Se caracterizan por pensamientos obsesivos e irracionales, sensación de miedo y dependencia emocional. Se trata de los celos patológicos o celotipia, un trastorno delirante que puede tener efectos negativos en las relaciones de pareja.

Con otras señales como la preocupación constante e ideas recurrentes -obsesivo compulsivas- de infidelidad, la celotipia puede afectar la rutina regular de la persona, tanto de forma personal como profesional.

Estas personas imaginan frecuentemente que sus parejas las engañan, pero estos celos no tienen una base real. Sienten un miedo excesivo de perder a sus parejas e incluso las vigilan, las hacen sentir mal, las controlan y también las hacen alejarse de amigos y familiares”, explicó la trabajadora social clínica, Areida Ginés Agosto.

El celo espontáneo se diferencia de la celotipia, porque este se presenta como una reacción normal de miedo a perder algo, pero desde un estado racional. Mientras que los celos patológicos no, según la psicoterapeuta, la doctora Naylú Martínez, del portal Mentes Saludables.

Los celos patológicos pueden surgir tras conductas aprendidas en la crianza y el entorno social y la mayoría de quienes lo experimentan resultan ser hombres, aseguró por su parte Ginés Agosto.

“Aquí en Puerto Rico vivimos en una cultura machista, ya que desde la infancia se van estereotipando a los hombres como el sexo fuerte, el que tiene el control y otras cosas”, explicó. 

Otros trastornos que pueden conectarse con estos celos patológicos son los de personalidad, el uso de sustancias, de ansiedad y el trastorno narcisista. Si no se tratan, pueden ser perjudiciales y la persona puede verse muy afectada”, añadió. 

Por su parte, Martínez hizo énfasis en que es primordial entender que el amor es desprendido y sin posesiones.

“Si los celos empiezan a minar nuestra relación es fundamental frenar las respuestas de comprobación y control del otro. A lo largo de la relación de pareja es fundamental mantener los espacios individuales y de intimidad, que salvaguardan nuestra autoestima y valoración personal”, contó a Es Mental. 

De igual manera, mencionó que creer que los celos pueden ser “buenos” para una relación es incorrecto y, más bien, se debe tratar de fortalecer la comunicación, el respeto y la confianza.

“Puedes tener preocupación si no sabes dónde está tu pareja, pero si se tiene una buena relación con comunicación, respeto y sobre todo confianza, que son los pilares de las relaciones sanas, no hay espacio para las inseguridades y los celos”, puntualizó. 

Ginés Agosto recomendó que las personas que estén experimentando esta situación puedan reconocerlo y buscar ayuda, para así lograr trabajar con estos patrones y superar el miedo al abandono y la soledad.

Es importante que acudan a un profesional de la salud mental. Junto a un psicoterapeuta podrán identificar las terapias para cada individuo”, culminó. 

¿Pero los celos patológicos llegan a desaparecer? Según El Instituto Superior de Estudios Psicológicos de España, aunque cada caso es diferente, las estrategias conductuales que emplean los profesionales de la salud mental pueden dar paso a que el participante pueda reducir las conductas y la ansiedad derivada de los estímulos que experimentan las personas

La terapia puede ayudar a la modificación de los pensamientos que se tienen basados en creencias distorsionadas sobre la posesión en las relaciones de pareja.