Una mujer batallando los efectos de la menopausia es más vulnerable ante las elevaciones de temperatura. Aunque existe una diferencia entre los sofocones y la sobreexposición al calor, la segunda puede exacerbar la gravedad y la agudez de la primera, dijeron expertos entrevistados. 

De hecho, según la Dra. Yari Vale Moreno, ginecóloga, obstetra y activista de los derechos reproductivos, muchas mujeres con menopausia confunden los efectos del calor extremo con los sofocones. 

“Puede ser confuso”, explicó al decir que, en muchas instancias, piensan que es el calor externo y no el cambio de temperatura interno que puede surgir durante la menopausia. 

“Empiezan a compararse con la gente que está alrededor de ellas. Cuan desabrigadas ellas están versus las otras personas, o cuánto más calor ellas pueden sentir”, expresó Vale Moreno al decir que el calor extremo externo, no sólo confunde, sino que también puede servir para enmascarar la menopausia cuando las mujeres desconocen que están entrando en este proceso. 

Por su parte, el también ginecólogo Nabal Bracero comentó que los calentones de la menopausia tienen unas características específicas. Son eventos transitorios que van sucediendo cada vez menos y con menor intensidad. Se describe como un calor que inicia en el centro del cuerpo y sube hasta la cabeza, es asociado al sudor y puede ocurrir en cualquier momento, lo que sería distinto a una persona sobreexpuesta al calor del día a día. 

Vale Moreno añadió que los calentones pasan porque el estrógeno y la progesterona dejan de ser fabricados por los ovarios, aspecto que ayuda a mantener la regulación de la temperatura. Este desbalance va y viene dentro de un proceso que no suele ser repentino, dado a la falta de balance cuyos efectos pueden durar de 10 a 30 segundos, y “de repente estás empapada de sudor.” 

Aspectos como el calor extremo, hacen que las mujeres sientan aún más los efectos y la sintomatología, dijo Vale Moreno. Por ende, tienen otras secuelas como insomnio, agotamiento, irritabilidad, entre otros. Hay personas que se tienen que cambiar de ropa, ducharse, y es por eso que la transición de los ovarios deja de funcionar. Esto puede provocar mayor deshidratación, y mareos. Más aún, el cambio climático y los sofocones agudizan la vulnerabilidad de las mujeres ante el calor. En consonancia con la experta, Bracero especificó que el estar expuesto al exceso de temperatura externa puede generar los sofocones, aunque sean dos cosas distintas

En esta línea, el cambio climático también puede llevar a una serie de síntomas de salud mental para las mujeres menopáusicas, desde estrés leve hasta ansiedad y depresión, lo que dificulta la transición. La contaminación del aire puede conducir a problemas de salud cardiometabólicos, cognitivos y óseos, que también afectan la transición menopáusica.

Aunque todavía no hay datos que relacionen al cambio climático con los sofocones, Sarah Carter, doctora en Ciencias, investigadora de la Incubadora de Investigación sobre Calor y Salud de la Universidad de Sydney aseguró que se ha constatado que los sofocones que ocurren en entornos más cálidos son más incómodos. 

«La mayor parte de la investigación se limita a la edad en la que las mujeres experimentan la menopausia, pero el manejo de los síntomas sigue siendo ignorado en gran medida«, resaltó la experta.

Mientras, a nivel macro el mal manejo de la menopausia y el agravamiento de sus secuelas puede producir una sociedad menos productiva. Más aún, el sentirse tan agotadas para asumir las tareas diarias contribuye a un deterioro de las relaciones interpersonales y una comunidad de menor eficacia.

Hay factores que pueden contribuir al empeoramiento de los síntomas, como recomendaciones para reducir la frecuencia e intensidad de estos sofocones y protegerse del impacto del calor, dijo Bracero. El sobrepeso y el material de la ropa son dos de los aspectos que Vale Moreno detalló como agravante. 

“Solemos ponernos ropa de poliéster porque es más barata y no se arruga, pero esta es una tela muy calurosa que no deja respirar la piel, lo que pudiese agravar los síntomas. Mejor es vestirse de otras telas como el hilo”, recomendó.

Aunque existen termorreguladores y medicamentos “accesibles”, los planes médicos no los cubren. Por encima de esto, otra solución para muchas mujeres pudiese ser el reemplazo hormonal que tampoco es cubierto por los planes médicos, dijo la ginecóloga Gladys Figueroa. Más aún, existe un estigma social ante el reemplazo hormonal. Muchas mujeres lo asocian con cáncer o piensan que como sus familiares no lo necesitaron, ellas tampoco, criticó. 

Recomendaciones para mujeres en menopausia

Hacer ejercicio, yoga, meditación son todas actividades que ayudan a manejar mejor la termorregulación corporal y manejar el cambio climático, dijo Vale Moreno. También estar pendiente de cómo uno se viste y usar telas que dejen a la piel respirar. A su vez, Figueroa sugirió evitar alcohol, bebidas calientes, comidas picantes, sopas, café, y andar con abanico de mano, así como hidratarse más de lo usual. 

Durante la noche, Bracero recomendó dormir con pocas capas de ropa y en una habitación fresca o fría. A nivel de estilo de vida, opinó que se trata de mantener un peso adecuado, nutrirse bien y cuidar de su salud. Recomendó ingerir suplementos altos en soja, vegetales y alimentos altos en isoflavones.