Nota de la Editora: Esta historia es parte de la serie #NuevaNormalidad donde destacamos perfiles de personas que han hecho de tripas corazón durante la pandemia del COVID-19 y han rehecho su vida a la luz de los cambios. Publicaremos semanalmente todos los viernes. Si quieres compartir tu historia, ¡escríbenos al Inbox de Facebook! 

La comida siempre ha sido su pasión, en especial la que su abuela le enseñó a cocinar: la criolla. Tener un negocio de comida era un sueño que quería emprender, pero en un futuro. Ese futuro llegó hace dos semanas, cuando decidió reinventarse con la #NuevaNormalidad que surgió con la pandemia del COVID-19.

“Poder tener lo mío, cumplir mi sueño fue lo que me inspiró a emprender mi negocio y renunciar a mi trabajo de dos años. Decidí que mi sueño valía más de $8 la hora”, expresó el joven de 21 años, Kevin Coss.

Coss renunció a su puesto gerencial en una heladería debido al COVID-19. Los protocolos eran unos más largos y complicados. “Era un riesgo muy fuerte todos los días, y esta fue una de las razones por las cuales renuncié”.

¿De dónde nace el Sabor de Tata?

“Tata, que está en el nombre de mi negocio, es mi abuela. Desde pequeño me fascinaba ver cómo cocinaba y aprendí sin querer queriendo”, dijo entre risas recordando su niñez.

El negocio nació hace dos semanas, y se enfoca en vender coquito, sofrito y almuerzos semanales: todo enfocado en el sabor típico de las abuelas puertorriqueñas. “Es la comida que yo como niño comía cuando salía de la escuela. Es esa comida de abuelas que tanto nos encanta”, describió sobre sus productos.

“El Sabor de Tata es más allá que la comida, es un llamado a sentarnos en la mesa como familia, es un llamado a darnos amor. La comida une a las personas, y por esto mi meta como negocio es que mi producto una a todas las familias puertorriqueñas”, declaró el joven como su meta.  

Por otro lado, el visionario quiere ir más allá y como meta a largo plazo establecer su negocio utilizando los sofritos en todas sus comidas y otros nuevos productos.

Como consejo a emprendedores, el joven recomendó que, “empieza a valorarte a ti, tu tiempo, tu esfuerzo y empieza a hacer las cosas por ti, no por nadie”.

Sabor de Tata ofrece delivery en el área metro para órdenes de coquitos, sofritos o almuerzos.

Al igual que Coss, muchos otros han tenido que reinventarse para sobrellevar los retos económicos de la pandemia. Para leer más historias de la #NuevaNormalidad, visite Es Mental.