea la conexión de internet, la  rapidez de internet que tenga cada cual, el acceso a Internet, es mucho menos interactivo. Así que el aprovechamiento académico ha sido mucho más limitado, que quizás en otras épocas”, explicó Ruiz Acevedo.

Indicó que, como psiquiatra que atiende a esta población ha visto múltiples casos de “jóvenes que se están dando de baja, jóvenes que están cayendo en trastornos de ansiedad, jóvenes que están cayendo en depresiones debido a la dificultad tan grande que están teniendo en hacer un catch up con lo que es ese proceso de ajuste en lo que es la vida universitaria”.

También se han visto afectados por condiciones de salud mental como el trastorno obsesivo compulsivo y el trastorno de ansiedad por enfermedad, este último por el temor a contagiarse de COVID-19.

“Han ocurrido múltiples tropiezos en estas transiciones, en estos últimos tres, cuatro años, empezando desde (el huracán) María, luego los temblores y ahora estos dos años de pandemia”, sostuvo Ruiz Acevedo al mencionar que esta generación ha visto la transición a la universidad, la que de por sí es compleja, mucho más obstaculizada

Se trastoca la transición a una vida social

“Socialmente ha sido un desastre”, aseguró Ruiz Acevedo sobre el impacto de la pandemia en adolescentes y jóvenes.

Explicó que los seres humanos son sociales, por lo que la mayoría de los jóvenes esperan tener un grado de independencia, conocer personas con sus mismos intereses, por ejemplo, en la universidad, y establecer relaciones. Sin embargo, a raíz de la pandemia y la educación virtual, estos “no han tenido esa oportunidad”.

A pesar de los retos que ha traído la virtualidad para esta población, la psiquiatra aseguró que si no fuera por la tecnología hubiera sido mucho más complejo. 

También, aunque la Dra. Ruiz Acevedo recalcó la importancia de la escuela presencial, explicó que según su experiencia clínica, los universitarios con trastorno de ansiedad social se han beneficiado, por un lado, de la educación virtual, pero por otro lado ha evitado que tengan exposición social para sobrellevar su ansiedad y para poder saber si los medicamentos están funcionando o no y para que ellos tengan experiencias distintas a lo que los pensamientos le dicen.

Consejos para manejar la situación con los hijos

La psiquiatra dijo que es importante sentarse a hablar con los hijos para explicarles que es normal que se sientan ansiosos y que tengan emociones intensas, y que es importante hablarlas.

Mencionó que los padres deben reconocer si también están pasando por ansiedad para también poder hablarlo con los hijos,  mostrar que los entienden y buscar la manera de manejar cómo se sienten.

“Si es algo que estamos viendo que el niño le está afectando significativamente su diario vivir, no está comiendo, no está durmiendo, está aislado, sumamente aislado, callado, a un patrón que no era lo típico. Vamos a buscar la ayuda. Vamos a buscar ayuda de un psicólogo, una evaluación de un psiquiatra, para ver cómo podemos ver. A veces no es tan fácil. A veces que ya cayeron en unas condiciones de depresión o trastornos de ansiedad que ya se están presentando. Necesitamos ayuda de una terapia o de un medicamento psicotrópico. Es cuestión de abrir la comunicación”, sostuvo en torno a la importacia de apoyarlos en esta difícil transición.

Ruiz Acevedo indicó que en las escuelas también deben tener la capacidad de reconocer cambios perceptibles en los niños y hablarlo con los padres o sugerir llevarlos a una evaluación.

“Y validar le las emociones. El ser humano necesita ser validado. Yo no puedo evitar una emoción. Yo puedo aprender a manejarla, que es distinto, y eso es lo más importante en todo ser humano, sea un niño, adolescente, adulto o envejeciente”, indicó.

El impacto en los estudiantes de la UPRRP

La psiquiatra dijo que la situación por la que han atravesado los universitarios debido a la pandemia, ha sido aún peor en los estudiantes de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, debido a la huelga. Dijo que, a pesar de que en algunas universidades sí hubo una transición a lo presencial o a lo híbrido, los estudiantes de la UPR tenían la inseguridad de que algunos profesores no estaban dando clases.

“Uno de los impactos más grandes es que esas dinámicas sociales se han ido poco a poco cortando y lacerando, a medida que no hemos podido estar en los mismos espacios y compartir esos espacios de estudio y de integración y otros espacios extracurriculares en ese ámbito académico y universitario”, dijo por su parte Fabiana Marini, presidenta del Consejo General de Estudiantes de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras (UPRRP), sobre , indicó cómo la pandemia ha afectado la forma en que los estudiantes se relacionan.

Además, la estudiante de cuarto año de universidad dijo que el estar en los hogares frente a una computadora ha sido sumamente difícil para muchos estudiantes, sobre todo para los que tienen diversidad funcional, no tienen espacios seguros o para quienes no cuentan con recursos tecnológicos o buena conexión al internet.

“Así que el reto también ha sido esa accesibilidad a los recursos tecnológicos, que no necesariamente todo el mundo cuenta con ellos, simplemente por ser estudiante universitario. Muchos estudiantes dependen de los recursos de la misma universidad”, expresó Marini, quien estudia biología molecular y derechos humanos.

“En esta pandemia, hemos ido perdiendo también otros espacios de estudio, que apenas con la huelga del semestre pasado fue que se vinieron a recuperar, exigiendo la biblioteca, los salones de estudio abiertos, de tal manera que los estudiantes se pudieran sentir seguros y en un ambiente académico que estuviera preparado y elaborado para, precisamente, pasar muchas horas en esa preparación académica que exigen los diversas disciplinas”, agregó.

A su juicio, todas estas situaciones tienen un peso emocional y físico, sobre todo al no tener el sistema de apoyo que se tiene al estar presencial para una transición tan retante en la vida.

“Esa dinámica social que se da en la universidad es la que verdaderamente conecta eso de ser estudiante con ser un profesional. Esa dinámica solamente se da presencial, en una conversación casual, en una reunión con un profesor, entre amistades, estudiando”, puntualizó al recalcar la importancia para los universitarios de la educación presencial.