El placer sexual se puede disfrutar durante todo el embarazo. Para lograrlo, es importante el diálogo entre la pareja sobre los cambios que va enfrentando la mujer durante la gestación, tanto a nivel emocional como físico, y para buscar alternativas que hagan del acto uno placentero para ambas partes.

“Hay que vivirlo con calma (el placer sexual), con naturalidad, dialogando continuamente sobre cómo la mujer se va sintiendo, y la mujer preguntándole al hombre también cómo se siente”, sostuvo la doctora Alicia Fernández, directora del Instituto Sexólogico Educativo y Psicológico de Puerto Rico.

Fernández sostuvo que durante el primer trimestre del embarazo, las mujeres tienen mucha sensibilidad en la zona genital, lo que les puede provocar “orgasmos bien sentidos y el deseo de tener más actividad sexual”. Incluso, hay mujeres que sienten por primera vez un orgasmo en este periodo del embarazo, aseguró.

También, el flujo vaginal aumenta, ayudando a la penetración, agregó.

En este primer trimestre, la sexóloga recomienda que haya un diálogo sobre las posturas sexuales, aunque no debe haber ningún cambio en este sentido porque el vientre no está abultado aún.

“En ese primer trimestre aún la mujer no tiene cambios corporales, se ve sexy, bonita, todas las hormonas están a flor de piel. Es el mejor momento para tener una relación sexual satisfactoria y maravillosa”, dijo por su parte la psicóloga clínica Jackeline Rosado.

Rosado recalcó la importancia de la comunicación entre la pareja durante este trimestre, en el que se pueden producir cambios hormonales y emocionales al recibir la noticia del embarazo. 

En el segundo trimestre, los encuentros sexuales se pueden volver a normalizar luego de haber pasado por la etapa del manejo de emociones y decisiones tras la noticia del embarazo, indicó Fernández. 

La sexóloga aseguró que tener intimidad sexual en el embarazo ayuda a fortalecer los músculos de la vagina, lo que ayuda al momento del parto.

La postura sexual debe ser adaptada, según la comodidad de la mujer. Puede ser la mujer arriba para controlar los movimientos y la penetración, y se puede hacer tanto en la cama como en una silla, aconsejó la sexóloga. 

En este segundo trimestre también hay una “calma psicológica” porque la mujer entra en el proceso de aceptación del embarazo versus el primer trimestre que es de toma de decisiones. En este periodo, las múltiples preocupaciones del primer trimestre, que van desde malestares hasta miedo a tener un aborto, quedan atrás. La mujer se siente serena y más positiva.

La preocupación normal que sí podría permanecer en esta etapa, es el temor a no recuperar la figura luego del embarazo, agregó.

En esta etapa, puede disminuir el deseo sexual en la mujer porque hay una “introversión entre mi satisfacción sexual y el proteger el feto”. Sin embargo, se vuelven más sensibles al tacto, lo que un hombre puede utilizar para “encender” a su compañera.

La diatriba del tercer trimestre

En el tercer trimestre, “la libido de la mujer va a bajar bastante, y la frecuencia en las relaciones puede minimizarse”, de acuerdo a la sexóloga. 

“La ansiedad empieza a subir nuevamente en ambos miembros de la pareja porque se acerca el parto. Para la mujer ya es más difícil alcanzar esa plenitud, ese placer sexual, porque no abandona el rol de mamá. No se entrega como mujer, por protección al feto”, sostuvo Fernández.

Aunque es normal sentirse así, la sexóloga aconsejó a las mujeres a hacer un esfuerzo para también vivir la sexualidad, a menos que  haya una indicación médica de que no puede tener intimidad coital.

De no poder tener penetración, dijo que hay muchas técnicas sexuales alternas que pueden satiusfaccer al hombre, como el sexo con los dedos, la marturbación mutua y el sexo oral. También, pueden practicar masajes corporales y técnicas de relajación para liberar los pensamientos negativos.

“En ese tercer trimestre, en el que obviamente a nivel hormonal y de deseo sexual la mujer está un poco más activa, sin embargo, entra la protección al próximo nacimiento, tanto el hombre como la mujer, se ponen en estado protector y tratan de tener menos contacto sexual para proteger”, expresó Rosado.

Finalmente, la sexóloga recomendó visitar al ginecólogo desde el inicio del embarazo, cuidar la salud mental y mantener el erotismo siempre, con toques, caricias, besos, haya penetración o no.

Rosado también aconsejó visitar el ginecólogo para conocer cómo va el embarazo y tener una buena comunicación con la pareja sobre lo que le gusta o no durante el embarazo.

Las expresiones de las expertas se dieron durante un conversatorio del Instituto Sexólogico y Educativo y Psicologico de Puerto Rico sobre el tema “Relaciones de pareja: Deseo versus embarazo, perspectiva sexual y emocional.