Los vínculos familiares representan un aspecto muy importante en la vida de muchas personas, pero así como existen familias unidas, hay otras que a raíz de conflictos nunca logran una relación sana, y esto es lo que recientemente se ha visto con la reconocida familia real, luego de que el príncipe Harry de Sussex publicara un libro de memorias en las cuales dio a conocer los problemas con su padre, hermano y madrastra. 

Pero más allá del Palacio Real, muchas son las familias que no logran reconciliación tras experimentar vínculos tóxicos y cargados de tensión. Es Mental conversó con profesionales de la conducta y preguntó si es posible resolver los problemas familiares y cómo, a consecuencia de esto, se afecta la salud emocional de los integrantes de ese círculo familiar. 

De acuerdo con la psicóloga clínica, la doctora Rina Alonso, aunque todas las familias pueden tener conflictos, existen casos en los que no logran resolverse, por lo que podría tratarse de una relación familiar tóxica, que más que aportar experiencias positivas y felicidad a la vida de un individuo, puede tener efectos negativos sobre la salud mental.  

Una vez se sobrepasan los límites puestos, como individuos, hacia los miembros de la familia, pueden ocurrir los problemas.

“¿Cómo notarlo? Una de las banderas rojas es si siente incomodidad a la hora de decirle que no. No existe libertad de expresión. Eso es una señal”, describió la doctora. 

“¡Ay, no me atrevo, porque mami se va a ofender!, dicen algunos. Otros se quedan callados o mienten, a sabiendas que no se sienten cómodos. Yo tengo pacientes que buscan ayuda para ver cómo le dicen que ‘no’ a sus padres”, sostuvo. 

Los conflictos familiares pueden verse a través de las faltas de respeto, discusiones o peleas al expresar el sentir individual, insultos y otros. 

“Te critican, pelean, manipulan y te hacen sentir mal por tú decir algo. Esto no tiene que ser en adultos nada más, también puede darse en jóvenes que, por ejemplo, sienten temor de hablar sobre lo que piensan estudiar, ya que la familia podría no estar de acuerdo”, señaló. 

Apuntó a que el control por parte de los padres también genera problemas que a veces no logran resolverse, y con esto adultos y jóvenes viviendo sus emociones en silencio, depresión y sentimientos de baja autoestima, “porque no sienten que tienen la vida que quieren, sino la vida que quiere su familia”. 

En el caso del príncipe de Sussex, él mismo relató que sufrió ataques de pánico luego de la muerte de su madre, Diana de Gales, cuando aún era un niño y tuvo que experimentar el proceso de duelo enfrentándose a figuras como su padre, hermano y madrastra.

Son los niños, muchas veces, quienes más resultan afectados por los conflictos de familias y, según lo que viven -durante estas etapas- se dará su comportamiento ante la sociedad, manifestó por su parte la psicóloga Adriana López, certificada en Terapia Familia y Pareja.

Esto puede crear niños con baja autoestima, con problemas en la toma de decisiones, desmotivación, falta de confianza, agresiones, y sentir de superioridad o competencia con otros”, dijo. 

López explicó que si en casa hay violencia, tanto física como verbal, eso es lo que el niño entenderá como normal y ejecutará afuera. 

Esto es todo un patrón, el cómo a ti te criaron, es lo que entiendes como que está bien”, afirmó.  

Recordó que hay padres, madres y cuidadores que, incluso, llegan a invalidar el sentir de sus hijos mediante insultos y diálogos violentos. 

“Por ejemplo, hay padres que insultan a sus niños y eso no solo afecta su salud emocional, también provoca que este menor repita y haga lo mismo que sus compañeros y las otras personas”, puntualizó.  

La doctora Alonso recordó que una vez son adultos se ven las repercusiones, siendo personas agresivas, que se involucran en relaciones poco sanas y en otros casos que carecen de destrezas de asertividad.

Ambas profesionales de la conducta coincidieron en la importancia de buscar ayuda, tanto por las señales y comportamientos que se ve en los niños, como también para los adultos que sienten que son parte de relaciones familiares tóxicas.

“Se la dan herramientas para que comience a enfrentar a su familia, desarrollar asertividad y poner límites”, contó.

Pero, por experiencia, para muchos suele ser un reto, destacó también. 

Es bien difícil porque si es una familia que estaba acostumbrada a patrones, se resiste y empiezan a manipular, usar el silencio y excluir a ese miembro que buscó ayuda”, agregó. 

La psicóloga clínica dijo que a través de la psicoterapia se pueden lograr romper los patrones de conducta que han vivido por años, aún cuando exista resistencia.